15.10.10

Cuando el crítico crea…


no siempre puede

Por supuesto, soy inmune a las comunes ideas que postulan que los críticos literarios son incapaces de escribir una novela –aunque hay muchos casos recientes en contra- o un volumen de cuentos decentes. Y cuando digo decentes me refiero a que no sean aburridos, pretenciosos y con olor a antigualla desde el título.

Anteayer, rebuscando en una tienda de libros de Miraflores me topé con un libro que hace honor a su título, fresco y fulgurante, y que puede hacer aceptar a cualquiera la idea de que no todos los críticos son pésimos creadores: La vida maravillosa (Tusquets, 1988), de José Miguel Oviedo.

Se trata de un conjunto de relatos, rematados por una suerte de aforística hacia el final –titulada “Esquirlas”-, que nos revelan a un Oviedo grácil, de prosa agradable y con un manejo de las tramas y de los personajes tal vez magistral. Mis cuentos favoritos son “La vida maravillosa”, “La última fiesta” y “El desesperado”, pero hay otros relatos, muchos de ellos cortos, que no tienen pierde.

¿Qué es lo que aleja a Oviedo, en el ya lejano 1988, de lo que suelen intentar ahora nuestros críticos? Pues, en primer lugar, una voluntad, muy inteligente, de no querer salir a "romper con todo" en el terreno literario con un primer libro, y presumo que el reconocimiento de que los lectores deben ser finalmente los más beneficiados con un libro de cuentos o una novela, y no el ego del crítico.

Si tienen oportunidad de encontrar por ahí este libro ágil, estimulante, rico y, sin embargo, de ninguna manera tedioso, no duden en comprarlo. Ah, Oviedo no está solo: lo acompañan Ortega y otro crítico peruano que acaso haya aprendido de esa lejana y luminosa lección que dejó el crítico Oviedo en los ochenta: Peter Elmore.

(Portada.)

4 comentarios:

  1. Choronguito16.10.10

    Pichi, ¿por ke azotas a mi discipulo Tavito?

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  2. Anónimo16.10.10

    Paolo: no creo que Coral haya escrito esto contra Faverón sino por el amor a la buena literatura.

    Luis Augusto

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  3. Anónimo16.10.10

    CONCHATUMADRE, CON ESTO FIRMASTE TU SENTENCIA DE MUERTE.

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  4. Anónimo16.10.10

    me acuerdo de una muy buena novela de Julio Ortega sobre Ayacucho, me pareció buenaza pero no recuerdo el título, alguien sabe.

    Carlita

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