31.5.10

La venganza del silencio


La reciente novela de Alonso Cueto (Lima, 1954) ya empieza a dar que hablar. Hoy Javier Ágreda en La República publica una reseña algo enrarecida que pueden leer más abajo. En Etiqueta negra pueden leer otra reseña, y en Youtube pueden ver este estupendo tráiler donde el mismo autor habla sobre su creación. Seguimos...


El reconocido escritor Alonso Cueto (Lima, 1954) acaba de publicar la novela La venganza del silencio (Planeta, 2010), un amplio retrato de las intrigas en el interior de la Familia Hesse, propietaria de uno de los más importantes bancos limeños. Antonio, el protagonista a quien vemos crecer y madurar en este relato, es criado por sus tíos Adolfo y Adriana Hesse (heredera directa del poder familiar). Adolfo es asesinado y paralelamente a los giros de la investigación sobre este crimen, Antonio va descubriendo las más oscuros secretos familiares.

Estamos en los ambientes más propicios para la narrativa de Cueto, aquellos de sus primeros libros: La batalla del pasado (1983) y El tigre blanco (1985). Pero como en sus obras más recientes, Cueto incluye a otros sectores sociales, especialmente a la familia de Venus, el chofer de raza negra. Y vuelven a aparecer los estereotipos y lugares comunes en los que suele caer: Venus, sumiso y bonachón, tiene una hija que se hace amante de Adolfo (después se prostituye) y un hijo delincuente. En fin, un caso idóneo para las protestas de organizaciones como Lundú.

Pero acaso el más grave problema de La venganza del silencio es que siendo básicamente una “novela de aprendizaje” (el relato de la formación de Antonio) el autor ha priorizado lo relacionado con la trama “policial”. La orfandad de Antonio (la misteriosa muerte de sus padres), los radicales cambios de sospechosos del asesinato de Adolfo, poco aportan a la evolución del protagonista, el eje principal de la novela.


(Portada.)

28.5.10

La Wassmo


Literatura noruega de hoy
(Tomado de Babelia)


Herbjørg Wassmo es un clásico de la literatura noruega por su novela La casa del mirador ciego. "Tal vez sea el libro más crudo y menos elaborado de mi carrera", reconoce la autora de uno de los cinco países nórdicos que protagonizan la 69ª Feria del Libro de Madrid. La cita, del 28 de mayo al 13 de junio, mostrará su diversidad de temas y géneros literarios.

Ha sobrevivido al éxito y al fracaso. Logró que cicatrizaran sus heridas de infancia y supo asimilar el boom literario que supuso su primera y deslumbrante novela. Flaca, coqueta, con el pelo corto completamente blanco y puro nervio, Herbjørg Wassmo (Vesteralen, Noruega, 1942) debutó en la literatura con La casa del mirador ciego, publicado en su país en 1981 y editado ahora en España. Wassmo es una de las escritoras más populares en un país de apenas cinco millones de habitantes, donde un 93% de los noruegos leyeron uno o más libros en 2007. La cifra, que no es mala, mejora cuando se conoce que el promedio se sitúa en 16 títulos al año, según datos de Norla (centro para la literatura en extranjero).
(Sigue leyendo.)

Tributo a Betto Maya

Betto Maya fue un personaje de la inicial escena quilquense a quien conocí más o menos bien, pues vivía en un barrio aledaño al mío a principios de los noventa. Solía encontrarlo en el Parque Unión Panamericana algunas noches, y solíamos conversar, compartiendo una cerveza, sobre política, anarquismo, literatura... Era una persona inteligente y sensible detrás de una facha underground un poco amenazante tal vez. Ahora, grandes amigos suyos, y algunos míos (Pancorvo, Ybarra), le rinden un homenaje que no puedo dejar de difundir. Vayan.

27.5.10

Presentación de Dublinesca en Madrid



Enrique Vila-Mtas habla largamente sobre su nueva novela publicada por Seix Barral este año. Mientras esperamos que llegue a Lima...

25.5.10

Las cosas de Perec


Ideas comunes: el mundo está compuesto por cosas. Vivir en el mundo es vivir entre cosas. Las cosas no solo determinan el mundo sino que condicionan nuestra existencia. De algún modo, entonces, nuestra relación con y comprensión del mundo estará marcada por nuestra relación con las cosas. En este sentido, y hasta cierto punto, la acusación de consumismo es inútil: en casi todos los casos, o en todos, es reversible; puede ser devuelta tranquilamente al acusador. El consumismo es asunto de grados, aun cuando haya gente que crea que comprar discos de The Beatles es una actividad esencialmente menos consumista que comprar discos de Paulina Rubio.

Donde sí hay una diferencia esencial es en la forma en que te vinculas con las cosas, sobre todo con las cosas que no tienes. Esta parece ser la verdadera médula de Las cosas (Anagrama, 2008), la primera novela de Georges Perec, con la que ganó el Premio Renaudot en 1965. No creo que valga la pena resumir la sencilla historia de Jerome y Silvie, dos jóvenes profesionales parisinos que se juntan en torno a un sueño muy terrenal: obtener las cosas (es decir, ganar mucho dinero) que nunca tuvieron, pero que su información y cultura les dice que harán la diferencia, que los convertirán en esos seres “afortunados”, ricos, con clase que merecieron ser siempre y no son.

Más interesante es incidir en dos aspectos formales –es decir, esenciales desde el punto de vista literario- que hacen que Las cosas no sea un aburrido tratado sociológico (Perec estudió Sociología, había el peligro): la ironía, mientras más sutil más venenosa, y el estilo enumerativo que luego el escritor francés habría de llevar a niveles superlativos en La vida: instrucciones de uso. En efecto es peculiar la forma en que el narrador (mal)trata a sus personajes: los llama “estúpidos”, se burla de sus sueños ridículos de grandeza, pero también los mima un rato, los pone a volar, para luego dejar que caigan hasta revolcarse en el piso de su confusión total entre deseos y realidad.

En Las cosas también están, más que en germen, las largas enumeraciones de cosas, actividades, móviles que se decantan brillantemente en sus libros posteriores. El despliegue acumulativo tiene un efecto abrumador en el lector que, llevado por un sentido del ritmo sostenido, se enfrenta a un cúmulo de sensaciones, recuerdos, imágenes al leer estos roles, y así llega a comprender mejor la confusión en la que –paradójicamente- se regodean los personajes de Perec.

Las cosas, así, más que hablar del mundo y de las cosas materiales, nos refiere de manera oblicua las cosas (pocas, pobres, inconducentes) que tenían lugar en el alma moderna cuando las cosas otras, las “reales”, comenzaban a dominar la escena occidental.
(Portada de la edición original.)

COLOQUIO INTERNACIONAL NARRATIVAS DEL YO


COLOQUIO INTERNACIONAL INTERDISCIPLINARIO: NARRATIVAS DEL YO DISCURSOS AUTOBIOGRAFICOS EN EL PERÚ Y LATINOAMÉRICA

La Escuela de Literatura de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional Federico Villarreal y el Grupo de Estudios Literarios Latinoamericanos “Antonio Candido” (GELLAC), convocan a la participación en el Coloquio Internacional Interdisciplinario: Narrativas del yo. Discursos autobiográficos en el Perú y Latinoamérica, que se realizará en Lima, Perú, los días 18, 19 y 20 de agosto de 2010.

Es una constante en la escritura latinoamericana la presencia de una diversidad de discursos referenciales en los que destacan la crónica, las cartas, el diario, la autobiografía y el testimonio. En dichas manifestaciones se problematiza no solo la memoria y la identidad personal de sus autores, sino que se extiende a las naciones y contextos propios de su producción. Es en este sentido que se hace necesario estudiar las implicaciones de la presencia de la escritura autobiográfica en los discursos que definen nuestro continente.

