16.5.11

MI VOTO CASI DEFINIDO (Y UN DATO QUE SE TE ESCAPÓ ;)



Mis amigos más cercanos saben que una de mis hermanas es dirigente del proyecto político de Ollanta Humala Tasso e, incluso, ha participado en la elaboración de su plan de gobierno. Hace una semana estuve en su casa, disfrutando de una deliciosa parrilla marina por el Día de la Madre, cuando se desató una pequeña discusión entre dos de mis hermanos sobre las próximas elecciones. El argumento de uno de ellos era que iba a votar viciado "porque no le creo nada a Ollanta Humala". El otro hermano decía que se tenía que votar por Ollanta porque "votar por Keiko es votar por la mafia que organizó y dirigió su padre".

En ambos percibí matices que se podían rectificar. Primero, una votación presidencial no se puede definir por el grado de confianza que te pueda suscitar el candidato. Puede haber y ha habido, por ejemplo, profesionales, artistas, poetas, futbolistas muy buenos, pero cuyas virtudes personales (carisma, capacidad de convencimiento, irradiación de confianza) no estuvieron a la altura de sus capacidades. Hitler tenía un carisma increíble y una capacidad de convencimiento monstruosa, y ya sabemos cómo terminó todo eso.

Por otro lado, votar por Keiko no solo es votar por el tinglado de robo y muerte que armó su padre. Votar por Keiko es avalar el retorno al poder de una mafia poderosa y con ansias de venganza que traerá muchísima más inestabilidad al país de lo que se cree.

Actualmente hay muchos colectivos de escritores, jóvenes, universitarios, etc, que preparan marchas y protestas de diversos tipos en contra de la candidatura de la hija del ladrón. Sinceramente, no creo que ellos, y yo tampoco, nos quedemos con los brazos cruzados si la desgracia de un retorno al poder de Los Fujimori se cristaliza. Vendrán las protestas y tendrán los ojos de la indignación.

Mi hermana, la dirigenta, para muy ocupada y apenas puedo conversar con ella por teléfono a veces. Me dice que dentro del partido de Ollanta hay mucha fe y mucha confianza en el triunfo. Mucha alegría. Yo le cuento las cosas de más abajo y la pongo al tanto de movidas engañosas y veleidades políticas de diversa índole. Ella dice que la historia ahora es distinta y que se trata de hacer un gobierno inclusivo donde ganen todos, sobre todo los que menos ganaron con los años de crecimiento económico.

La imagen interna que me da mi hermana -de primera mano- del partido de Ollanta, sin convertirme en ollantista, me conforta y me anima. Tal vez el cambio esté por esos predios, estoy casi seguro de que sí. Tan seguro como de que de ninguna manera habrá cambios a favor de las mayorías en un eventual gobierno corrupto de los Fujimori, si regresan.

(La candidata de la mafia.)

4 comentarios:

  1. Anónimo16.5.11

    sigue así, sigue así, muy pronto tendrás lo que mereces y no digas que no te lo advertimos.

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  2. Anónimo16.5.11

    Humala, sin ser un santo, da mucha más confianza que Keiko, la condena su pasado su familia y su entorno político.

    María

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  3. Hola, Víctor.
    Por fin puedo enviarte un comentario.
    Saludo tu posiciòn polìtica y el papel que està jugando tu blog en el esclarecimiento de conciencias. No se trata de apoyar ciegamente a Ollanta Humala. Se trata de la decencia y de la dignidad frente a una banda delincuencial que tiene el FRAUDE ELECTORAL sobre nosotros. Estamos viviendo una pelìcula de terror y es fundamental enfrentar a esta mafia demonìaca en todos los medios.

    No hagas caso de las amenazas, estamos juntos en esta lucha.

    Salud y Libertad

    Rafael Inocente

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  4. Gracias por el apoyo, Rafael. Sigamos todos juntos y coordinando, que así lograremos que la mafia fujimontesinista, y el miedo que la cobardía quiere infundir, triunfen. Seguimos en la lucha.

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