14.8.09

El instinto de la memoria



Escribir es ejercer la facultad de la memoria; es falsear, sí, pero también entender que somos seres hechos de tiempo y que nuestra forma de vérnosla con el tiempo está imbricada con nuestros recuerdos y sus avatares mundanos e históricos. El instinto de la memoria (Estruendomudo, 2009), de Julio del Valle –quien nos sorprendiera hace una década con su Callado cielo– es un intento obstinado, sostenido, pero de algún modo libre, de ejercer la memoria personal, aunque desde una perspectiva ideológica muy particular:


La mirada detenida/ sobre la calma del tiempo/ la mirada cortada/ sobre la espalda del tiempo (…) Querrán que hable claro, que me defina como poeta/ Buscarán confesiones/ Nada ofrezco, sino sensible memoria//


El abandono del facilismo confesional no es absoluto en el libro, sobre todo en la parte final, pero alcanza para percibir una necesidad de remontar lo meramente sensorial–episódico para llegar a cimas de (auto)conocimiento más atendibles, perdurables, la fugacidad del tiempo, por ejemplo:


Hermosos cuerpos como rosas que escapan a rosedales privados./ No puedo retener una sola de ellas. Ninguna. Nada es mío ahora./ La arena en la mano sería una metáfora clara del tiempo.


Desvanecidos dioses y sistemas, esfumados intereses históricos y hasta filosóficos, el poeta encuentra que "Las piedras y moluscos triturados son el diario recuerdo del pasado", porque ese es "el lenguaje del tiempo". ¿Y el hombre? Solo "un pedazo de tierra con memoria". No extraña entonces que el instinto de recordar sea el único ejercicio, no posible, sino legítimo para el poeta, pero con matices… pueden quedar el deseo, y la palabra:


No hablo solo del pasado y del presente./ La historia es deseo y yo estoy sentado a la orilla del deseo. (…) Al principio fue la palabra;/ al final será la palabra y la palabra del final./ Al final habrá silencio y ninguna historia para contar.


En su ensayo "¿Qué es ser poeta?", Martín Heidegger habla de la edad de la noche del mundo, donde es preciso enterarse del abismo del mundo y soportarlo. Es la indigencia de nuestra época, es la banalidad y la ceguera instaladas por todos (incluidos los poetas) y, lo peor, invisibles ya, salvo para el poeta, que clama:


Tiempo ha ya que nadie más acude al espeso vino/ Cuando la noche cierra su boca y presume reunir a los mortales;/ Es más, ya no hay noche que valga la pena (pues todo se ha vuelto noche, agrego). Noche de poetas. Solo la noche del comercio y del cansancio.


Otro punto de convergencia con el filósofo de ¿Qué significa pensar? se da en la llamada ausencia o abandono de los dioses. Heidegger dice que "no solo los dioses y Dios han huido, sino que el brillo de la divinidad se ha extinguido en la historia del mundo". El poeta, por su parte:


Los dioses se han ido y han dejado este vasto horizonte,/ Esta tierra vacía y extraña, sometida a constante vagar y trajín./ Solo existe esta tierra extraña y carteles invitando a votar (…) El océano es un gran dios que duerme y ya ha sido vendido.


En la parte final del poemario, el entorno, los viajes, la historia familiar se apoderan del discurso, siempre conservando la justeza en la expresión, el sereno desencanto que atraviesa el libro. Pero ya toda la primera parte del poemario, extensa, titulada significativamente "Historia" ("Yo que pregunto no encontré nada en la arena, nada en las olas, nada en la historia"), nos ha dejado el sabor (el saber) de la poesía sin adjetivos, la que todavía se puede hacer en un mundo en el que queda, al menos, "el poder de la palabra".



Miraflores, a 12 de agosto del 2009.
(Portada.)

8 comentarios:

  1. Anónimo14.8.09

    hola víctor, qué bueno que le prestes atención a la poesía de Julio, que es tan bueno y lamentablemente pocos conocen su trabajo. Exitos.

    Gabriel

    ResponderEliminar
  2. ESTO DIJO YBARRÓN DE ALARCÓN14.8.09

    Anónimo dijo...
    Escribí en el blog de tu amigo Ybarra para comentar la foto en la que sale con Alarcón, luego de haber despotricado acerca de él. Le hice un comentario que hacía referencia a sus opiniones vertidas lel 8 de octubre, si no me equivoco. No lo puso.
    El cobarde no lo puso. Así que ahora le envié este comentario que espero lo coloque.

    ¿Oye, Ybarra cobarde, por qué no pones mi comentario? No digo nada malo ni nada que sea falso, solo digo lo que tú dijiste de Alarcón en tu post del 8 de octubre del año pasado acerca de la película "Vidas paralelas". Dijiste:
    "De esta forma es gracioso (y me hace recordar a los novelistas de salón: Alonso Cueto, Santiago Roncagliolo y Daniel Alarcón a quienes Dante Castro ha desbaratado y desplumado literariamente como si fueran pollos de un mercado)"
    Le dijiste "pollo de mercado", "desplumado", "escritor de salón"... y has dicho otras cosas, que muchos te hemos escuchado decir sobre las mesas, al igual que al hipócrita de Inocente (que no tiene nada de inocente el camarada).
    Ahora, yo me pregunto... ¿Alarcón se sentaría con ustedes en una mesa si supiera lo hipócritas que son? ¿Le has dicho en su cara lo que en realidad piensas de él, o por lo menos la mitad o la décima parte?
    No seas cobarde, Ybarra y pon mi comentario, ¿no?

    8/12/2009

    ResponderEliminar
  3. por los fragmentos, sólo por los fragmentos, que citas el libro se muestra interesante, buena, habrá que buscarlos...

    ResponderEliminar
  4. el datero sentimental15.8.09

    Anonymous said...
    No se metan con mi pata Rubén "Locro Fino" Silva, que te traduce del francés, hace sus deposiciones en provenzal, ese cholo es la muerrrrte

    August 09, 2009

    ResponderEliminar
  5. Anónimo15.8.09

    qué buena lo de las coincidencias con Heidegger, muy atinado.

    Mónica B.

    www.puertoelhueco.blogspot.com

    ResponderEliminar
  6. Anónimo15.8.09

    台灣南部高雄地區值得您信賴的婦產科診所
    試管嬰兒
    精蟲分離
    多囊性卵巢
    婦產科
    不孕症
    肉毒桿菌

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.