18.5.11

REENCUENTRO CON RAMOS SUCRE



Hace un par de semanas estuve, luego de algún tiempo, en El Comercio, buscando a un amigo. Lo encontré con una joya literaria en las manos: la poesía de José Antonio Ramos Sucre, en mi opinión, uno de los grandes creadores del poema en prosa de la lengua castellana. Como casi siempre hago con un libro que me gusta –luego, este amigo me prestó el libro-, lo abrí en cualquier página y leí lo que cayó bajo mis ojos. Fue este poema –sin alusiones, eh ;)-:


EL RETÓRICO
Una lámpara de arcilla, usada por los romanos, perfila una figura de sombra en la pared. El discípulo de los alejandrinos combate la victoria del cristianismo, afeando la sandez y la ignorancia de sus fundadores y eclipsando la austeridad de los feligreses por medio de una sobriedad elegante y recatada. Escribe disertaciones para contrastar la fábula necia de los hijos del desierto con el mito juvenil de los helenos. Observa en torno de sí una humanidad inferior, empecinada en el seguimiento de una doctrina vasta y absurda y se da cuenta de haberse extinguido la clase privilegiada del senador y del oficiante. Mira en la conspiración universal, dirigida al exterminio del júbilo y a la ruina de la belleza, el retorno y el establecimiento definitivo de los antiguos fantasmas del caos y de la nada y se arroja en brazos de la desesperación. Acaba de saber el sacrificio de Hipatia en un desorden popular, animado contra la fama y la existencia de la mujer selecta por la envidia de unos monjes cerriles, y decide refugiarse y perecer de hambre en el santuario de las Musas.

Dice bien Salvador Garmendia en el prólogo a este libro, que el “contenido poético” de la obra de JARS, reposa en la esencialidad del lenguaje, “así como en un ritmo, una cadencia de caracteres ceremoniales”. Se le hace, pues, una injusticia tremenda a este poeta cuando se lo pretende vincular al supuesto libre albedrío creativo del surrealismo. Cada adjetivo, cada imagen, cada escena descrita está perfectamente pensada y diseñada en Ramos Sucre. Nada más alejado del inmediatismo de los seguidores de Breton.

Por supuesto, una semana después, devolví el libro a mi amigo –no puedo con mi sentido del deber-; pero a los interesados les aviso que está en oferta en la librería La Casa Verde. Vale la pena, y no por el buen precio sino por la alta calidad de la poesía del vate venezolano.

2 comentarios:

  1. Huele guiso18.5.11

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  2. Anónimo18.5.11

    Buen dato. Lo poco que he leído de Ramos Sucre en internet me recuerda a Lautremont y a los prosistas románticos del XIX, tienes toda la razón. Saludos y mi solidaridad contigo.

    Carlos

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