22.7.09

Fante y los animales


De que John Fante (1909–1983), un escritor ítaloamericano de oscura trayectoria la mayor parte de su vida, es el maestro de Charles Bukowski, no quedan mayores dudas: el mismo "genio alcohólico" se encargó, una y otra vez, de subrayar la importancia de Fante en su formación y su escritura. Ahora he leído Camino de Los Ángeles (Anagrama, 2002), aparecida póstumamente en 1985 y considerada la primera gran novela de Fante, y quiero compartir algunas impresiones con ustedes.

–Arturo Bandini, el supuesto alter ego de Fante y prototipo de Henry Chinaski, es más que el otro yo del autor; más bien un hiperyó del mismo, con algunos matices.

Camino de Los Ángeles narra la historia de un escritor muy joven, infatuado, petulante y algo posero, que se enfrenta a su entorno con armas ridículas y finalmente inocuas: el desprecio al pueblo, el aislamiento y la lectura de libros "prestigiosos" que simula entender más de lo que entiende. Para complementar lo previsible, es misógino y pelea con su familia todo el día.

–El contenido biográfico del libro, pese a los paralelismos entre vida e historia (de la novela), es relativo. Los episodios se perciben deliberadamente amplificados, y con un énfasis seudoépico a veces cautivador, a veces patético.

–Lo más interesante en esta novela son los pasajes, por suerte numerosos, en los que el personaje se sale de su manido papel de escritor "peleando contra la corriente" y tiene curiosos encuentros, bestiales y hasta fascitoides, con animales. La escena cumbre es la gran matanza de cangrejos, donde el narrador llega a llamarse a sí mismo "el Führer Bandini", luego de haber diezmado a un número indeterminado de crustáceos con cierto placer.

–Los encuentros de Bandini con serpientes, hormigas, moscas y otras alimañas, terminan todos en muerte y destrucción de estos; como si cumpliera con una misión especial y política(humana)mente incorrecta, como si esa actitud reforzara su idea "nietzscheana" de lo que debe ser un escritor.

–Arturo Bandini no es –como he visto con vergüenza ajena escrito en la web– el ideal del escritor joven para Fante. Casi todo lo contrario: es una deformación satírica y paradójicamente atractiva de un escritor en ciernes; a nivel simbólico: la expresión, per speculum, distorsionada, de la violencia que hoy –tantos años después de haber sido escrita la novela– traspasa y casi define la sociedad moderna, aquella que le dio la espalda a su obra y hoy lo ensalza por su "actualidad".

(John Fante, un maldito de la escritura, en mi opinión, muy superior al "marginal" y algo inflado por los medios, Charles Bukowski.)

1 comentario:

  1. Interesante saber más de "realista sucio", aunque no llegó a escribir poesía, me parece.

    Saludos...

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