28.10.09

Sionista obtuso



Yo solo tenía vagas nociones (a partir de ciertos comentarios de mi padre) acerca de Nietszche, la fundación del Reich de Bismarck y sus tendencias autoritarias; y la repugnancia que los austriacos ultramontanos de rancio abolengo sentían hacia los nacionalistas alemanes. A pesar de esto logré darme cuenta del vaivén de convicciones y posturas antagónicas asombrosamente intercambiables, donde las invectivas decisivas eran los dogmas de un bando usados por el bando contrario.

El viejo Goldmann experimentó todo esto en carne propia. Había enviado a su hijo, el padre de mi amigo Wolf, a estudiar a Viena y Praga todo lo que él no pudo aprender a fondo: las humanidades que conducían a la liberación del individuo y de todos los hombres. Este hijo tan favorecido por la fortuna regresó convertido en un adusto médico. Lo único que sacó de las universidades fue un encarnizado repudio a la germanofilia del padre. Abrazó el sionismo y se convirtió en un tenaz defensor de la fundación de un Estado judío en la tierra prometida. Para apoyar este movimiento, empezó a coleccionar documentos sobre la persecución judía. Todo lo cual le dolió amargamente al viejo Goldmann, que había luchado con denuedo a lo largo de su vida para lograr una completa asimilación de los judíos en un mundo ilustrado, regido por la igualdad, la fraternidad y la libertad comunes. Había preconizado la eliminación de las contiendas políticas, religiosas y nacionalistas a favor de la humanidad toda. En su opinión, el abandono del fanatismo y del chovinismo les correspondía justamente a quienes habían sido sus víctimas durante dos milenios.

---Gracias a la gentileza de editorial Anagrama tengo en mis manos La gran trilogía (2009), libro de gran formato que incluye las tres principales novelas de Gregor Von Rezzori, Un armiño en Chernopol, Flores en la nieve y Memorias de un antisemita –traducido nada menos que por Juan Villoro-, un inteligente repaso por todas las taras sociales e ideológicas que cundieron en la Europa austro-húngara entre guerras, momentos previos a la entronización brutal del nacionalsocialismo en Alemania y países vecinos. En la introducción a La gran trilogía, Claudio Magris (El Danubio, Microcosmos) ha dicho de GVR que es un nato “ex”; es decir, que tenía “un estado de ánimo propio del hombre moderno”, estrechamente vinculado y sensible “al extrañamiento, a la pérdida del mundo, a la desorientación”. Dice, además, y esto es especialmente apreciable en Memorias de un antisemita, que “el autor ha tenido el coraje de atribuirle potencialidades (a su personaje), prejuicios hundidos y sepultados, matices recónditos que caracterizan a toda una generación, una clase, una cultura a la que él también pertenece y que, en consecuencia, le atañen”.

2 comentarios:

  1. Anónimo28.10.09

    Faverón justifica la matanza de Gaza:


    "El Estado de Israel no puede quedarse de brazos cruzados ante los atentados que parten de la franja de Gaza, constantemente, efectuados con el visto bueno de la mitad de las autoridades palestinas y la vista gorda de la otra mitad.

    Hamas es un grupo terrorista responsable de la muerte de cientos de civiles israelíes y palestinos, motor de guerras, crímenes y vendetas internas en Palestina tanto como de atentados contra Israel. Hamas no es un grupo guerrilero ajeno al poder oficial palestino: el primer ministro del gobierno palestino pertenece a Hamas, agrupación caracterizada por su constante bloqueo a todo tipo de negociación, y por operar sus atentados más radicales cada vez que las conversaciones bilaterales progresan en dirección a la paz posible.

    En 1945, recién terminada la guerra mundial y concluido el Holocausto, los judíos de todo el mundo tenían perfecto derecho a considerar que sus vidas y su sobrevivencia eran inviables e imposibles si no tenían un país propio y una patria física.

    Eso lo pensaron también los líderes de la mayor parte del planeta, y quien hoy diga que la creación de un Estado para los judíos de la diáspora fue un acto prepotente y matonesco demuuestra su incapacidad de comprender la magnitud de la historia del antisemitismo global en la década del cuarenta.

    Ahora bien, si el Estado de Israel tiene derecho a la existencia, si los judíos tienen derecho a la patria que han construido, derecho a un país como todos los demás pueblos de la tierra, ¿cómo deberían reaccionar ante sesenta y un años de atentados, dos décadas de intifadas, y amenazas como la del presidente de Irán, quien niega que el Holocausto haya sucedido pero, a cambio, promete perpetrar uno al cabo del cual no sobreviva un solo judío en todo el Medio Oriente?

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  2. Anónimo28.10.09

    Dile a tus patas de Anagrama que rebajen los precios, ese libro de Von Rezori cuesta más de 200 lecas, no te pases Coral. Qué envidia que te los regalen!

    Pablo

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