TEMARIO

Teorías de la autobiografía y de la memoria
Philippe Lejeune y El pacto autobiográfico
El discurso autobiográfico y las ciencias sociales
El discurso autobiográfico y el psicoanálisis
El discurso autobiográfico y los Estudios de Género
El discurso autobiográfico y los nuevos soportes tecnológicos
Invenciones del yo
Diarios
Crónicas
Memorias
Historias de vida
Testimonios y Tanatografías

PRESENTACIÓN DE LOS TRABAJOS

Resúmenes

Las propuestas de mesas y ponencias deberán ser enviadas vía correo electrónico hasta el 30 de julio de 2010. Las propuestas incluirán el título, el resumen (máximo 250 palabras, formato Word) y el nombre y afiliación institucional del/la ponente.
PONENCIAS
Las ponencias deberán ser enviadas en archivo Word (para la publicación de las memorias) antes del 15 de agosto de 2010. La extensión de estas no deberá ser mayor de 9 cuartillas a doble espacio, lo que equivale a 2500 palabras y 20 minutos de lectura.

COMISIÓN ORGANIZADORA
Grupo de Estudios Literarios Latinoamericanos “Antonio Candido” (GELLAC)
Consultas y envíos de resúmenes y ponencias
Richard Leonardo Loayza rall31@hotmail.com
Grupo de Estudios Literarios Latinoamericanos “Antonio Candido” (GELLAC) gellac@gmail.com
Universidad Nacional Federico Villarreal
Escuela de Lingüística y Literatura
Av. Nicolás de Piérola N° 351. Lima. Perú.
Grupo de Estudios Literarios Latinoamericanos “Antonio Candido” (GELLAC)
Av. 6 de agosto 907 dpto. 313. Jesús María. Lima.
Richard Angelo Leonardo Loayza
Grupo de Estudios Literarios Latinoamericanos Antonio Candido (GELLAC)
www.gellac-unfv.blogspot.com
Universidad Nacional Federico Villarreal
Universidad de San Martín de Porres
http://blog.pucp.edu.pe/blog/1430

(Philippe Lejeune.)

24.5.10

Fundación de la niebla


La presentación y comentarios estarán a cargo de:

• José Córdova
• César Eduardo Carrión

Lugar: Auditorio del Centro Cultural Benjamín Carrión (Jorge Washington E2-42 y Ulpiano Díaz, Quito)
Día: viernes 28 de mayo
Hora: 7:30 p.m.

El ingreso es totalmente libre, habrá vino de honor. Los esperamos.


--
CASCAHUESOS EDITORES S.A.C.

21.5.10

IRONÍAS









La maravillosa belleza de las corrupciones políticas,
Deliciosos escándalos financieros y diplomáticos,
Agresiones políticas en las calles,
Y de vez en cuando el cometa de un regicidio
Iluminando de prodigio y fanfarria los cielos
Rutinarios y brillantes de la civilización cotidiana.

Noticias desmentidas de los periódicos,
Artículos políticos insinceramente sinceros,
Noticias passez-á-la caisse, grandes crímenes
(A dos columnas y pase a la segunda página),
Olor fresco de la tinta de imprenta,

(…)

Cómo amo a todos, a todos,
Cómo os amo a todos de todas las maneras,
e-yá-o-e-yá, cambios de gabinete,
parlamentos políticos, relatores de presupuesto,
¡Presupuestos adulterados!
(Un presupuesto es tan natural como un árbol,
Un Parlamento es bello como una mariposa).

(…)

Y la gente vulgar y sucia que parece siempre la misma,
Que cada dos palabras suelta una palabrota,
Cuyos hijos roban en las puertas de los tendajones,

(…)

La gentuza que trepa los andamios y regresa a casa
Por callejas casi irreales de estrechas y podridas,
Maravillosa gente humana que vive como los perros,
Debajo de todos los sistemas morales,
Para la que ninguna religión se ha inventado,
Ningún arte ha sido creado,
Ninguna política,
¡cómo os amo a todos, por ser así,
Ni siquiera inmorales de tan bajos, ni buenos ni malos,
Inaccesibles a todos los cambios,
¡Fauna maravillosa del fondo del mar de la vida!

---Fragmentos de “Oda Triunfal” de Fernando Pessoa.
(Nuestra linda gente...)

20.5.10

Tommaso Landolfi y su juego literario



Cuando compré este libro en un remate de la Feria del Libro de Amazonas, apenas tenía un dato: que el autor había sido elogiado muchas veces por el brillante Ítalo Calvino. Como la selección y el prólogo de Invenciones (Siruela, 2001) fueron hechas por el autor de El caballero inexistente, no dudé en comprarlo y, una vez más, acerté.

Tommaso Landolfi (1908-1979) fue un excéntrico y solitario narrador italiano, secretamente celebrado por sus contemporáneos, pero aislado del universillo literario, tanto por decisión propia como por su afición desmesurada a los juegos de azar. De hecho, estos, los juegos, y el tema del azar son una constante en sus obras, y el propio Calvino lo recuerda en su prólogo sentado a una mesa de ruleta, disponiendo las fichas sobre el paño verde como los mejores jugadores: sin un plan, sin cábalas ni cálculos, rendido al indolente azar.

Pero la vida de Landolfi, por fortuna (y no es ironía), fue más que eso. Escribió varias novelas y casi un centenar de cuentos de diversa temática distribuidos en una docena de volúmenes de cuentos cuya característica común tal vez Calvino la haya delimitado con claridad en el prefacio, titulado “La exactitud y el azar”:

En una obra como la de TL la primera regla del juego que se establece entre autor y lector es que, más pronto o más tarde, hay que esperarse una sorpresa, y que esta sorpresa nunca será agradableo consoladora, sino que tendrá el efecto, en el mejor de los casos, de una uña que chirría contra un cristal o de una caricia a contrapelo o de una asociación de ideas que inmediatamente se querrían arrancar de la mente.

Divididos en cuentos fantásticos, obsesivos, de horror, autobiográficos y de invención, del amor y la nada, además de dos capítulos que reúnen escritos teóricos (sus reflexiones e investigaciones lingüísticas son muy apreciadas), los cuentos de Invenciones rondan en torno a la idea de la muerte ligada la fisicidad (o más bien son rondados por esta), a lo concreto de la existencia y cierta idea, determinista, de la vida humana como una condenación a lo siempre existente, a una ausencia de alternativa al padecer de vivir que colinda con lo demencial, o lo terrorífico en un sentido real.

Me inquieta imaginar que aquel determinismo no le permitió prever al escritor que su obra, finalmente, iba a ser valorada por mucha gente luego de su abandono del mundo material; un número premiado al que tal vez no jugó en el juego de su vida; un cuento con final feliz que jamás se le hubiera ocurrido escribir.

(Landolfi.)

19.5.10

Primer encuentro tripartito de escritores y editoriales independientes de Perú, Bolivia y norte Chile.




“La Guillotina”

JUEVES 27 Y VIERNES 28 DE MAYO (ARICA) SÁBADO 29 (TACNA)

Organiza: Ediciones Cinosargo.

Ejecutores:
Daniel Rojas Pachas (Escritor y académico de la Universidad de Tarapacá)
Tito Manfred Van Battenburg (Escritor y licenciado en Lenguaje y Comunicación)
Mauro Gatica (Escritor y Profesor de Castellano y Comunicación)
Eduardo Ignacio (Escritor y Director de Taller Literario MAL)

Fecha de realización: jueves 27 y viernes 28 de mayo (Arica) sábado 29 (Tacna)


Objetivo de la actividad: El encuentro tiene como objetivo integrar a los editores independientes de esta zona del cono sur y demostrar las posibilidades de intercambio y comunicación que hay entre el sur del Perú (Tacna y Arequipa), norte grande de Chile (Arica e Iquique) y Bolivia para crear un circuito del libro que permita fortalecer iniciativas como ferias internacionales del libro, talleres y pasantías de escritores dentro de los distintos centros culturales internacionales, lo cual fortalecería nuevas formas de afrontar la escritura y desde luego promover en la región un diálogo que integre a todos los actores responsables del fomento a la lectura.

Participantes

Por Perú

Arequipa

Cascahuesos Editores: Arthur Zeballos.
Autor Independiente: Martín Zuñiga.
Nulú-Bonsai (Editora de Arte, Buenos Aires, La paz, Arequipa): German Gacio Baquiola
Tacna

Cuadernos Del Sur – Willy Gonzáles y Gabriela Caballero.
Autores Independientes: Ingrid Cafferata – Mario Carazas.

Por Bolivia

Yerba Mala Cartonera: Aldo Medinacelli y Milenka Torrico Camacho y Gabriel Llanos Cernadas.

