9.7.09

El Congrains que yo conocí

El año 1996 había yo abandonado un diario local, porque no me pagaban hacía meses, cuando me encontré de casualidad -pero las casualidades no existen- con Enrique Congrains Martin en una librería de Miraflores. Tenía apenas dos meses en Lima, de forma cuasi clandestina, y pensaba hacer una gran enciclopedia de enciClopedias que abordara diccionarios de al menos 100 temas, desde el fútbol hasta el misticismo, desde las parafilias hasta la moda.

En ese entonces el proyecto estaba en manos del poeta y periodista Alonso Rabi do Carmo, amigo mío de San Marcos, pero pronto estuvo en su lugar, porque Alonso no tenía tiempo, Camilo Torres.

Comencé haciendo diccionarios sobre literatura, arte, lógica, sexología y hasta Yoga, pero luego tuve que asumir la edición general ante la salida de Torres.

Siempre tuvo la imagen, absolutamente superficial, de "excéntrico" y "descuidado", pero en realidad era un self-made man, de esos que no abundan en un país que espera todo del Estado o de un cartón de una universidad. Recuerdo que me prestó durante dos años un departamento en Miraflores para que pudiera trabajar con tranquilidad, me pagaba muy bien y a tiempo y, cosa curiosa, me ofrecía adelantos de sueldo y luego se negaba rotundamente a descontármelos de mi sueldo.

Era un intelectual de curiosidad desbordante. Todos los días venía con una palabra nueva para el diccionario de Peruanismos, con un concepto último sobre genética, con un término incipiente de computación. Importaba las mejores revistas de cultura y ciencia del mundo y se pasaba el día leyéndolas y buscando cosas útiles para la enciclopedia. Si yo me quedaba hasta las once trabajando, él se iba a las doce.

Considero injusto y mezquino reducir la figura de Enrique Congrains Martin a sus "excentricidades" y a su "desaparición" de la cultura peruana. Su obra, como lo ha dicho Gálvez Ronceros, debe ser revalorada y publicada en conjunto, en una edición crítica de ser posible. Sus libros de ciencia ficción merecen críticos conocedores que en nuestros medios tradicionales lamentablemente no abundan.

Un día se fue a Venezuela a montar otro negocio editorial, pero yo me negué a acompañarlo; era tiempo de caminar solo y, en parte por su ejemplo, no me ha ido mal.

6 comentarios:

  1. Rosa Denegri9.7.09

    Querido Víctor, Thays es el que quiere reducir a "excentricidad" la desaparición de este valioso escritor peruano. No podemos permitir estas insolencias a personas que no le llegan ni a los talones.

    saludos

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  2. JorgeC9.7.09

    Víctor,

    y esa enciclopedia? En qué quedó?

    Jorge

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  3. se publicó, pero cuestiones judiciales impidieron su distribución. Sin embargo, en algunos locales del centro y en Amazonas la venden. Se llama MULTIDIC.

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  4. Anónimo10.7.09

    kerida rosa, no os sorprendais de las reducciones de ivan thays, congrains forever!!!!!!!!!!

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  5. Anónimo12.7.09

    javier agreda tambien llama extravagante a la ultima novela de congrains martin.

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  6. Anónimo17.7.09

    Congrains fue un escritor extraordinario casi a nivel de Ribeyro y por encima de Bryce. La opinion de Thays sobre el autor de Lima, hora cero devela su desconocimiento de escritores claves en nuestra literatura. Thays solo piensa en Kadare, Nabokov, Pauls, Soriano.Felicito tu reseña sobre Congrains.

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