11.1.10

Polémica


Arturo Delgado responde


Como se sabe, por diversas vías un tal Carlos Rengifo ha estado enviando un mamotreto donde intenta una reseña al libro La bestia tricéfala, de Rodolfo Ybarra, Rafael Inocente y Arturo Delgado. Dada la evidente mala intención y, sobre todo, ignorancia de que hace gala Rengifo, el novelista Arturo Delgado ha decidido responderle en el blog de Ybarra. Reproduzco la respuesta y –como corresponde a mis principios democráticos- les dejo el link del comentario de Rengifo. Me inhibo de hacer pública una opinión más extensa sobre ambos textos.



He decidido responder un comentario que apesta a alcantarilla y en la que un escritorzuelo ha pretendido ocultar a los lectores su cola de rata. Empezaré por narrar someramente los entretelones de ese “comentario”.

1. A “Carlitos” Rengifo lo conozco desde hace más de diez años, pues coincidimos en la antigua Biblioteca Nacional de Abancay en un evento sobre la generación de los noventa. Fui su amigo desde entonces, e incluso fue él quien me presentó a Rodolfo Ybarra, notable poeta y escritor, con quien a pesar de varios desacuerdos y polémicas siempre he mantenido una provechosa amistad. Además, Rengifo presentó mi segunda novela Los Espejos del Infierno en La Noche de Barranco (de la que dijo todo lo contrario de lo que ahora afirma) y luego me pidió que hiciera lo propio con su novela La Morada del Hastío en la Unife. Por ese tiempo empecé a salir con una antigua amiga suya, quien ahora es mi esposa y con la que tengo un hijo, y desde ese momento Rengifo no solo se distanció inexplicablemente sino empezó a maquinar "venganzas" incluyéndome en clave como personaje en sus cuentos y novelas, donde ha pretendido ridiculizarme, pero para usar una figura que le encanta al popular "Rengi", "barajó el tiro por la culata", pues todos esos últimos libros fueron mal recibidos por la crítica (basta leer lo que Ágreda escribió en La Primera sobre Uñas). Con Rodolfo Ybarra tiene también un resentimiento personal tanto o más arraigado que contra mí. Los motivos, solo la perturbada cabeza de Rengifo los sabe.

2. Hace más de dos semanas, mi buen amigo y talentoso cuentista Rafael Inocente organizó un almuerzo-brindis por la edición de Discursos contra la Bestia Tricéfala, donde entre otros invitados, asistió muy campante Rengifo. Aunque habló poco (el tipo es muy callado en las reuniones), se le obsequió un ejemplar dedicado por Inocente y por mí. Sin embargo, como retorcido regalo de fin de año, Carlitos no tuvo mejor idea que enviarnos a los tres el comentario de su blog, de lectoría cero. De inmediato convencí a Rodolfo y Rafael para no responderle con cartas. El carácter tendencioso y agraviante de la seudocrítica de “Rengi” no merecía más que el silencio para que continuara con su nula lectoría. Además siempre he creído que no es necesario armar una guerrita por opiniones, por más disparatadas que sean. De hecho, no estuve de acuerdo ni participé en las respuestas de Rodolfo y Rafael a Denegri, al margen de si tenían validez o no las críticas de MAD (pienso que no, porque MAD no es crítico literario sino solo un lector opinante, con los riesgos y deslices que ello acarrea).

3. Sin embargo, estos últimos días Rengifo, al no tener respuesta, continúa enviando su "comentario" a todos los blogs y correos que puede, con la intención obvia de prejuiciar a los potenciales lectores. Anoche un viejo amigo, el poeta Bruno Mendizábal, me reenvió el comentario de Rengifo y me di cuenta de la dimensión del entuerto. Si es molesto para todo escritor leer o escuchar una opinión negativa de uno de sus textos, lo es mucho más saber que los reales móviles de quien la ha manifestado nada tienen que ver con un afán literario sino con la mala entraña y las ojerizas personales. En estos casos es inaceptable callar. Aunque sólo responderé por mi texto, no hay duda que también patina en las parrafadas que le dedica al libro en conjunto, a Rodolfo e incluso a Rafael (a quien sin embargo decide “salvar”), y sería muy fácil desmantelar todas las chapucerías que escribe al respecto, pero por razones de tiempo y espacio dejaré esa tarea para que los aludidos la respondan como se debe. Repito: si a Rengifo no le gustó "El Foro" y le parece que la "cagué", es su opinión de lector y no tengo nada que contestar. Pero si pretende erigirse como un juez literario, primero debería aprender a definir el texto que se dispone a criticar.