Por Chile

Arica

Cinosargo: Milvia Alata, Daniel Rojas Pachas.
Acné (Programa Radial): Tito Manfred y Mauro Gatica.
Grupo MAL (Taller Literario): Eduardo Ignacio Opazo.
Autores independientes y otros grupos que quieran sumarse al evento.
Iquique.
Canita Cartonera: Juan Malebrán Peña, Carlos Vargas Saldivia y Andrés Humberto Estica Alache
Milena Mollo - María José Muñoz.

Programa del evento.
Jueves 27 (Lugar de realización Arica)
10:30-12:00 Charlas en el Liceo Integrado de Arica (Una delegación de invitados de las tres nacionalidades)
10:30-12:00 Charlas en el Liceo Domingo Santa María (Una delegación de invitados de las tres nacionalidades)
16:00 a 19:00 hrs. – Mesa de diálogo en la Universidad de Tarapacá (Sala Centenario) – Salas de eventos del Campus Saucache. Tema- “Presentación de libros Yerba Mala“ y presentación del libro de “Martín Zúñiga”
20:00 hrs. – Lectura y recital poético de todos los autores invitados en el café “Terramata” abierto a la comunidad en general.
Viernes 28 (Lugar de realización Arica)
11:00 -13:00 hrs. Charla en la Universidad de Tarapacá (Sala Centenario) El rol de la edición independiente en la difusión literaria y el fomento a la lectura. Proyectos en cárceles, uso de materiales reciclados, cartoneras y proyectos que nacen como editoras autogestionadas. (Canita Cartonera, Yerba Mala Cartonera, Cascahuesos, Nulu-Bonsai, Cinosargo)
A partir de las 20:00 hrs. Recital poético en el hall de la UTA apoyado por Alumnos de Licenciatura en Lenguaje y Comunicación de la Universidad de Tarapacá.
Sábado 29 (Lugar de realización Arica y Tacna)
15:00 horas a 16:00 horas: Diálogo radial y entrevista con los editores invitados, en el programa Cinosargo emitido a través de la radio UTA.
20:00 horas de Tacna: Lectura en el Café Cultura Zeit de Tacna (Gestionado por Cuadernos del Sur.)

Muere Edoardo Sanguineti


Uno de los más avezados y entusiastas poetas de la posvanguardia o neovanguardia europea, Edoardo Sanguineti (1930-2010), acaba de fallecer en un hospital de Italia, en circunstancias que son material de investigación. Poeta, crítico, pensador, experimentador y educador, ES mantuvo una relación especial y estrecha con la creación desde su juventud. Algunos de sus libros más conocidos: Laborintus (1956), Triperuno (1964), Postkarten (1978), Bisdibis (1987). Y la novela Capricho italiano (1963), además de algunas piezas teatrales y muchas traducciones de grandes escritores del siglo veinte.

La nota de Reuters afirma:

Figura di letterato a 360 gradi, fuori e dentro il mondo accademico, Sanguineti fu poeta, intellettuale, professore di letteratura alle università di Torino, Salerno e Genova, autore di teatro, critico e saggista. Nato a Genova nel 1930 ha continuato sino all'ultimo una battaglia culturale iniziata con l'esperienza avanguardista degli anni Sessanta: insieme ad Angelo Guglielmi, fu lui il teorico più famoso del Gruppo 63, movimento di neoavanguardia che si richiamava alle idee del marxismo e alla teoria dello strutturalismo.


Los dejo con dos textos del poeta ido.


24.

he enseñado a mis hijos que mi padre fue un hombre extraordinario: (podrán
contarlo, así, a cualquiera, si quieren, con el tiempo): y después, que todos
los hombres son extraordinarios:
y que de un hombre sobreviven, acaso,
unas diez frases, tal vez (metiendo todo junto: los tics,
los dichos memorables, los lapsus):
y estos casos son los más afortunados:

36.


cuando te nado dentro, en mi estilo libre (profesional, casi: medio
mixto, en cualquier caso), buceo, retengo mi aliento, y (entrecerrando,
cerrando mis ojos) abro mis brazos, separo mis piernas,
pelo mi plátano (y lo encapucho):
me hago el muerto, me encorvo, me balanceo:
todo aquí: (pentagonal y a estrella, si te parece, soy inscribible en mi propio cerco):

18.5.10

Montecinos regresa a Chile


Como sabemos los que estamos metido en esto de la poesía latinoamericana, el poeta chileno Héctor Hernández Montesinos, llevado por un amor y el amor (a la poesía) se fue de su tierra, para radicar en México, haces dos años. Hoy retorna a Chile y confiesa algunas cosas sobre ello en esta entrevista dada a un diario salvadoreño y republicada en Letras S5.

– Me decías que regresas definitivamente a Chile…

- Sí, claro, viví un par de años en México, pero ya no va a ser así, entonces me regreso a Sudamérica, me regreso a Chile, para estar un tiempo, volver a echar raíces. Ya llevo muchos años viajando, y creo que es el momento en que uno dice ‘que hay que volver a casa’, entonces quiero volver a casa un tiempito, y luego mis plan es irme a Bolivia, quiero radicarme en Bolivia un poco para trabajar en la comunidad, trabajar haciendo arte comunitario, arte social. He estado un tiempo en Bolivia y es un país que admiro mucho, admiro su literatura, su arte, su cultura… entonces creo que en Bolivia va a ser una nueva vida.

– ¿Cómo te ha tratado la poesía?

-A mí la poesía me ha tratado muy bien. Yo soy uno de los más agradecidos de la poesía desde hace diez años, desde el año 99 que escribo poesía, la poesía me ha dado una nueva vida o me salvó la vida, gracias a la poesía tengo muchísimos amigos, conozco muchísimos lugares, me ha abierto las puertas para descubrir un mundo que yo pensaba que no valía la pena, y gracias a la poesía y al arte me doy cuenta que el mundo sí valía la pena. La poesía me ha dado razones y fuerza para luchar y para creer en nuevos sueños colectivos que sí son posibles.

– ¿Qué es la poesía para vos?

-La verdad es que no lo sé, y tampoco sé si lo quiero saber lo que es la poesía. Entiendo un poco el hecho poético como una actitud de vida a la cual me gusta entender y me gusta vivirla, en la cual el poema quizá sea el resultado de mucho proceso, de muchos puntos misteriosos que se producen gracias a entender la vida misma, a entender los procesos, poéticamente quizá, lo que quiero decir es que no se trata tanto de escribir poemas sino más bien de entender la vida como un solo poema o entenderse uno mismo como parte de un poema, como parte de una obra literaria, una obra de arte, en la cual uno apunta a esa voluntad del arte de querer convertir, de quitar lo malo o lo no deseado, en algo que provoque emoción y ganas de seguir adelante.

– En Chile Pablo Neruda pesa, ¿es necesario para un poeta chileno llevar el peso de Pablo Neruda para destacar en la poesía?

-Yo creo que no. Lo de Pablo Neruda es parte de una lectura de la gran tradición de la poesía chilena, está Neruda, Mistral, Huidobro, Pablo de Roca… todavía están vivos Nicanor Parra y Gonzalo Rojas, que son poetas que casi tienen cien años, está vivo, en plena producción Raúl Zurita, quien es un poeta muy importante, Carlos Berenguer… entonces la poesía en Chile sigue estando complemente viva, y éstos grandes monstruos de la poesía están allí todavía. En el caso Neruda, ha sido leído por tres, cuatro, cinco generaciones quizá, y para los poetas jóvenes no es un peso, no es una piedra de tope, sino que justamente una obra a la cual uno tiene acercamiento por lo que significó, por la influencia. Con Neruda no hay necesidad revanchista o fratricida, porque al fin y al cabo Neruda fue el poeta más internacional, fue el que más se movió, el que más viajó, el que más relaciones generó con Latinoamérica y el mundo que es lo que a nosotros nos gusta, nos interesa, esas relaciones con Latinoamérica, no solamente encerrarnos en lo que es la poesía chilena y seguir dando vueltas en un mismo punto. De Neruda rescatamos ese ámbito, de que somos latinoamericanos, muy mundiales, muy conscientes de otras realidades, eso es lo que nos interesa, y también lo tomamos como un punto, pero estructuralmente no lo veo como un padre a matar.

