30.8.09

El legado de Bellow


En el Babelia de hoy pueden leer una excelente nota de Ignacio Vidal-Foch a El legado de Humboldt (Cìrculo de lectores, 2009), una nueva versión de la novela ya clásica de Saul Bellow. No tiene pierde, y si quieren un dato, he visto una versión de esta misma novela, en Debols!llo, en alguna librería limeña. Una indagación entre irónica y empática sobre el dudoso lugar de la literatura en la sociedad contemporánea.


En un bar de Nueva York conocí a la editora (en el sentido anglosajón de la palabra: la correctora, consejera y persona de confianza literaria del autor) de Saul Bellow quien entonces vivía y estaba a punto de publicar Ravelstein. Le comenté que precisamente yo acababa de leer una versión al español de El legado de Humboldt, y que a pesar de las deficiencias de la traducción me había impresionado tanta inventiva, y el tono entre sorprendido y resignado con el que el narrador encaja desdicha tras desdicha. Oh, sí, Saul es genial, dijo ella. Le pregunté por sus hábitos de trabajo y me explicó: "Oh, su mente es fabulosa. Fíjate, la semana pasada le telefoneé y le dije: mira, Saul, estoy leyendo tu manuscrito y, perdona pero el personaje X, en mi opinión, queda algo borroso; quizá deberías insertar en la página 240 unas líneas sobre su infancia, sobre sus traumas...". Y Bellow respondió: "¿Ah, sí? ¿Tú crees? Vale, pues toma nota". Y acto seguido se puso a dictarme frases y frases improvisadas pero de una calidad literaria altísima, frases ingeniosas, profundas, bellas, emocionantes, que perfilaban con precisión a X, y como improvisaba a toda velocidad a mí no me daba tiempo de apuntarlas y tenía que pedirle: "¡Es buenísimo, pero más despacio, Saul, más despacio!". (Sigue leyendo)


(Saul Bellow, maestro, con su amada Ada.)

2 comentarios:

  1. Gracias por la aportación, es realmente interesante.

    Un saludo.

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  2. De nada, Gwww, un abrazo.

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