7.6.10

Vallejo humorista


Leer en zapatillas

Muy interesante la reseña que le hace hoy en Luces Ricardo González Vigil al libro de Jorge Díaz Herrera “El placer de leer a Vallejo en zapatillas”, elocuente título que anuncia la exposición del lado menos explorado del gran vate liberteño:

El componente humorístico de los poemas de Vallejo fue abordado someramente por Abril, Larrea y un artículo de Jorge Enrique Adoum (“Charlot Vallejo”). El mérito de examinarlo con el relieve que le corresponde ha estado a cargo de Jorge Díaz Herrera, conocido poeta, narrador y dramaturgo con varios premios y distinciones en su haber. Así como ha combatido la imagen de un “Eguren que no es”; en su ameno y didáctico libro “El placer de leer a Vallejo en zapatillas” rescata el lado festivo de Vallejo, amante de la vida y ligado a sus circunstancias, con lo que corona las apreciaciones que viene exponiendo en simposios y homenajes, desde hace unos 20 años. (Siga leyendo)

(Jorge Díaz Herrera.)

6 comentarios:

  1. Podía intuir en algunas líneas de sus versos, el lado menos triste de nuestro poeta. Creo que el libro de Jorge Díaz Herrera es un gran aporte para volver a redescubrir las entrañas del alma vallejiana.

    Saludos...

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  2. Banana Joe8.6.10

    Recorcholis!!!!!!!
    Cesitar Angeles dice que los comunistas no rien, exijo una explicacion!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  3. Tukuy8.6.10

    Vico, el nuevo post de Faveron es una respuesta a lo que dice el Bombardero en la revista IBL News de Nueva York, aqui te juego el enlace.
    http://www.iblnews.com/story/55603

    Y esta es la parte controversial de la entrevista a Gutiérrez:

    En cuanto a las obras de autores canónicos latinoamericanos como Borges, García Márquez, Vargas Llosa, Onetti, Rulfo o Cortázar, asegura que le suscitan muchas cosas, “pero el solo hecho de mirar sus portadas me remite a una época pretérita”.

    Ensimismamiento narrativo

    Considera que “el ensimismamiento narrativo que ocurre especialmente en Latinoamérica tiene como base la incapacidad para perseguir la velocidad de un mundo que cada día es otro”.

    “Esas prosas me parecen irreproducibles e inimaginables ante los aparatos de localización que saturan el universo digital. Y entonces mi cabeza termina reemplazando esa antigua omnisciencia, la grandeza de los novelistas decimonónicos, por una literatura fabricada con dispositivos tecnológicos de sofisticada exactitud, que es como yo enfrento el problema del plasma en blanco”, señala.

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  4. voy a revisar bien la entrevista a César, pero desde ya me parece interesante lo que propone, que, por lo demás, es algo que ya venía vislumbrando en poesía y tiene, al parecer, mucho que ver con mi próximo libro de poemas. Gracias por el dato.

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  5. CENSURADO EN PUENTE AÉREO8.6.10

    en mi opinión el pasado literario se ha hecho ingente e inconmensurable. Los escritores de ahora no tenemos tiempo para conocer toooooda la tradición literaria universal como los profesores universitarios conservadores como tú quisieran. Simplemente no hay tiempo, las urgencias expresivas de hoy son muy otras y, finalmente, nos aburre soberanamente vuestro rollo.
    Disculpa pero la diferencia generacional entre un hombre de 40 y tantos como tú y un hombre de 36 como Bombardero es abismal, nunca entenderás lo que está pasando ahora, así que mejor quédate estudiando rebeliones coloniales del XIX, eso es estático y seguro, ahí la puedes hacer. Con todo respeto.

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  6. Anónimo12.6.10

    Hay un libro que reúne diversos ensayos sobre Vallejo. Vallejo, dolor y cuerpo creo que se llama. Ahí escribe entre otros Pablo Guevara y Sonia Luz Carrillo. Y es la poetisa la que recuerda el humor en vallejo, ese hiperrealismo del hambre y el dolor acompañando al hombre y que a veces llega a ser chistoso. Incluso lo compara con Chaplin cuando se come al guiso sus botas, desde el pasador hasta las zuelas.

    Otra cosa interesante, pero que he leído de Ricardo S Santisteban, y que me podrán aclarar los que hayan leído las biografías de Vallejo, es que en su año de mayor desgracia personal, el año en que escribió Trilce, el poeta decidió separarse de quien entonces era su pareja y que a la sazón se encontraba embarazada.
    ¿Estaba embarazada de Vallejo? y si fue así, ¿en qué forma respondió el poeta a ese hijo?
    Dilucidar esta interrogante es vital. Agradecería información.

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