– ¿Qué has aprendido de los viajes por los países de América Latina y cómo han enriquecido tu poesía?

-¡¡Ufff!! He aprendido muchísimo en cada viaje que he hecho, en cada ciudad, cada pueblo, cada río, cada lago, cada montaña, que conozco me lleva a pensar y a replantearme cada vez lo que uno está haciendo… pienso en el lago Atitlán [Guatemala], el lago Titicaca [Bolivia], los volcanes del Perú, del Ecuador… tantas cosas que uno ve, que al final quizá la máxima hazaña de un poema, el máximo logro de un poema, quizá sea convertirse en parte de ese paisaje, en ser un árbol, una flor, un pequeño animal, confrontar lo que tú haces con todo lo que se está haciendo en este sentido, te das cuenta que es mínimo, por más que hagas un libro de quinientas páginas, de mil páginas, con suerte puede ser parte de un paisaje, un paisaje natural, uno urbano, un paisaje poético… y el contacto con tantas personas, tantas lenguas, tantas raíces, todo te abre, el mismo idioma castellano, que usamos todos en Latinoamérica, en cada ciudad, en cada país, el tono del lenguaje, los giros que hay, las palabras, el acento, y te enriquece como trabajador, te provoca el lenguaje al escuchar nuevas frases, nuevos giros lingüísticos y te entusiasma. Para mí los viajes han sido fundamentales y casi todo lo que he escrito tiene que ver con el viaje, porque entiendo también la poesía como un viaje, uno de repente parte de un momento y sabe que nunca va a regresar al punto original del que partió, entonces, en ese sentido, la poesía es un viaje, y a mí la poesía que escribo se me ha dado como un viaje, y como viaje entiendo la misma poesía, la vida, todo… el viaje para mí es fundamental.

– ¿Qué siente un poeta que regresa a su amada Chile?

-En realidad no es muy amado. Tengo muchas relaciones muy tensas con Chile. Salí de Chile hace un par de años con mucha tristeza, con un poco de rabia, al ver lo que estaba pasando y ahora que regreso creo que tengo más tristeza y más rabia de lo que está pasando ahora en Chile al ver el triunfo de la derecha en el gobierno me complica mucho, me hace preguntarme tantas cosas, desde que la misma gente que estuvo en la dictadura y que fue cómplice de tanta maldad, tanta sangre, esté nuevamente en los cargos democráticos, en los cargos públicos, a mí me hace preguntarme qué pasó en Chile, cuál fue el momento en que la gente se olvidó de todo lo que pasó, o qué fue lo que sucedió. Tengo treinta años, pero viví diez años, los últimos de mi vida en dictadura, tengo recuerdos muy claros, entonces uno se pregunta qué pasó, en qué nos equivocamos, en qué se equivocó el gobierno, en qué se equivocó el mundo, entonces mi relación con Chile, al volver ahora, es compleja, me hace preguntarme muchas cosas desde mi propia participación social, como chileno a pensar en mi obra también en el contexto de ese hiperdictadura… muy complejo, muy complejo…

– ¿Hay algo que pueda hacer la poesía en ese entorno chileno?

-No solo en el entorno chileno, sino en el latinoamericano, mundial. La poesía, en este siglo veintiuno que estamos viviendo, la poesía, la cultura, el arte, pensado en la comunidad, en lo social, en el trabajo, con las personas, con la gente, puede ayudar un poco a resarcir, a limpiar, de algún modo, metafóricamente, ojalá también concretamente, las heridas que se han producido en nuestras historias políticas, sociales, en nuestras historias económicas, nuestras historias bélicas entre los países. Creo y confío aún en que la poesía en este caso, es un sueño colectivo que comparten desde jóvenes de quince años hasta poetas que tienen como Nicanor Parra que tiene casi cien años, mujeres, hombres, homosexuales, indígenas, blancos, comunidades, todos los sectores, los márgenes o los centros, hay algo que une este pensamiento poético que es que creemos que el día de mañana puede ser mejor y puede ser mejor mediante el arte, la cultura, el arte comunitario, social, mediante sueños colectivos, sueños de unir a los poetas, unir a los artistas, pensar en lo que está pasando, crear en ese sentido. Por ejemplo, entre Chile y el Perú ha habido relaciones un poco tensas en una guerra que existió, con Bolivia también, una guerra que pasó hace cien años, y en cambio los pueblos, la gente de la cultura de Chile, Perú, Bolivia, son hermanos, en Chile se admira mucho la poesía peruana, boliviana, y viceversa, es una admiración, unión y fraternidad que es hermosa, increíble, que le demuestra a los políticos, a los empresarios, a la gente del poder que, aunque intenten hacer que la gente se odie entre los países, la poesía, la cultura y el arte, nos demuestra que somos más parecidos de lo que creemos y que tenemos una historia común, un lenguaje común, en especial la poesía está demostrando que uno puede unirse, puede unir fuerzas, y puede crear uniendo.
(Entrevista completa aquí.)

(HH Montecinos, poeta chileno.)

Sobre Terapia de grupo


Dany por Dani


Quién puede dudar de que Estruendomundo es ahorita la editorial “joven” más seria del medio. Como muestra incontrastable de ello acaba de publicar este volumen de cuentos palhaniuk-fosterwallace-lethemiano que Dani Umpi celebra así en su divertido prefacio (“Golosinas envenenadas”):

Sus historias han logrado que disfrute sin culpa de las desgracias ajenas. Su universo es artificioso, una selva de plástico habitada por una fauna de cera. Se comen unos a otros, se derriten ante su propio destino, se empantanan a cada paso que dan y siguen, continúan haciendo del fango una pasarela. Son caricaturas avasallantes que se llevan el mundo por delante pero también sufren, odian, aman, sueñan y deliran mejor que todos nosotros.

¿Cómo no leer un cuentario así presentado, con tanto entusiasmo e imaginación? Por mi parte, lo dejo tercero en mi cola de narrativa, luego de lo último de Dave Eggers y -bromas aparte- La broma infinita.

(El autor.)

13.5.10

Poesía completa de Gil de Biedma


Interesante el enfoque crítico de esta reseña de Juan Malpartida, en Letras Libres, sobre la reunión de la obra poética del recordado Jaime Gil de Biedma.

Este volumen recoge la totalidad de la obra poética de Jaime Gil de Biedma (1929-1990), las traducciones, ensayos, el diario de 1956, y una pequeña pero significativa antología de entrevistas. La edición ha sido realizada por Nicanor Vélez y tiene una extensa introducción de James Valender, al que debemos un riguroso trabajo como editor de la obra de Manuel Altolaguirre, además de diversos trabajos sobre Luis Cernuda. Valender se ha centrado en desplegar, históricamente, el nudo de la poética de Gil de Biedma, un autor que tiene, en la poesía española, unas características propias, sobre todo por forjar su escritura bajo la invención del autor, reinterpretando ciertos conceptos y procedimientos de la poesía moderna inglesa y francesa. Inventó a un poeta, muy similar a Gil de Biedma, al que le sucedían los poemas. Esto es algo que no hicieron poetas españoles de su tiempo como Claudio Rodríguez, Valente o Brines (ni tenían por qué hacerlo). En su obra, de significado altamente biográfico, siempre nos encontramos con una persona que se desvanece cuando queremos fijarla y con una máscara que va adquiriendo los rasgos de la experiencia.