En mi opinión Rengifo tiene un grave problema de orden semántico (y por tanto desbarra como crítico). Califica a mi texto de "relato" al que además divide en una "introducción" y un supuesto "cuerpo narrativo". Como posiblemente quienes hayan leído ese comentario no hayan revisado el libro, les informo que no existe tal "cuerpo narrativo" ni podría existir, porque se trata de un ficticio foro de discusión virtual llamado "La Arcadia". El buen lector debería estar avisado, por tanto, que leerá textos propios de un foro de discusión de ideas, es decir, reflexiones, argumentaciones, etc., y no un cuento ni un relato ni menos pretender hallar "narratividad" alguna. Aun así hay dos microhistorias que se cuelan en las discusiones, pero esa es una argucia para aligerar la densidad del texto y no modifica el carácter esencialmente no narrativo del foro ficticio. En conclusión, no es un "relato" que se compone de una "introducción" y un "cuerpo narrativo" (??!!!), sino un texto literario híbrido que tiene una breve parte narrativa (el relato que sirve de preámbulo y al que Rengi denomina "introito") y una parte reflexiva que tiene la apariencia de un foro virtual de discusión de ideas. Pero, claro, si Carlitos cree que “El Foro” es un "relato" y busca narratividad donde por principio nunca la va a encontrar, se entiende su conclusión de que la “cagué”: en vez de determinar cuál es la propuesta del autor, pretende que sea el autor quien se ajuste a sus esquemas estrechos de lector. No, pues, Carlitos, si querías ingenuamente leer un cuento, debes saber que yo no tenía ninguna intención de escribirlo. Pero esta no es la única imprecisión semántica de Rengifo. En verdad diría que no acierta una. Afirma que los textos del foro ficticio son "monocordes", y yo me pregunto qué diablos significará esa palabra para el tal "Rengi". Como acompañó ese vocablo con otro, "aburridos", posiblemente creerá que son sinónimos, porque de otro modo no me explico cómo se puede llamar "monocorde" a un texto dialógico como es esencialmente todo foro de discusión de ideas, y el mío no es la excepción, pues no solo hay varios personajes que reflexionan estableciendo una suerte de diálogo o conversación virtual, sino que hay argumentaciones y contraargumentaciones, incluso contrapunto de ideas, y de esa manera avanza casi todo el texto.

Además, si lo que quiso subrayar era el aburrimiento que le producía mi texto, dejo constancia que las reflexiones de “El Foro” no exceden las treinta páginas y que comparadas con la densidad de cualquier tratado de filosofía y el lenguaje hermético de muchos ensayos, son tan asequibles que una afirmación como la de Rengifo puede sonar a burla o a simple frivolidad. La ligereza semántica y conceptual es la base de casi toda la "crítica" de Rengifo, obviando su animadversión personal contra dos de los autores. Más ejemplos: al inicio afirma que (junto al de Rodolfo) mi texto "huele a post, a comments ligeramente desarrollados" y luego proclama que "creer que los chats, posts y comments representan en bruto la literatura del futuro, es haberse fumado un porro de los malos y además es ofensivo para los lectores literarios". Quizá el pobre Rengi cree que he bajado comments míos de algún foro y los he publicado arreglados, pero eso solo supondría 1) que él es un pésimo lector o 2) que yo soy un esquizofrénico, porque cómo podría yo participar en un foro virtual sosteniendo una idea y luego contradiciendo esa afirmación, para luego reafirmarla y enseguida ponerla en duda; en suma, cómo podría discutir contra mí mismo. Lo que quiero dejar en claro es que el artilugio literario de ese foro ficticio es evidente para cualquier persona mínimamente pensante y más para quien está acostumbrado a leer literatura. Por tanto, esa relación simplista y torpe que hace Rengifo entre un texto internauta y mi texto político-literario tiene tanta "agudeza" como afirmar por ejemplo que la novela epistolar Las Amistades Peligrosas de Choderlos de Laclos "huele a cartas de amor" o deducir de ello que De Laclos al escribirla creía que las cartas de amor representaban la literatura del futuro o, peor aún, ofenderse porque de acuerdo a no sé qué normativa un texto literario no puede presentarse formalmente como un epistolario. Otro comentario despistado es sobre la supuesta ausencia de final literario en mi texto. Escribe: “un final sin despedida, sin cerrar bien la puerta ni echarle seguro, candado o llave”. ¿Esto es verdad? Para cualquiera que ha participado en foros virtuales (y yo he participado y participo en varios, pero no de discusión de ideas políticas, sino de música, en especial de rock) los temas de discusión muchas veces concluyen con alguna opinión que casi nunca cierra el tema en debate. Ningún forista se despide y pone punto final como quien acaba un cuento. Esto obviamente me planteó desde el inicio un problema estructural, pues como mi pretensión no solo era la exposición de ideas sino la escritura de un texto literario, debía orientar la ficción hacia algún final posible que pudiera ser convincente para el lector. Como por naturaleza los textos no eran narrativos sino reflexivos, se me ocurrió escribir un relato previo en el que un narrador contara la historia del foro desde su experiencia personal en tanto forista. En ese relato breve (la “introducción” a la que alude Carlitos) el narrador habla del final abrupto que tuvo el foro “La Arcadia” e informa al lector de la publicación de unos pocos textos del foro hallados casualmente en su computadora.

