25.9.09

Lecturas personales


Gracias a editorial Bruguera tengo en mis manos La soledad de las vocales, de José María Pérez Álvarez, libro ganador del III Premio Bruguera de Novela 2008. Novela gratamente extraña donde la sintaxis tradicional e incluso la estructura hoy predominante de la novela actual se trastocan radicalmente para entregarnos un monólogo crispante, de raigambre existencial y… problemáticamente intenso.

Sigo leyendo, además –ver próximo post-, El dolor americano, compilación de artículos y notas periodísticos y literarios del talentosísimo Gamaliel Churata. Muy necesario. En el mismo plano, nacional, termino de leer Oeste oriental, de Pedro Favarón (no equivocar el apellido, este es un dotado creador), con miras a escribir una reseña sobre este libro poco comprendido e inscrito dentro del llamado neobarroco latinoamericano.

En ensayo, le di una primera leída a Homo Sampler, tiempo y consumo en la era afterpop (2009), que llegó a mi oficina gracias a la gente de Anagrama hace un mes. Le hice una entrevista al autor, Eloy Fernández Porta, cuando estuvo de paso por Lima hace un par de semanas, que saldrá en el próximo número de la revista COSAS, bajo la edición de Doris Bayly, gran periodista y poeta a quien conozco desde los tiempos de Somos.

Por último, en poesía, doy los toques finales a una reseña, muy crítica pero respetuosa, a Labranda (2009), del mejor poeta de Kloaka -junto con Domingo de Ramos y pare de contar-: Roger Santiváñez. Hay muchos reparos sobre sus "logros" lingüísticos y otros aspectos producto de su indudable talento.

Al cierre, una conocida revista española me pide un ensayo ligado al eje memoria-literatura, así que vengo leyendo, vorazmente, Poesía completa, de Salvatore Quasimodo (Linteo, 2008), traducida por Antonio Colinas nada menos. Gran talento el del italiano, que expresa el cansancio (pero creativo, pues) generado por los grandes males del siglo veinte (la guerra, la injusticia, el desarraigo) que para nada se han convertido en un ridículo mundo arcano, sino que mantienen su presencia en la actualidad.

¡Vivan, pues, el talento y la poesía!
 
(Este poeta en retrato de mi pata Santiago Barco, editor gráfico de Cosas.) 
 
 

1 comentario:

  1. Anónimo28.9.09

    Muy buen post, Coral. Siempre tan atento. Gracias, poeta. Siga adelante.

    José M.

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.