El sentido de esta invención se explica por la necesidad de establecer una distancia crítica en una obra que se propone como realista. Trata de crear una relación objetiva entre lo que designa el poema y la expresión misma. Sin embargo, Valender no comparte del todo lo que acabo de afirmar: “Lejos de ser el paradigma de un poeta realista, con el tiempo Gil de Biedma llegó a incorporarse plenamente a la gran tradición simbolista”. Creo que exagera o que malinterpreta la poesía simbolista, y lo que me resulta más extraño, la del poeta que estudia. Quizás atraído por la afirmación del poeta barcelonés de que la poesía “es una unidad melódica perfecta” que sólo tiene sentido en la estructuración en la que cristaliza, Valender saca conclusiones discutibles. Que Mallarmé y la tradición simbolista fueron leídas por Gil de Biedma es indudable, pero tanto él como sus admirados Eliot y Auden lo que hicieron fue, partiendo del simbolismo, apartarse de dicha tradición, aunque haya elementos evidentes en su primera poesía de los procedimientos simbolistas. Creo que no hay que confundir la concepción del poema como unidad de sentido y forma con la esencia de la poética simbolista, esto es: la transformación de lo designado en el efecto verbal. La búsqueda de la evocación y la sugerencia. La poética simbolista supone una negación de la designación directa y difícilmente hablaría de poesía de la experiencia, noción que nuestro poeta aplicó (en el sentido que dio Langbaum al término) a su propia tarea. Es evidente que el autor de poemas como “Ribera de los alisos”, “Pandémica y celeste”, “Contra Jaime Gil de Biedma” y “Después de la muerte de Jaime Gil de Biedma” (que constan entre los más representativos) no pretende, ni lo logra sin pretenderlo, “incorporarse plenamente a la gran tradición simbolista”, sino que se inserta en otra tradición: aquella que se abre a la música verbal que se apoya en el habla y que inscribe en su expresión la señal del tiempo, tan pensada por Antonio Machado, poeta, sin duda, que Gil de Biedma leyó con atención. “Palabras de familia gastadas tibiamente”, dijo de su propio uso de la lengua poética. ¿Es esto simbolista? Son poemas que sin duda dialogan con otros poemas, formalmente; y son un cierto tipo de evocación, pero estas relecturas están puestas al servicio de un poema moderno, que escribe un poeta inventado que cuenta rítmicamente lo que al hombre Jaime Gil le preocupa, hasta el punto de que puede reconstruirse la vida sentimental del poeta a través de sus versos. También reiteró a lo largo de su vida la conciencia irreductible de la tensión entre realidad (aquello que se cuenta, la experiencia, la vida, etc.) y forma: la expresión poética que ha de producir un efecto determinado. Incluso basaba en este escarceo, entre forma y realidad, la visión crítica que nos daría el grado de sensatez y de eficacia del poema. Naturalmente, cuando leemos su poesía no asistimos a lo que vivió Gil de Biedma, sino que leemos textos que suscitan en nosotros una recreación particular de una realidad verbal poemática. El hecho de que la realidad, para ser expresada, necesite un simulacro, una máscara, según él mismo ha afirmado, no supone la ausencia de realismo (tan formal es “Pandémica y celeste” como Madame Bovary), y en cuanto a la llamada música del verso, que en realidad es ritmo verbal, su necesario empleo tiene que ver con la analogía, pero no necesariamente con el pensamiento platónico y órfico que subyace en la poética simbolista. Quien sí fue un poeta cuya obra no se explica sin el simbolismo, un poeta excelente en muchos momentos, fue Carlos Barral, a quien –lo que es de lamentar– ya nadie lee.

Dicho esto, pasemos a un par de dudas que tengo con esta introducción: quizás llevado Valender por su visión simbolista del poeta, no habla, en las setenta páginas de su estudio, del erotismo en Gil Biedma. ¿No le parece importante a la hora de leer, no sus poemas, sino el Diario? Las páginas dedicadas al Diario del artista en 1956 son inteligentes e informadas, pero ¿cómo no explica al lector que el hecho de que no se editara completo hasta después de su muerte fue debido a la ocultación de su homosexualidad a su familia, especialmente a su madre y a la empresa Tabacalera, de la que fue un alto ejecutivo? El lector que lea la introducción a la obra completa del poeta catalán sin duda quedará informado de los pasos (se esté de acuerdo o no con Valender en algún punto, tal vez esencial) de su evolución literaria; pero ignorará muchas cosas de su vida, una vida que le sirvió, en sus peripecias estéticas y sentimentales, como inspiración de su obra hasta el punto de que ambas acaban implicándose. La segunda, de apenas importancia si no fuera porque abre su ensayo, radica en la poco contrastada afirmación de Valender de que “Para muchos lectores de la poesía española moderna el nombre de Jaime Gil de Biedma se asocia, sobre todo, con la publicación en 1960 de Veinte años de poesía española. 1939-1959, de José María Castellet.” Esta antología, publicada hace cincuenta años, fue leída, como propuesta viva, por personas que hoy en día, en su mayor parte, ya han desaparecido. Posteriormente, se leyó como un documento y desde hace muchos años no es más que un dato para profesores y estudiosos de la recepción literaria. Gil de Biedma es un poeta bastante frecuentado, que vio varias reediciones de sus libros, y que fue reivindicado y difundido, en vida, por un grupo de poetas jóvenes que en ese momento estaban vinculados, con mayor o menor acierto, a la denominada poesía de la experiencia. De los poetas de mi generación (los nacidos en los cincuenta), son pocos los que no han escrito sobre él, generalmente con admiración, aunque no siempre con suficiente comprensión de las implicaciones de su obra. Afirmar que la poesía de Gil de Biedma “tiene poco que ver con la poesía social reivindicada por Castellet en su prólogo” es discutir con una realidad fantasmagórica.

A pesar de estas reticencias expresadas, la introducción es fina e inteligente en el análisis de los poemas, en la relación que se establece entre el diario de Gil de Biedma y el desarrollo posterior de su obra, también en los comentarios al estudio que el poeta dedicó al Cántico de Jorge Guillén: una obra que admiró profundamente, salvo por los poemas añadidos a la cuarta edición (debido a que Guillén “usurpa el papel del protagonista, acabando así de golpe con la virtualidad dramática de estos versos lo mismo que con su eficacia artística”). En la tensión entre imaginación y fantasía, pensada por Friedrich Schlegel y difundida en lengua inglesa por Coleridge, la obra de Gil de Biedma carece de fantasía, verbal o de cualquier otro tipo. Él mismo se sintió como un poeta de imaginación. ¿Lo fue? No en un sentido amplio. Pero sí creo que está del lado de los imaginativos, porque llegó a ver y a decir un personaje del cual nos dio una biografía poética que ya forma parte de nuestra literatura. Además, se trata de un personaje inteligente, algo tan raro entre nosotros que sólo por eso –si no hubiera otras razones– ya merece nuestra admiración. Gil de Biedma fue un poeta realista que imaginó al poeta que quería ser y cuya poesía logró corroborar su existencia. ~
(El poeta.)

concurso de cuentos




DE MI CORREO...


"Víctor:
Estoy colaborando con la Municipalidad de La Victoria en la difusión del Concurso Narrativo Ten en Cuento a la Victoria. Esta es una iniciativa importante que ya va por su tercera versión y que me parece importante apoyar. El cierre de recepción de trabajos es este 21 de mayo. Te agradecería mucho si colocas esta imagen-afiche en tu blog anunciando el concurso y el link a las bases: http://www.munilavictoria.gob.pe/pdf/basestncuento3.pdf
Si tuvieras alguna solicitud adicional en cuanto a la imagen te agradeceré comunicármela.
Un abrazo,

Miguel Ruiz Effio"

11.5.10

Ruy Câmara: la obsesión por el personaje


Cantos de otoño

Leyendo Cantos de otoño (2007), la famosa novela de Ruy Camara, el gran escritor brasileño, me convenzo de que uno tiene que estar obsesionado, tiene que sentir mucha afinidad con su personaje para obtener una novela de esta envergadura. Cada página, cada carta incluida, cada episodio de la brumosa vida del poeta Isidoro Ducasse tiene el sello de una pasión, de un respeto crítico por el hombre, lo que le brinda a la novela el sabor de una epopeya-homenaje inolvidable.

A esto contribuye la controlada retórica con que Camara ha escrito la novela, con figuras literarias y símiles, sí, pero también con un aliento poético en las descripciones de espacios y sensaciones, que configuran un compacto y largo poema-novela río que sin embargo nunca se sale de cauce y mantiene la atención del lector.

Antonio Skármeta ha dicho que se trata de “un libro inquietante y original” donde “la erudición no le pesa a la poesía”. Más: el brasileño ha hecho explotar el rígido interfaz de la biografía novelada y se ha dejado impregnar por la negra magnificencia del poeta uruguayo del XIX radicado en Francia; y gracias a ello nos ha entregado un testimonio sincero, de imaginación feraz y estructura feliz. Una gran novela.