¿Hacen falta más pistas para que cualquier lector sepa que el contenido del foro ficticio que leerá a continuación será presentado como si fuese un resto de algo mayor, parte incompleta sólo rescatada para los fines ideológicos que persigue el narrador? Sin embargo, a pesar de estos preanuncios, quise también crear una atmósfera de peligro de cierre abrupto con la incursión de un moderador en el foro, que en mi modesta opinión “despide” más que evidentemente el texto, aunque en un final abierto, pero quizá Rengifo no se ha enterado que un final abierto es también un final literario. Pero lo más grave es su pretensión de criticar las reflexiones del foro “aun por encima de su intención ideológica”. Esto sinceramente es para mí incomprensible. Como manifesté en la presentación del libro, puedo aceptar que a algún lector le seduzca la historia de Miguel Strogoff, de Julio Verne, “aun por encima” de que el personaje principal sea zarista, porque puede ser muy válida como narración, pero en un ensayo, en un texto de ideas, cómo se puede escamotear alegremente el aspecto ideológico, su validez en tanto reflexión. O es que es más fácil fungir de “lector literario” que mira de arriba a abajo a los bloggers, pero que curiosamente no publica su “crítica” en una revista académica sino en su propio blog de cero lectoría, en donde resulta más fácil jugar al verdugo de viejos amigos y regodearse con la retórica de un “comentario” agujereado y desinflado de ideas. Sé que estoy desperdiciando mi valioso tiempo y a la vez cayendo en la trampa puesta por un roedor miomorfo que ganará más atención de la que merece, pero siempre es bueno desenmascarar a las falsas ratas usureras que nos quieren vender gato por liebre. Porque lo que escribe Rengifo no es crítica literaria, ni siquiera una reseña al vuelo, pues no tiene la capacidad analítica ni intelectual para ello, sino una simple vendetta personal disfrazada de opinión. Será bueno que el lector verifique las inexactitudes y torpezas del escritorzuelo, y de este modo compruebe por ejemplo si yo he escrito un “relato” monocorde y sin prever un final, como él afirma, o si por el contrario es un texto de ficción de carácter básicamente reflexivo y dialógico con un final abierto y anunciado.
(La bestia tricéfala no figura entre los recuentos literarios del 2009, pero genera polémica entre los lectores.)

33 comentarios:

  1. Anónimo11.1.10

    La Bestia Tricéfala aparece en este recuento:

    http://www.correoperu.com.pe/correo/nota.php?txtEdi_id=4&txtSecci_parent=0&txtSecci_id=82&txtNota_id=252756

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  2. Anónimo11.1.10

    es lamentable que un libro tan valiente y especial no tenga el reconocimiento que se merece. Una pena.

    Basilio Mallqui

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  3. Anónimo11.1.10

    Es doblemente penoso, que alguien que no cree en la necesidad de "armar guerritas", se vea obligado a desentrañar las -seamos cómplices- virtudes, aciertos, entuertos y engranajes de su texto, trabajo que como bien afirma él mismo, le corresponde exclusivamente a sus lectores realizar. Triste, penosísimo, lastimero no dejar que sea el propio texto quien dfienda su calidad.

