24.8.09

Retazos de Bryce


La reseña es de El Comercio de hoy.


Por: Ricardo González Vigil
El volumen reúne 42 crónicas periodísticas de reciente data, porque corresponden a años previos al presente, y porque en un autor en plena producción resulta impropio hablar de "últimos" escritos. El subtítulo "Retazos de vida y literatura" sintetiza sus dos ejes: recuerdos autobiográficos, conectables con los dos tomos de sus "Antimemorias", y reflexiones sobre la creación literaria, tanto la propia como la de autores diversos, peruanos y extranjeros.

"Sorpresas te da la vida" es la primera frase de "Últimos escritos", brillante reunión de crónicas periodísticas de Alfredo Bryce Echenique. La frase apunta a un factor fundamental en el volumen: el asombro, con mucho de la admiración que, según los griegos, constituye el punto de partida de la filosofía; en una dimensión más común y cotidiana, la base del conocimiento, de vivir la existencia como una "novela de aprendizaje".

Asombro ante las experiencias vitales (entorno familiar, vida de estudiante y de docente, viajes y mudanzas, raíces peruanas y desarraigo cosmopolita) y ante la magia de la literatura (sea como autor o lector), ahí destacan los pasajes dedicados a Cortázar, Ribeyro y Vargas Llosa.

Un asombro nutrido por lo extraordinario, aquello que llama la atención por excelente o por insólito. Si Poe denominó a sus cuentos "narraciones extraordinarias" (no le interesaba contar lo corriente o consabido), Bryce podría a sus crónicas bautizarlas como "vivencias extraordinarias" (de una "vida exagerada").

De otro lado, el libro finaliza con otra frase particularmente significativa de la actitud central de Bryce ante la vida y la literatura: "Y muchísimo menos en este inagotable mundo de los afectos y fidelidades en el que tengo la inmensa suerte de vivir" (p. 180). Esa "religión que me lleva de amigo en amigo como un náufrago de boya en boya" es la manifestación culminante de la óptica afirmativa, enamorada de la vida en este ajetreado mundo, de Bryce.
La aceptación gozosa de la "suerte de vivir" no solo se aplica a las personas, a sus amigos, "perfectos incluso en sus imperfecciones", de acuerdo con una aguda apreciación de la contratapa de "Penúltimos escritos". Abarca, también, a los paisajes peruanos. Un ejemplo sobresaliente: "Triste como una playa peruana". El inicio de esta crónica no puede ser más desalentador:

"Definitivamente, de los mares y playas de este mundo, las de Perú, me atrevo a decir, y hasta de hipocresías, se llevan a la palma en lo que a fealdad y tristeza se refieren" (p. 161). Se trata de una constatación que quiere ser "objetiva"; en términos de César Vallejo (poeta omnipresente en los libros de Bryce, aquí proclamado sin más como el "más grande poeta de América", p. 145, valoración que compartimos), obedece a un "considerando en frío, imparcialmente". Un considerando que encuentra respaldo en la famosa opinión de Melville en "Moby Dick" y en la menos conocida del francés Romain Gary en "Los pájaros van a morir al Perú".

Pero, he aquí, que igual que en Vallejo triunfa la emoción (el corazón solidario), la "subjetividad" peruana de Bryce: "Desérticas, peladas e inmensas suelen ser estas playas que, sin embargo, jamás me dejarán indiferente. Además, las amo, sencillamente las amo" (p. 163).

(Alfredo Bryce.)

2 comentarios:

  1. Anónimo26.8.09

    "El plagiario vende sus plagios" debería llamarse este libro vergonzoso, editado para sacarle la lengua a INDECOPI y a los autores afectados, puesto que aquí se reunen varios de los artículos cuestionados. El colmo.

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  2. Anónimo31.8.09

    Anónimo anterior: Fácil es hablar sin tener pruebas ni sustento real.

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