(Ruy Camara.)

7.5.10

A la originalidad por la tradición



Nuevo libro de Cristóbal Zapata

Jardín de arena (Cascahuesos, 2010), del poeta ecuatoriano Cristóbal Zapata, se plantea como una vuelta a la margen segura, tradicional, referencial de la poesía; pero esta impresión, como lo sugiere José Kozer en el prólogo, puede solo ser otra ilusión. El yo poético se entrega sin veladuras, con ritmo límpido y si aspavientos a una celebración de la poesía y, sobre todo, de los poetas que a él más lo impresionan; por otro lado, hace un split de símbolos, de guiños a lo cotidiano, a lo zen, a lo trascendente, que de tan sutiles apenas entrevuelan a los ojos del lector común.

El poeta ha querido, siguiendo a Kozer, "armar un rostro de prismas que se desintegra reintegrándose desde una constante poética que tiene como propósito implícito, tal vez inconsciente, alcanzar la originalidad por la vía de la tradición, de la recombinación participatoria de los numerosos jardines que conforman a estas alturas la historia de la escritura”.

Muy cierto. Pero también el yo poético se atreve a perderse en el enmarañado de sombras y amenazas que es el jardín nocturno, ese que esconde historias, secretos y sucesos negros como el que sucedió al poeta César Dávila Andrade, muerto por agua y ebrio de poesía y de vida y de muerte. Aquí el hermoso poema que Zapata le dedica:


EL AHOGADO
(CÉSAR DÁVILA ANDRADE)

Yo fui el que cayó una mañana
En el desaguadero público
Y conoció el aroma animal de los hombres.
El que trago por todos
-los ortodoxos, los bienpensantes y los cuerdos-
La mierda y los efluvios,
El que trajo para ellos
Las sombrías noticias del subsuelo.

Con el tiempo supe
Que ese sería yo:
Un sobreviviente,
Un sobremuriente.

¿No es eso un poeta,
Quien absorbe a la luz del día
Los miasmas
Y los flujos corruptos de la ciudad?

Fuera de los pordioseros que se recogen
Bajo el puente
Y de algunos noctámbulos que bordean las orillas
Nadie me ve.

Soy esa cabeza de bronce
Que reluce en la superficie del río
Iluminada por la luna capicúa
O los mortecinos focos del alumbrado municipal
-como un Centinela de la Noche Antigua-.
En el verano me alimento de tallos y hojas secas,
En el invierno, de los banquetes reales
Que traen las crecidas.

Una cabeza a punto de ahogarse o salvarse.
Es difícil saberlo,
Hasta de muerto.


El cadáver de Dávila Andrade estaba lleno de mundo (Vallejo dixit); la poesía de Zapata también, sobre todo en esta última entrega que mezcla tradición y modernidad en dosis edificantes.
(portada.)

6.5.10

Poema de José Garés


LA ESTRELLA DE CARNE BAJO LA BÓVEDA DEL TIEMPO


Miró caer la nieve sobre el desnudo ramaje
y la sombra del asesino en la penumbra del zaguán.
Georg Trakl



Hay cosas que no se dicen y que pervive su lealtad.
Como citas aplazadas, desafíos menguados y silencios,
trascienden, suaves, la sonrisa oculta y el exilio.
Son, quien lo diría, el acceso al derrumbe de los días.
Ten siempre flores a mano y cuídate de los visillos
opacos entre nómadas, de los signos de cinco puntas,
del eterno sueño de cuando fuimos niños, y danza,
deja que nos diagnostiquen, que terminen las clases,
que de nuevo vayamos a robar tomates al campo.
La furia irreverente del olvidado, el impacto de su sed,
el mural que preside el café de nadie, las destrezas
que nos desinhiben, todo cuanto perdemos al vivir.
Como ves, todavía esperamos, del cieno de los rezos,
que las palabras se ensarten en la hoja o en el olvido.
No sé en qué momento sucedió pero empecé a quererte
y me conformé a tus pechos, a tus salmos, a tu pubis,
a tus homilías, al escondite y al ardor coronado.
Fuimos iguales en la lucha y diferentes en el amor,
por eso, pese a los eslabones rotos, igual que un verso
en nuestro poema, me disuelvo cuando amaneces,
o tal vez convertimos el medio en necesidad vital
y una relación pastoral el roce de tus sueños y mis días.
(Portada. Si quieren saber algo sobre la alucinante vida del poeta, pueden ver esta nota.)

Antonio Gamoneda homenajea a Miguel Hernández en León


Tomado del Diario de León (España)

El poeta español Antonio Gamoneda, premio Cervantes 2006, inaugurará el homenaje literario que la ciudad de León (España) rendirá al poeta Miguel Hernández los próximos días 7 y 8 de mayo, en el que se tratará de redescubrir a un poeta “que aún sigue vivo”.

En este acto literario, que bajo el lema El poeta que no cesa se celebra en el Salón de los Reyes del viejo Consistorio de San Marcelo con motivo del centenario del nacimiento del autor de Orihuela, se hablará de una obra que sigue siendo perfectamente válida en la actualidad y que “no ha amarilleado, ni huele a naftalina”, según la escritora y periodista Eloísa Otero, una de las autoras que participarán en estas jornadas.

El homenaje a Miguel Hernández en León tendrá como gran colofón el concierto que tendrá lugar el 15 de mayo en la plaza de toros a cargo de Joan Manuel Serrat, en el que interpretará su nuevo disco Hijo de la luz y de la sombra, dedicado íntegramente a recrear y musicalizar las más destacadas creaciones del poeta.

Gamoneda y Hernández tienen mucho en común, según Otero. “En primer lugar, que en la obra de ambos está presente la muerte, pero también que ambos vivieron la censura de cerca y que son autodidactas, ya que abandonaron la escuela con 14 años”.

En este acto, según anunció la concejala de Cultura, Evelia Fernández, también intervendrá la poeta argentina, afincada en Valencia, Laura Giordani, quien ahondará en la huella que dejó Hernández en Latinoamérica. Por su parte, la escritora gallega Lupe Gómez leerá un texto suyo, inédito, que dedicará a Hernández, bajo el título de “La cárcel de la belleza”. También está prevista la intervención del profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche, Josep Pérez i Tomás, todos ellos el primer día del homenaje, el 7 de mayo.

Al día siguiente participarán en el acto los escritores Tomás Salvador González, Tomás Sánchez y José Luis Puerto, entre otros. El programa cerrará el día 8 a las 21 horas en el IES Juan del Enzina con un espectáculo músico-poético coordinado por Víctor M. Díez, que aúna músicos, actores, bailarines y poetas en una puesta en escena sobre la trayectoria vital del poeta. Participarán los actores Víctor M. Díez, los músicos Ildefonso Rodríguez, Chefa Alonso, Cova Villegas y Javier Iriso, y la bailarina Rosario Granell. La dirección escénica correrá a cargo de Fernando Urdiales.

El escritor Marcos Ana, quien no podrá acudir, ha enviado la obra de teatro que escribió en la cárcel y que fue representada por los presos como homenaje a Miguel Hernández en 1960. Díez ha utilizado algunas partes para el espectáculo.
(Antonio Gamoneda.)

3.5.10

Rosa Montero por la lectura frívola


No me refiero acá a la lectura de libros frívolos o de best-sellers. Hago referencia a una forma de leer las novelas, y todavía las cumbres de la novela universal, descuidada y frívola. Eso es, a mi entender, lo que recomienda suelta de huesos la escritora Rosa Montero en artículo reciente de Babelia:

Creo que, a estas alturas de mi vida, podría haber confeccionado una pequeña pero apañada biblioteca compuesta por todos los fragmentos de libros que me fui saltando mientras leía, páginas y páginas que me resultaron plúmbeas o inconsistentes y por las que simplemente crucé a paso de carga hasta alcanzar de nuevo una zona más sustanciosa. La novela es el género literario que más se parece a la vida, y por consiguiente es una construcción sucia, mestiza y paradójica, un híbrido entre lo grotesco y lo sublime en el que abundan los errores. En toda novela sobran cosas; y, por lo general, cuanto más gordo es el libro, más páginas habría que tirar.