    JuanPa

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  4. Anónimo11.1.10

    no sé cómo piensa el comentarista anterior que el texto se va a defendor solo frente a la mala fe y la envidia de un escritor frustrado. Los textos no se defienden solos, esa es una idea romántica y cojuda.

    Barthes

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  5. Efectivamente, los textos, peor aùn en el Perù, no se defienden solos. La labor del escritor no finaliza cuando termina de parir su creación, allí recién comienza. La labor de publicar, difundir y sobre todo defender un texto, es titánica.

    Tengo a mis amigos en mi soledad, cuando estoy con ellos, qué lejos están, cantaba Machado.

    Con amigos como Rengifo para qué necesita Delgado Galimberti enemigos?

    He leído El Foro y la crítica de Rengifo es injusta. El texto es un ensayo al alcance de la mayoría, en torno a lo que significa la irrupción del neocapitalismo en lo màs íntimo de nuestras vidas. Lo menos que puede pensarse es que detràs de esa animadversión que manifiesta Rengifo hay bajezas propias de mujer despechada y que me dispensen mis congéneres.

    Lastimero que un libro tan importante, atìpico y valiente, merezca una crítica ácida y tan mala sangre como la de Carlos Rengifo, muy buen narrador, inimputable crítico.

    Rosario Villamón

    PD: Los textos del joven Ibarra pueden ser excesivos, pero quién de los y las poetas en el Perú, incluso quienes se reclaman de izquierda, osan decir verdades como las que enrostra Ibarra, qué escritor, poeta o ensayista tiene el valor de decirle en su cara a Alan García, excremento. Hoy que todos se soban contra todos, Ibarra tiene el valor de salir y gritar su verdad, sin temor de quedar mal con nadie. ¿Eso le parece a Rengifo una rabieta de cuarentón? Muy mal dejarse llevar por emociones subalternas, muy mal por Carlos Rengifo, quien anteriormente ya alumbrò un cuento canalla en donde intentó ridiculizar la supuesta homosexualidad del querido narrador Oswaldo Reynoso. ¿Con quièn desea congraciarse Rengifo?

    Y bueno, los cuentos de Inocente están llenos de humor, sarcasmo y te enganchan desde la primera línea, nada más. Si al señor Rengifo le parecen discursivos, esa es su opinión y punto.

    Rosario Villamón

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  6. gregorio quispe11.1.10

    ¿genera polémica entre los lectores?, ja, será entre los 4 impresentables de siempre...

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  7. Anónimo11.1.10

    "Joven Ibarra"??? ¿Rengifo buen escritor? Rosario no sabe de los que habla.

    Pichuzo

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  8. Agreda revienta a De Piérola11.1.10

    De Piérola alterna los episodios de la infancia y juventud del protagonista con los peculiares sucesos y personajes del manicomio. A ello suma la diversidad de registros, que van desde las reflexiones metaliterarias (la novela se inicia con una de ellas) hasta lo trágico de algunos sucesos (la muerte del abuelo) o lo grotesco de muchos de los personajes. El resultado es un relato fluido y ameno, aunque se hacen sentir ciertos vacíos (nunca vemos al protagonista como adulto lúcido) y problemas de la historia. El más notorio de esos problemas es la tendencia del autor a los estereotipos y lugares comunes: el infaltable amor platónico (y a primera vista), la genialidad artística que conduce a la locura, la incomprensión (hasta de los parientes más cercanos) y soledad de los escritores, y muchos más. Summa caligramática confirma que De Piérola es un buen narrador, con dominio de las técnicas y capacidad de trabajo, aunque demasiado esquemático en el manejo de los personajes y los temas.

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  9. Anónimo11.1.10

    PUCHA DECIR DE UN ESCRITOR QUE TIENDE A "ESTEREOTIPOS Y LUGARES COMUNES" ES COSA SERIA.

    EDITORIAL NORMA OTRA VEZ FALLA...

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  10. Anónimo11.1.10

    qué bueno Coral que habiendo tenido éxito con tu novela ayudes un poquito a libros de venta ínfima como los bestias tricéfalos, eso dice mucho de tu buen corazón.

