24.1.10

Dejar de leer


En mi experiencia de lector hay dos tipos de libros malos: los que son, por decirlo así, intrínsecamente malos e insuficientes, y los que lo son de un modo correcto, con una estructura bien apuntalada. Hay libros malos que están muy bien escritos y éstos a la larga son los peores, pues suelen tener muchos lectores que creen que la lectura fácil es la verdadera literatura. Los editores los llaman "literatura comercial de calidad". Estos libros, más que no acabarlos, lo que se debe hacer es jamás empezarlos.

---Esta reflexión del novelista colombiano Santiago Gamboa aparece hoy en Babelia, de El País, dentro de un artículo titulado “Libros que no acabé de leer”. Gamboa enumera algunas razones por las que se dejan a medio leer algunas novelas. El texto es interesante, lo pueden revisar aquí. A mi juicio debió desarrollarlo el caso de aquellos libros que son “intrínsecamente malos e insuficientes”. Ahora mismo se me viene a la mente un par de casos de novelas peruanas que podrían caber en este esquema; pero no hay manera de saber si lo que estaba pensando Gamboa es lo mismo que lo que yo pienso.

En cualquier caso, me gustaría decir que un libro no solo se deja porque hay algo en él que te desanima o te aleja, o te hace pueril el proseguir con su lectura. Sobre todo cuando se es joven, se dejan algunos libros porque uno no está aún preparado para este (y tal vez sea -en algunos casos- ello una limitación del libro; muchos piensan que un gran libro debe poder ser leído por todos, como Don Quijote). Además, hay algunos libros que parecen estar diseñados para ser abandonados por el lector promedio; libros que son como un gesto profundo, como una broma sórdida y pesada que luego se nos diluye poco a poco en la memoria. O libros como el Finnegan’s Wake, que simplemente no se pueden terminar porque nunca empiezan, porque en su inicio está su final y, muy significativamente, el final de la literatura. ¿Nuestro final?

posdata: Si no entendemos mecánicamente libro = novela, podemos decir incluso que es imprescindible en algunos casos no "terminar" el libro: el Tractatus de Wittgenstein, por ejemplo, nos puede decir un poco a los veinte, un poco más a los cuarenta, y otras cosas más a los sesenta u ochenta. Son de esos libros realmente interminables...


(Santiago Gamboa.)

10 comentarios:

  1. Anónimo24.1.10

    Siempre la media voz: Cuales son esas dos novelas peruanas?

    ResponderEliminar
  2. Anónimo24.1.10

    conchadetumadre deja de llamarme hombre caca o te saco la mierda

    ResponderEliminar
  3. Anónimo25.1.10

    a mi lo que me pasa es que nunca termino esos novelones ganadores de grandes premios como el planeta o alfaguara, son previsibles, salvo el último de roncagliolo que me gustó.

    Máximo Torres

    ResponderEliminar
  4. Anónimo25.1.10

    siempre la cizaña: no es necesario poner ejemplos, se entiende perfectamente lo que quieres decir, Coral.

    xyzw

    ResponderEliminar
  5. hombre pollo25.1.10

    a quìén le dicen "hombre caca"?

    ResponderEliminar
  6. Anónimo25.1.10

    me he leído casi todas las novelas de Santiago Gamboa y puedo decir que es absolutamente honesto cuando escribe ese artículo que comentas. Me gustó sobre todo "El Síndrome de Ulises", se las recomiendo. Saludos desde Cali.

    John Jairo M.

    ResponderEliminar
  7. Gato sucio25.1.10

    Hombre caca es el chaplin de un profesorucho de la academia Trilce que engatuza a los alumnos con el sueño del libro propio.

    ResponderEliminar
  8. Banana Joe25.1.10

    Recorcholis!

    ResponderEliminar
  9. ¡Muy bien dicho lo del "Tratactus" de Wittgenstein! Y creo que sería muy interesante recopilar un poco, ¿no? Una larga encuesta: ¿por qué dejas de leer un libro a la mitad? ¿Qué es un libro malo? Le echaré un vistazo al texto de Gamboa. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Hola Santiago! Gracias por tus comentarios. "¿Qué es un libro malo?". Gran pregunta...

    El reciente libro de Santiago Roncagliolo, que a mí también me gustó, no ha ganado ningún premio "grande", anónimo.

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.