Para empezar, esto es profundamente problemático. Si tantas páginas se ha saltado la autora durante su formación literaria, ¿qué nos asegura que no ha dejado de leer páginas cruciales, historias iluminadoras, detalles claves? Si la vida y las novelas, según Montero, son falibles y llenas de cosas deleznables, ¿tendremos por cierto que el gusto literario de Montero es infalible y preciso? Seguimos:

Los clásicos, pues, son esos libros inabarcables y tenaces que, aunque pasen las décadas y los siglos, siguen susurrándonos cosas al oído. ¿Y por qué la gente los frecuenta tan poco? ¿Por qué hay tantas personas que, aun siendo buenos o buenísimos lectores, desconfían de los clásicos y los consideran a priori demasiado espesos, aburridos, ajenos?

Montero llega a sugerir que la gente “odia” a los clásicos, especialmente si son voluminosos, porque a novelas interesantes como La montaña mágica “le sobran varias decenas de páginas”, y especialmente le incomoda cuando Settembrini y Naphta incurren en discusiones filosóficas y existenciales, que es la parte que a mí siempre me ha atraído de esa novela, que, dicho sea de paso, no es de mis favoritas entre los clásicos.

yo hoy encuentro esas peroratas definitivamente roñosas y oxidadas, ilegibles, pedantes y pelmazas. Suele suceder con los grandes discursos que los autores meten de contrabando en sus novelas, creyendo que ahí están dando las claves del mundo: por ejemplo, le pasa al gran Tolstói en Anna Karenina, cuando Lyovin, álter ego del escritor, se pone a soltar doctrina.

Y acá viene el fuerte del método Montero:

Por eso creo que hay que leer La montaña mágica y saltarse sin complejo de culpa todas las páginas que te parezcan muertas. O ignorar las tediosas novelitas pastoriles de la primera parte del Quijote. O pasar a toda prisa las aburridas y meticulosas descripciones de ballenas que incluye Moby Dick. Todos estos libros son maravillosos porque crecen y cambian y están vivos: uno no puede acercarse a ellos como si fueran textos sagrados esculpidos en piedra, dogmas temibles e intocables. Sáltate páginas, en fin, sumérgete y disfruta.

Já! ¿Se imaginan qué sería de nuestros críticos, de nuestro espíritu -porque la literatura forja el espíritu- si nos saltáramos alegremente todo lo que a Montero le parece deleznable de los clásicos? Lo del Quijote es tan ridículo que evitaré referirme a ello por decoro. Pero insinuar que las descripciones de cetáceos en Moby Dick es un largo pasaje inútil es no haber comprendido en lo absoluto ni Moby Dick ni la propuesta escritural de Melville.

Esta es, pues, la punta del iceberg de la frivolidad que terminará, ojalá que no, por aplastar a los bellos barquitos de la literatura, aquellos a los que le sobra solamente gente aburrida, desganada y ociosa que no quiera hacer su trabajo con rigor, como se debe (dicho esto último con alusiones concretas).

(La Montero nos quiere facilitar las cosas...)

LA TERNURA DE ENRIQUE LEÓN EN VARIAS PARTES Y SIN PARTE


POR PAUL GUILLÉN*

El libro de Enrique León está dividido en 4 estancias que dan título al libro Parte Uno, Parte Dos, Aparte y Sin Parte, en total son 30 poemas. El primer poema “de ti” empieza planteando claramente la relación del poeta con la sociedad (la esfera de lo público) y la relación del poeta con la soledad (la esfera de lo privado). En la primera esfera el yo poético se asume como uno, como un individuo, cito: “porque ante la gente soy uno”, en cambio en la esfera de lo privado esta voz se siente desvalida, impotente, cito: “y a solas / arrinconado / solo un poco de eso / de silencio”. Esta voz poética en la esfera de lo privado no se siente “uno”, no se siente plenamente un individuo y sólo le queda ampararse en el silencio y en el recuerdo de otro cuerpo semejante pero sin marcas de género en el texto. La voz poética solo puede recordar el olor, los ojos, los pasos. Cuando uno sigue avanzando en la lectura de los poemas el cuerpo del otro se hace más patente, más presente. Mi hipótesis es tal vez que este cuerpo es el propio poema y que sirve de excusa al poeta para escribir sobre el deseo del otro cuerpo. Fijemos la atención en la descripción de los cuerpos, la voz poética tiene los “labios / sucios y ruinosos” (p. 15), mientras que del otro cuerpo nos enteramos que tiene una espalda y que como dijimos antes hay un recuerdo de un olor, de unos ojos, de unos pasos, y que además se produjo un contacto entre esos dos cuerpos, cito: “ahora que tu lengua me encierra” (p. 16), hemos avanzado un poco más en la lectura, y ahora el cuerpo del otro tiene espalda, lengua, cicatriz y corazón, cito: “quiero que me ayudes a continuar / y sonreír / corazón / al lado de esta cicatriz y su corazón” (p. 17). Seguimos avanzando en la lectura y el cuerpo del otro tiene pecho, lágrimas, manos. Pero la voz poética también tiene corazón y lágrimas. Vamos avanzando por la página 19 y aquí hay una clave: el cuerpo de la voz poética está signado por la soledad, en tanto el cuerpo del otro está transido de MIEDO. Este miedo se produce porque la voz poética expresa, cito: “tu deseo es mi secreto”, ese secreto perturba al cuerpo del otro. Pero ¿qué es eso que lo perturba? ¿Su condición social, política, sexual, o todo ello junto? Lo único viable para la voz poética es quedarse con el recuerdo del cuerpo del otro y con sus palabras, cito: “me voy / me llevo tus palabras” (p. 19). Ahora quisiera subrayar que en varios poemas de esta primera sección se siente la necesidad de unir, de fundir el cuerpo del uno con el cuerpo del otro, por ejemplo esta metáfora del cuerpo del uno “aprisionando” al cuerpo del otro, cito: “dejemos que mi casa / te enrede en sus venas / junto a las heridas de un árbol” (p. 15). En el poema “747” la relación entre los cuerpos se torna angustiante, incluso para el que lee el poema, y no solo como marca textual, sino como experiencia vivencial, este poema me hace recordar la “Carta a Antonio” de César Moro, no tanto a nivel de lenguaje ni de manejo de la imagen surrealista, sino en el fondo del poema, cito del poema de Kike: “tu silencio es una luz que me apresa / en un cúmulo de papel mojado // por no querer tu libertad / que me asfixia // la cobardía se me acomoda cuando miento y sonrío”, tanta angustia en esos 5 versos, es increíble esa carga de sufrimiento. Para que no queden dudas cito los primeros versos de la “Carta a Antonio” de Moro: “Te quiero con tu gran crueldad, porque apareces en medio / de mi sueño y me levantas como un dios, como un auténtico dios, / como el único y verdadero”. El poema “y a veces” (p. 22) nos plantea la figura de la piel, como sabemos la piel es lo que separa lo propio de lo alterno, es decir, y en este caso, lo que no permite que los amantes o los cuerpos se fundan en uno solo. Veo la carátula del libro y leo en la página de créditos el título de la serigrafía, dice “Lolita”, vuelvo a ver la carátula y si es una Lolita pero que tiene marcadas en un color rojo intenso unas pantys, un pezón y un pene que pueden ser entendidos como prótesis o al revés es un cuerpo masculino que está travestido con la panty. Un dato adicional si uno aguza la vista en la panty se puede leer en letras negras muy pequeñas y en francés: “el invisible es rojo”. Ese rojo estaría marcando lo que no se ve, lo secreto. Entonces, la premisa va cambiando un poco ¿el cuerpo del otro es indefinido o está travestido? Además, corroborando la hipótesis que el cuerpo del otro es la propia poesía estos versos de la página 23 refuerzan la idea, cito: “pequeño papel bond / esta noche te recuerdo que escogiste quedarte en mi corazón // porque el que no soy yo te siente lejana”. El cuerpo del otro sería ese papel bond donde el poeta escribe el poema, pero también el cuerpo del otro sería ese ser que se siente lejana y más adelante se expresa como “callada y brillante / como un engaño” (p. 23). E incluso en un poema posterior es más explícito, el cuerpo del otro es una niña, cito: “guardar en tu rubor de niña mis poemas blancos”. En el poema “por alguna razón” la voz poética se siente sola y quiere llorar por la partida del cuerpo del otro, cito: “no siento tu silencio ni las sombras”. Hasta aquí resumiendo las palabras claves de la primera sección titulada “Parte Uno” serían: miedo, dolor, amor que no se puede decir, cito: “cómo mirarte desearte poseerte / y olvidarte”.