    Carlos

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  11. Callao en licra11.1.10

    Ay chispas, donde parara Carlitos Rengifo, ya no se le ve corriendo por la Punta con su licra azul y polito fuccia

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  12. Anónimo12.1.10

    Los textos de Ybarra son libelos sin mucha perspicacia y de escaso valor estilístico, lo de Delgado es un relato híbrido que hubiera tenido mayores alcances como ensayo porque como texto de ficción no tiene ningún logro estructural, y los cuentos de Inocente tienen historias sugestivas, pero le falta trabajar más en los remates y en el pulimiento de la prosa.
    Saludos sin ninguna mala leche.
    Hay pasión y compromiso ideológico, pero el libro en su conjunto adolece de escaso talento, y eso en literatura es fatal.
    Más saludos.
    Si tuviera más tiempo haría una reseña más minuciosa, pero este libro no estimula a una relectura, tomar notas y cosas por el estilo.
    Lector sin 0.
    Chau.

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  13. R. Y.12.1.10

    si el libro no te estimula entonces por qué gastas como una página en hablar de él. Lee algo que te estimule y luego nos cuentas, ocioso.

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  14. Anónimo12.1.10

    Viva la Bestia Tricéfala, libro capital para la literatura peruana!

    Titus

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  15. Anónimo12.1.10

    El que se pica ...
    jajaja

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  16. Anónimo12.1.10

    A mí no me parece penoso que Delgado responda a un ataque artero, porque en su respuesta en ningún momento habla de la calidad de su texto, sino de la pésima descripción y por tanto nula capacidad como crítico de la que hace gala Rengifo. Creo que hay que estar demasiado parcializado o enceguecido para no darse cuenta.

    Saludos,

    El otro Carlos.

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  17. Anónimo12.1.10

    El comentario de ese Rengifo está escrito con las patas. En el blog El Viejocaminante se puede leer otro comentario al libro, aquí el link:
    http://viejocaminante.blogspot.com/2010/01/discursos-contra-la-bestia-tricefala-la.html

    El Lector Infiel.

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  18. Editor Teófilo12.1.10

    Los textos de Ibarra manejan una calidad por encima del promedio. No sé por qué quieren bajarse al Ibarrón con adjetivos y sin ningún análisis. En cuanto a Arturo Delgado es claro su apuesta por un nuevo género, y si no la chunta de forma estética, por lo menos lo novedoso de su propuesta en el terreno político es ya una manera de aceptarlo literariamente. Por su lado Inocente tiene un manejo extraordinario del lenguaje femenino.
    Sólo me queda decir que este país está lleno de envidiosos que les jode que un grupo de escritores populares se junten para expresar su voz.

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  19. Anónimo12.1.10

    Ese Rengifo es tan cobarde que ahora contesta usando un seudónimo que lo delata a cuerpo completo, "Lector sin 0". Cómo se ve que no le quedan más argumentos que continuar con el maleteo sin contenido. Lamentablemente la literatura está plagada de enanos mentales que se alucinan muy talentosos y no tienen escrúpulos en poner zancadillas a otros escritores. Eso sí que es fatal.
    Y como dice R.Y., si es tan malo el libro, tan poco estimulante, por qué el tal Rengifo se preocupa tanto en hacérnoslo saber, por qué no nos deja a los lectores sacar nuestra propia conclusión.
    Y además ese Rengifo debería usar un diccionario cada vez que escribe, porque no se dice "pulimiento" sino "pulimento". Así que encima el hombre es medio asno.

    Un saludo y felicitaciones para Ybarra, Delgado e Inocente por haber editado su libro. El solo hecho de atreverse a publicar un libro colectivo en un medio con tantos escritores egocéntricos, argolleros y envidiosos ya es un logro que debe ser resaltado.


    Robespierre.

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  20. Anónimo12.1.10

    solamente un esquizofrénico ideológico, un comunista del Jockey Plaza podría incluir en su recuento del año a un bodrio como lo escrito por los bestias acéfalos.

    Lector sin O.
    Chau.

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  21. Anónimo13.1.10

    Que Delgado no la chunta estéticamente? Quién será el retardado que habrá escrito eso. Aquí transcribo un interesante comentario del libro, aparecido en el blog El Viejocaminante:

    "Hace unos días tuve la oportunidad de hacerme de un ejemplar de un interesante libro escrito por Rodolfo Ybarra, Arturo Delgado Galimberti y Rafael Inocente. El libro está compuesto por una serie de discursos virulentos que apuntan a denunciar e incluso a burlarse del orden de las cosas. El nombre del mismo deriva de lo antes dicho y tampoco pasa desapercibido: “Discursos contra la bestia tricéfala”, así como suena. (1)

    La obra en sí nos trae a la mente la idea de infección y se nos ocurre leerla —hacemos uso de esa libertad de lector— como una suerte de recetario con tres tipos de estrategias para hacer mella en el virus (un virus en un sentido orgánico —tal vez debería decir social— y en un sentido informático o tecnológico) como tres distintas formas de ataque a una enfermedad.

