19.4.09



Vila-Matas Sobre Marcel Duchamp

En el Babelia de hoy domingo el autor catalán publica “Una vida absolutamente maravillosa”, relectura de una clásico sobre la vida y la obra del artista plástico más influyente del siglo pasado. Si quieren más sobre el tema pueden revisar la edición 402 de COSAS, donde publiqué un extenso ensayo sobre Marcel Duchamp.


Conversaciones con Marcel Duchamp estaba cargado de respuestas que parecían funcionar a modo de pistas para moverse por la vida de una forma que uno pudiera llegar a una edad ya muy respetable pudiendo proclamar que todo había resultado absolutamente maravilloso. Recuerdo todavía las primeras frases de Duchamp, porque me dejaron plenamente conectado al libro: "Espero que haya un día en que se pueda vivir sin tener la obligación de trabajar. Gracias a mi suerte he podido pasar a través de las gotas. En un cierto momento comprendí que no debía cargarse a la vida con demasiado peso, con demasiadas cosas por hacer, con aquello a lo que se llama una mujer, niños, una casa en el campo, un coche, etcétera. Y lo comprendí felizmente muy pronto".

Después de volver ayer al libro, me dije que con razón Duchamp se atrevió a hablar de una vida maravillosa. Artista no, decía de sí mismo: anartista. Y la inminencia de tener que abandonarlo todo no le parecía nunca horrible, pues no sentía que pudiera haber en esa renuncia algo que lamentar. "El anartista", dice Alan Pauls, "es como el célibe; como el artista del hambre de Kafka: la privación no es un accidente, no interrumpe ni corta nada: es el corazón mismo del programa". Los espectadores de la vida y del programa de Duchamp no podemos más que quedarnos pasmados mientras nos preguntamos cómo fue posible que un anartista que apenas tenía obra y se autoexcluía de los grandes movimientos artísticos de su juventud acabara convirtiéndose en el artista más influyente de los últimos cien años. Un misterio. Una felicidad. Existe sin duda la posibilidad de que todo fuera el producto de un sinfín de equívocos provocados por el escándalo americano de 1913 de Desnudo bajando una escalera, y que gracias a este equívoco y a este cuadro se haya proyectado sobre su vida y sobre su obra una veneración que el propio Duchamp sólo entendía si recurría a la ironía: "He tenido más suerte al final de mi vida que al principio".


(EV-M/MD)

3 comentarios:

  1. Vila-Matas es un autor interesante en sus artículos, siempre parece estar sobre la pista de alguna rareza o particularidad, si bien aqui habla de un Duchamp que crece por encima de un Picasso, cosa que no creo, suele buscar alguna excentricidad pero que no desagrada sino que da gusto encontrar. Saludos.

    Mario.

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  2. Modigliani20.4.09

    Picasso siempre estará por encima de Duchamp, porque el francés es un genial transgresor, pero Picasso sostiene la pintura del XX y la posterior, Picasso pintaba, duchamb tenía ideas, ven la diferencia?

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  3. Se poco de Duchamp porque su obra no es tan relevante en variedad y seguramente muchos estamos en la misma circunstancia, Duchamp tuvo ideas como todo quien aspire innovar las tiene es exacto pero pocas llegaron a traspasar el tiempo o marcarlo como en cambio todos sabemos quien es Picasso y que su obra jugo con muchas ideas porque Picasso no se estanco en un único estilo sino probo diferentes formas que lograron colocarlo en el lugar donde se encuentra hoy.
    Detrás de una gran pintura hay necesariamente ideas y para ser grande es un prioridad. Picasso era un pintor grande. Saludos.

    Mario

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