En la segunda parte titulada “Parte dos” el cuerpo del otro claramente si tiene marcas de género, aunque no olvidemos la idea del cuerpo travestido o indefinido, pero son emblemáticos estos versos, cito: “te haré el amor como si fuera una sombra / te lo haré sin amor / mientras tu lengua / sorbe esta vida / compañero” (p. 35). En esta sección se remarca el sentimiento de pérdida del otro cuerpo, además, se le reclama por la entrega total del cuerpo de la voz poética, y lo más interesante, se profundiza en el símbolo de la herida. Hemos hablado de la piel como barrera natural entre lo propio y lo alterno. La herida justamente estaría en otro nivel de la cadena como un elemento doloroso en esa relación entre lo propio y lo alterno. La herida no sería una barrera sino una marca. En el poema “hombre” hay una cópula entre los cuerpos, cito: “soy el que te penetra de felicidad”, pero esta felicidad expresada es melancólica y por ende se siente el sufrimiento, el deseo reprimido, el miedo. No por algo los versos finales del poemario nos hablan de la felicidad y la fealdad, cito: “cuando pido perdón / por el tiempo / y por esa felicidad / que a veces / escribo con f de fealdad” (p. 56). Finalmente en esta segunda sección “Parte Dos” cimentando la idea del cuerpo travestido en el poema “acuario” la voz poética le pide al otro que deje “de ser hombre” (p. 39).

La tercera parte se titula “Aparte” y tiene dos poemas “mi madre” y “mi padre”, los dos poemas sirven para reforzar la idea de la desolación por la pérdida del cuerpo del otro, del cuerpo amado, en el primer poema se refuerza la tristeza de la madre, cito: “quiere saber por qué / me vivo de tristeza” y en el segundo poema se refuerza el silencio del padre como una barrera para la comunicación y las relaciones familiares, cito: “padre / me duele este silencio / los minutos enormes las miradas vacías” (p. 48).

La cuarta parte se titula “Sin parte”. Consta de 4 poemas y es la reconciliación de la voz poética con la naturaleza, con la cultura y con la sociedad. Es la superación final del recuerdo del cuerpo amado. Y acaba el ciclo poético con la petición de una relación amorosa heterosexual, o incluso homosexual, pero sin miedo, sin censuras, cito: “yo quiero mi casa con huellas de manos felices / y garabatos de niños artistas / y quiero que alguien venga a ella un día pero de día / pero si llega de noche que no tema” (p. 55).

Al inicio quería hablar de la ternura –lo he dejado para el final porque me parece muy importante-, pocos poemas causan ternura, es difícil pensar en la ternura, es más tuve que buscar en el DRAE lo que significa. Y el diccionario escuetamente dice esto: ternura: “cualidad de tierno”, pero ¿qué es ser tierno?, buscamos de nuevo, tiene varias acepciones dentro de todas prefiero quedarme con dos: 1) Se dice de la edad de la niñez, para explicar su delicadeza y docilidad y 2) Afectuoso, cariñoso y amable. Creo que esas dos definiciones calzan bien con el libro de Kike León. Me ordeno y retomo, por ejemplo, un poeta peruano que me causa ternura es Jorge Eduardo Eielson, otro es Carlos Oquendo de Amat, estoy casi seguro, aunque en poesía nada es seguro, que deben de ser dos de los grandes referentes de Kike. Pongo dos ejemplos, cuando Eielson escribe en un poema, cito: “En la noche, / cuando quiero tocar la luna /, toco la luna / de mis anteojos negros”. ¿Qué más tierno que eso? O cuando Oquendo de Amat escribe: “Para ti / tengo impresa una sonrisa en papel japón”. Esta sensación de ternura la he sentido en muchos pasajes del libro de Kike, cito un ejemplo: “tengo una pequeña alegría en mi cajón: / tus labios pegados a los míos / con un clip”. (p. 20). De estos cuerpos, de los miedos, del silencio, de la soledad, de esta infinita ternura nos habla este primer libro de Kike León y por eso lo saludo tocando la luna con una sonrisa en papel japón y con un clip.

* Palabras de presentación leídas la noche del viernes 30 de abril de 2010 en la Casa de la Literatura Peruana.
(Poeta y crítico Paul Guillén, al medio, flanqueado por poetas Salomón Valderrama y Juan Soto.)

Carrión bebe de poesía again


Conocí a este muchacho en un encuentro de poesía latinoamericana en Sao Paulo, en el 2008. Me sorprendió su conocimiento de la poesía peruana y de la poesía latinoamericana en general, y además su consuetudinaria dedicación a la bohemia, algo que le ha acarreado muchos amigos, algunos detractores despistados, y otros tantos problemas. Me regaló La muerte de Caín, libro que leí con cierta resistencia inicial, pero sobre todo con admiración, porque estamos frente a un gran poeta en ciernes. Dice la nota de Cascahuesos sobre Fundación de la niebla:
Sobre el libro:

«Fundación de la niebla es un libro necesario para recordarnos nuestras divisiones internas, nuestras roturas, las voces que nos habitan y que nos descontrolan, pero sobre todo para sentir que la condición humana es algo que día a día, en el acto de asumir la palabra, se va concretando en medio de dubitaciones, pasiones e instantes de sosiego. La poesía serena y directa —sin rodeos— de Ernesto Carrión nos trae el mensaje de nuestra singularidad en la diversidad de los escenarios por los que transitamos, en los que impera la sensación de oquedad, orfandad y finitud. La poesía es autosuficiente: es inicio y fin de algo, es fundante, es constituyente de humanidad. La de Carrión nos prepara para la vida plena de sentido. Y también para afrontar la nada en que existimos. Pero, al nombrar el vacío, nos da ánimo para ahuyentarlo por un momento» ha dicho Fernando Balseca.

«Carrión es el resultado de una escritura que lo va inventando; es una búsqueda genésica que se quiere más real que aquella parcela de sensatez que solemos llamar yo. Por eso se vuelve preciso no dejar de escribir, no ceder el espacio a una silenciosa nada ni a la plaza del habla mercantil; por eso no puede detenerse a ser escuchado: no es un diálogo sino una supervivencia. La cortesía con el lector es un lujo de quien no está en riesgo de dejar de ser en cuanto deje de proferirse. Es la notable trayectoria de una poesía que inventa a su autor. Y ese ser en formación comienza aquí, en esta Fundación de la niebla, y sólo tiene dos destinos: desvanecerse o alcanzar el ser» nos dice Julio Hubard respecto a este nuevo libro.


Sobre el autor:

Ernesto Carrión nació en Guayaquil-Ecuador, en 1977. Es autor del libro La muerte de Caín, cuarteto formado por los poemarios: El Libro de la Desobediencia, Carni vale, Labor del Extraviado y La Bestia Vencida (CCE, 2007), que es, a su vez, el primer volumen de una trilogía única titulada: Ø. Del quinteto Los duelos de una cabeza sin mundo, volumen siguiente, ha aparecido hasta el momento el libro Demonia Factory (Zignos, Lima, 2007/ Eskeletra, Quito, 2008/ Limón Partido, México D.F., 2009). Publicó además Toma esta cabeza mestiza por donde rodará un dios judío (Santa muerte cartonera, México D.F., 2008); y junto al poeta peruano Maurizio Medo los libros Contramano y Álbum de arena (Consulado del Perú en Guayaquil, 2008). Preparó también el libro Identidades a Plazo [Recopilación de textos de pacientes del Hospital Psiquiátrico Lorenzo Ponce] (CCE, 2008). Ha sido Premio Nacional de Poesía César Dávila Andrade (2002), Premio Latinoamericano de Poesía Ciudad de Medellín (2007), Premio Nacional de Poesía Jorge Carrera Andrade (2008), Finalista del II Certamen Hispanoamericano de Poesía Festival de la Lira (2009) y Becario del Fonca y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (2009).
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