
¿Qué pasó con Hora Zero?
En su reciente columna de La República, Abelardo Oquendo comenta la antología de poesía peruana que acaba de publicar en España el importante sello Visor, a cargo del crítico José Miguel Oviedo. Oquendo reconoce como acierto que se haya elegido al autor de la antología de poesía de los setenta Estos trece (!), pero señala algunas deficiencias del voluminoso libro español de más de 600 páginas:
ha preferido mostrar mucho de los poetas que incluye y no lo mejor de muchos poetas. Una opción muy respetable que se hubiera fortalecido si el antólogo expusiese tanto sus criterios de selección cuanto sus razones para situar a la poesía peruana en el lugar privilegiado que le asigna, caracterizarla y señalar el papel que juegan o han jugado en esto los autores elegidos por él. ¿Habría logrado con eso una antología incontrovertible? Ninguna antología lo es; pero hubiera podido encauzar los términos de la discusión con miras a aproximarse lo más posible a la –en materias como esta– imposible objetividad.
"La conoce bien" dice Oquendo de Oviedo. Por eso mismo resulta poco menos que inexplicable la ausencia entre los 21 seleccionados del crítico (Eguren, Vallejo, Martín Adán, Oquendo de Amat, Moro, Westphalen, Eielson, Sologuren, Belli, Blanca Varela, Sebastián Salazar Bondy, Rose, Washington Delgado, Hinostroza, Antonio Cisneros, Calvo, Martos, Watanabe, Sánchez León, Di Paolo y Eduardo Chirinos) de poetas pertenecientes a Hora Zero y otros de los setenta.
Me pregunto si consignar a Enrique Verástegui, Juan Ramírez Ruiz o Jorge Pimentel hubiera desmerecido el nivel de la antología de Oviedo. No caeré en el pésimo gusto de discutir algunas presencias, pero creo que tratándose de un libro voluminoso tal vez no hubiera costado mucho antologar aunque sea a uno de los poetas horazerianos nombrados. ¿Qué pasó?
Eso sí, dado que la antología se ha basado en textos antes que en nombres, es de destacar la presencia de Salazar Bondy, un buen poeta que lamentablemente no le dio continuidad ni carácter de "obra" a su producción.
Cuando tenga el libro en mis manos comentaré más.
(Poeta Enrique Verástegui. No fue considerado.)
En su reciente columna de La República, Abelardo Oquendo comenta la antología de poesía peruana que acaba de publicar en España el importante sello Visor, a cargo del crítico José Miguel Oviedo. Oquendo reconoce como acierto que se haya elegido al autor de la antología de poesía de los setenta Estos trece (!), pero señala algunas deficiencias del voluminoso libro español de más de 600 páginas:
ha preferido mostrar mucho de los poetas que incluye y no lo mejor de muchos poetas. Una opción muy respetable que se hubiera fortalecido si el antólogo expusiese tanto sus criterios de selección cuanto sus razones para situar a la poesía peruana en el lugar privilegiado que le asigna, caracterizarla y señalar el papel que juegan o han jugado en esto los autores elegidos por él. ¿Habría logrado con eso una antología incontrovertible? Ninguna antología lo es; pero hubiera podido encauzar los términos de la discusión con miras a aproximarse lo más posible a la –en materias como esta– imposible objetividad.
"La conoce bien" dice Oquendo de Oviedo. Por eso mismo resulta poco menos que inexplicable la ausencia entre los 21 seleccionados del crítico (Eguren, Vallejo, Martín Adán, Oquendo de Amat, Moro, Westphalen, Eielson, Sologuren, Belli, Blanca Varela, Sebastián Salazar Bondy, Rose, Washington Delgado, Hinostroza, Antonio Cisneros, Calvo, Martos, Watanabe, Sánchez León, Di Paolo y Eduardo Chirinos) de poetas pertenecientes a Hora Zero y otros de los setenta.
Me pregunto si consignar a Enrique Verástegui, Juan Ramírez Ruiz o Jorge Pimentel hubiera desmerecido el nivel de la antología de Oviedo. No caeré en el pésimo gusto de discutir algunas presencias, pero creo que tratándose de un libro voluminoso tal vez no hubiera costado mucho antologar aunque sea a uno de los poetas horazerianos nombrados. ¿Qué pasó?
Eso sí, dado que la antología se ha basado en textos antes que en nombres, es de destacar la presencia de Salazar Bondy, un buen poeta que lamentablemente no le dio continuidad ni carácter de "obra" a su producción.
Cuando tenga el libro en mis manos comentaré más.
(Poeta Enrique Verástegui. No fue considerado.)



























