28.4.10

Sobre mi novela


Las migraciones íntimas y la ilusión de la libertad

Andrea Cabel

Esta reseña-ensayo sobre mi novela Migraciones (Altazor, 2009), aparecida hace unos meses en una de las mejores páginas de literatura en lengua castellana, Letralia, no la había consignado en este vuestro blog. Subsano el olvido ahora; nunca es tarde.


Acerca de la primera parte y la metateatralidad: “Odio la primera persona. Me parece fácil, vulgar...”

Bruno Larco (el personaje principal de la novela) sigue —casi— siempre, con una mueca de desdén, los consejos de su “amigo editor” quien le recomienda que escriba su libro, Migraciones —el que leemos, el que comentamos—, en primera persona. Le dice que con ello atraerá más lectores, le recomienda que deje de lado ciertas tramas y le enfatiza que vaya rápidamente a la historia, y por supuesto, le dice también que su primer párrafo debe ser contundente. Como dice este personaje presente/ausente en la obra, su “amigo editor”, la verosimilitud siempre ha sido y es una treta, un recurso para jugar con los lectores y para generar en ellos un clima de empatía y complicidad de tal modo que se va armando, poco a poco, una historia en la que es posible colarnos —los lectores— y observar desde diferentes planos los sucesos en la vida de los personajes y, mejor aun, nos permite sentir la obra como un gerundio, es decir, la obra está sucediendo, y nosotros, con ella. (Seguir leyendo la reseña)

3 comentarios:

  1. Anónimo29.4.10

    Bruno Larco es el mismisimo bruno broy

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  2. Anónimo29.4.10

    cómo haces para escribir una novela tan divertida con tantos referentes y juegos?

    Carlos G. M.

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  3. Mucha reseña para una novela tan regular...

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