    Y bueno, al leer los “Discursos…” podemos hacer una suerte de lectura inversa porque va del último escritor al primero

    Para empezar, Rafael Inocente usa el terreno conocido del relato contado en una situación urbana —callejero unas veces, como cuando explora el piropo de esquina a una muchacha bonita: “¡Qué buena chacra pa’ sembrar mi nabo!” y otras veces salpicado de denuncia— para contarnos historias sumamente directas y satíricas respecto de los estereotipos que se presentan en algunas esferas de la sociedad y que los medios pretenden vendernos como cosas perfectamente normales y deseables.

    Arturo Delgado Galimberti usa una gran ficción que a mi entender resume de manera ejemplar el ser del libro ya que en él una suerte de secta de anarcocomunistas utiliza el anonimato internauta para intercambiar ideas sobre un asunto específico, la caducidad de la propiedad privada. El ambiente de secta y casi de oscurantismo —¿recuerdan las persecuciones de la Santa Inquisición?— que se crea nos hace pensar en un mundo del no lugar —vale decir una utopía—, ¿dónde están esos personajes? El mundo cibernauta es explotado hábilmente para crear ese espacio inexistente ¿Quién es quién en internet?

    Es el tercer escritor quien nos muestra la realidad de alguien que vive en ese lugar utópico. Conocido por gran cantidad de bloggeros, Rodolfo Ybarra es la materialización de ese mundo que plantea de manera casi futurista Delgado Galimberti y es que él usa las herramientas del sistema para comunicar sus ideas “antisistema”. Este es otro tema, sus escritos —aparecidos muchos de ellos en el blog que lleva su nombre— mantienen la forma de escribir de bloggero, un estilo directo, seudoamical. Con el que muestra un bestiario de personajes ridículos —peruanísimamente huachafos como “La Poetisa ridícula”, personaje conocido para todos aquellos que alguna vez hemos llegado a un recital de poesía o hemos visto una falda en medio de angustiados hombres desesperados por hacerle unos alejandrinos—.

    En resumidas cuentas los discursos se hacen desde distintas esquinas, como de un triángulo imaginario y aunque distintos, confluyen en lo contracultural, en ese ataque a la bestia, en tratar de debilitarla cada uno desde su sitial para decirle a la gente que escuchen sus voces y que para ello las dejan plasmadas en un pedazo de papel, como para recordarnos que la pluma muchas veces es más fuerte que la espada. Un libro, bastante recomendable en suma".

    http://viejocaminante.blogspot.com/2010/01/discursos-contra-la-bestia-tricefala-la.html

    El Lector Infiel.

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  22. Anónimo13.1.10

    los bestias acéfalos!!!! ahahahahahahahahahahaha

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  23. Anónimo13.1.10

    Parece que les gustó a algunos mi comentario fugaz (un pendeivis pone insultos con mi seudónimo); uno de los BESTIAS tricéfalos se picó al responder con un insulto. (en todo caso más ocioso es él, que escribió varias páginas insulsas en el libro en cuestión). Pero el beneficiado es la Rengi que ahora figura como el autor de estas líneas. Lástima que hasta su editor trate de defenderlos. Pero como dice uno de sus fans, al menos tienen el mérito de atreverse a publicar lo que publicaron.
    Lector sin O
    chauuu

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  24. Anónimo13.1.10

    Una pregunta: ¿Por qué Rengifo llama "Ani" a R.Y.? Ummm
    Que corran las apuestas. Yo creo que por Animoso o será porque le gustaba el Anisado o por la Animadversión que genera... qué dicen ustedes.
    El curioso

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  25. Anónimo13.1.10

    La bronca llegará a mayores.

    Me han dateado ayer en Quilca que un grupo de los autodenominados regios alistan comisión para ir a visitar a Carlos Rengifo a su jato en Santa Marina Sur (eso si no se lo ha cargado la batida de ayer por el asesinato del tombito), manifestarle su solidaridad ante el ataque de los desaforados Tricéfalos y ofrecerle ser parte del olimpo literario lorcho.

