22.6.09

Julio del Valle, poemas


Julio del Valle (Lima, 1967). Su primer libro de poemas "Callado cielo" (Lima, 1994, Editorial Pedernal) fue bastante bien recibido por la crítica. Sus poemas figuran en diversas antologías de la joven poesía peruana de los noventa. Con "El instinto de la memoria" rompe diez años de silencio poético.
 
De Historia (Primera parte de "El instinto de la memoria")
 
  
(I)
 
¿He dicho ya que la historia tiene nombre de marea?
La historia tiene el perfil más seductor que conozco
Y el azul de sus ojos me sumerge directamente en el cielo;
Un cielo azul y profundo como el sueño de una mañana de verano
Sobre el lomo de una flecha disparada al infinito;
Un sueño para nadar en ella. Solo un sueño para despertar aterido y asustado
En la orilla del mundo.
Tu que lees y pretendes danzar sobre las palabras,
Alado y sutil invento para incendiar algunos corazones,
Entra conmigo en la arena y atrévete a danzar también en un corazón destrozado
Por el tiempo. Yo te contare la historia,
La poesía del destino. Yo dibujare sus manos y te hablare de ella.
Déjate seducir, tu también, y observa primero las vitrinas de los personajes célebres
Y todas sus industrias.
Sus cristales cubren ahora la arena en apacible confusión.
Mira cómo la batalla aún palabra en esos mudos rostros. Mira sus ojos,
Sus nervios. Ellos esperan que alguna historia se cuente de sus acabados cuerpos
Y de sus olvidados afanes. Eso es Homero, ¿sabes?
La historia, sin embargo, olvida las arrugas y el pelo cano
De Odiseo, el asusto.
Nada dice tampoco de la piel y del cabello de Penélope, la siempre bella,
La esposa que durante veinte años ató y desató corazones
Como una tenaz hilandera. Una parca mortal.
Y no fueron pocos, eh, los borrachos de amor:
Un ejército de encendidas aortas tuvo que liquidar el noble y furioso hijo de Laertes,
Pastor de cabras.
Mayor escena de celos y matanza se ve poco en la historia.
Recuerda su perfil: sólo la delicada belleza de los vencedores entra en el cuadro.
El anciano perro nos devuelve la realidad.
Solo él es el reflejo del tiempo. Yo escribiría la historia del perro
Y sus veinte años de espera.
Una odisea de llagas y pulgas, de pateaduras y hambre,
De fidelidad y esperanza.
Muy pocos querrán leer esta historia.
 
 
(II)
 
Mantuve la mirada largo tiempo encendida
En el espejo sereno de las olas. En el espejo, la hondura inescrutable,
La invitación perversa, turbadora: imaginación que reposa inquieta, tierna, segura,
Sobre el dorso de las olas. Sobre las olas sueños como flores malvas descienden;
Hermosos cuerpos como rosas que escapan a rosedales privados.
No puedo retener una sola de ellas. Ninguna. Nada es mío, ahora.
La arena en la mano sería una metáfora clara del tiempo. Prefiero hablar de pétalos.
Y de manos que se deslizan como olas sobre la mano.
Prefiero hablar de despedidas y reencuentros, del cambiante curso de la marea:
Prefiero hablar de huidas y llegadas.


(Julio del Valle.)

3 comentarios:

  1. me perdi la presentacion, si fuera posible ponerme en contacto con el autor, te lo agardeceria mucho

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  2. Julio del Valle es genial! Es una gran inspiración para los jóvenes :)

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  3. Anónimo5.4.12

    estimado victor

    un fuerte abrazo

    quisiera hacerle tres preguntas

    - en que linea o escuela poetica se coloca julio del valle?
    -recomiendeme poetas romanticos actuales?
    -me puede recomendar poetas actuales que hablen sobre la ausencia de dios, la angustia y lo oscuridad.

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