    Encabezaría la comitiva su amigo Iván Thays, quien amarrando su pelo atahuallpino para que no se le ensucie y superando su horror a la violación en el Yauca, visitaría al narrador en el barrio chalaco. Refiere mi fuente que le ofrecerían la publicación del mamotreto Uñas en conocida editorial española, con prólogo de Jorge Edwards y comentarios de Fernando Ampuero, amén de extensa cobertura en los medios, giras por toda América Latina y otras delicatessen financiadas por la prestigiosa editorial ibérica, pues Carlos Rengifo habría demostrado de sobra con su crítica artera a La Bestia Tricéfala que se sacude de una vez por todas de esa pátina cobriza que oscurece sus pómulos salientes y se integra a la pléyade de escritores que creen que en el Perú todo es armonía, paz y reconciliación nacionales, como pretende el hincha de la U y de Sebastián Piñera, Mario Vargas, escupido ayer en Pelotillehue. En Perusalén los ladrones de saco y corbata del congrezoo hacen leyes vomitivas para limpiar a los rateros Alan García, Jorge del Castillo y Mulder, para soltar a sus compinches Rómulo León, Bieto Químper, Fujimori y Montesinos y los idiotas y oenegeros fomentan museosdelamemoria cuando el país se hunde en la nauseabunda charca de la impunidad y la vergüenza.

    ¿Rengifo fue quien afirmó que los de la Bestia Tricéfala eran discursos trasnochados? ¡Qué tal imbécil!

    Lector Insomne

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  26. Anónimo13.1.10

    señor Coral, nos hemos enterado de que Rengi estaría escribiendo un cuento sobre la bronca con Rilo. Qué le parece?

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  27. Que escriba lo que quiera; sus cuentos son malos.

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  28. Anónimo13.1.10

    Carlos Rengifo tiene un gran problema: es rechazado por tirios y troyanos, por regios y andinos; nadie soporto su hipoicresía y su lokk a lo peluquero de Comas; es impresentable, salvo para ciertos editores que han superado el asco natural para hacer negocio.

    Inn

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  29. Anónimo14.1.10

    Ja, ja, ja!!!

    Look de peluquero de cono... visagista de asentamiento humano... manicurista de choclonas... podólogo de cabros...

    Ja, jajajajajaja!!!!

    PD: A propósito, bajo el sombrerito a lo bareta, la Renyi esconde unos rayitos mononos que se ha mandado a hacer en la peluquería de gisella por el cine porteño, ahí donde tambièn se atiende la injerta karen dejo... aggggggggggg


    Ratero de Talentos

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  30. Anónimo14.1.10

    Haré mea culpa, confieso que compré el libro, empecé a leerlo y lo dejé en las primeras páginas. Pero por esta polémica decidí retomarlo y lo acabo de terminar. No soy fan de los tricéfalos, pero eso no me impide reconocer que el libro tiene sus logros. No creo que sea ningún hito ni nada semejante, para empezar es más una antología que un libro unitario. Lo que escribe Ibarra pueden ser libelos, como dicen, pero son bastante sarcásticos, a mí particularmente me gustaron varios. Delgado me hizo recordar esos libros tipo Cartas a Amador de Savater donde se inventa un carteo entre personajes para reflexionar sobre un tema, está muy bien escrito y es por lo menos original. Inocente es un buen cuentista, no me parece que deba pulir nada, escribe muy bien dentro de su estilo entre el cuento social y el realismo sucio, aunque es al que más le veo un tufillo medio totalitario.
    Bueno, esta es mi opinión sincera, creo que cada uno tiene lo suyo, con sus más y sus menos. El libro no es la última coca-cola en el desierto, pero tampoco se puede ser mezquinos y decir que es un fiasco, al contrario creo que es más que decente.
    Sin mala leche,

    J.B.L.

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  31. Anónimo14.1.10

    Esta discusión tiene una moraleja: nadie sabe para quién trabaja. Se nota que es un pleito antiguo. Lamentable.

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  32. Anónimo15.1.10

    Pónganse a esbribir de verdad. Mucho ruido para pocas nueces. saludos para aniceto.
    C.R.

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  33. Anónimo21.1.10

    En enero de 2007 Rengifo publicó en un blog un cuento malísimo titulado "Caperucita Feroz". El texto, de prosa primariosa, no ofrece absolutamente nada, pero el único comment que apreció en el blog fue este:
    "Redondo relato, Carlos. Felicitaciones.

    Rafael Inocente"
    Y mírenlos ahora.

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