8.6.11

Cinco poemas de Giancarlo Huapaya

El poeta Giancarlo Huapaya se encuentra en Paraguay, presentando su nuevo libro de poemas, Taller Sub Verso, editado en ese país por Felícita Cartonera. Esto en el marco de un gran festival llamado Primera Feria del Libro Cartonero Mercosur. Van los cinco poemas que me envía el poeta. ¡Felicitaciones!


A
Flexionen el abanico luminoso y mojen el pie que simula la arritmia. Víbrenlo y salpiquen, la tinta indeleble desinflamará los coágulos. Vuelvan del lado más festivo de sus torsos y únanse sin escoger. Si el peso se los permite, podrán saltar así o voltear cuando les sacudan sustancias plateadas. Ahora canten y conviértanse en un embudo, inviertan los párpados cuando sientan el conocimiento en los vellos. Sus respuestas serán autorretratos, no desatiendan lo que les baja entre los muslos y gotea desde la luz. Toda construcción será sostenida por la delación de sus medios. Mientras mutan, ejerciten el ombligo (como una retina), no lo deben desaparecer porque la dimensión y la dinámica empiezan por mirarlo. Ahora mírame y pregúntate qué posibilidades soy.
Si pueden definirlo, retiren sus inhalaciones y expulsen las vibraciones del sádico disfraz. Si no, deberán mantenerme como una extensión cruda e inerte y preguntar a cada animal su imperativo al colgarse de alguno de sus dioses. Disfrutarán sus contracturas. Tú y tú se conmoverán al comparar el poema con una película pornográfica, los demás los vestirán con la última representación que rechazaron en la intimidad. Enuncien la singularidad de lo flexible, de eso se trata el festival. Tú puedes llamarle de la forma en que lo sueñes, incluso de la forma onomatopéyica.
Nuevamente, como coro litúrgico, compongan con un ordenador de acuerdo a sus metempsicosis y trasládenme sus características hereditarias. Yo quedaré encendido con leds de cabaret y ustedes rebanarán pepinillos encima de sus rostros. Recuéstense junto a un charco orgánico, sumerjan la lengua y escriban con ella: soy un trasplante, soy un traspaso, soy un traslado y equis. Alteren el ozono e inflamen el tubo, esa máscara les procurará labios y ojos sobresalientes. Alteren su aseo, toquen el poema antes que seque y negativísense en cada parpadeo, esta inversión contribuirá con la terapia de estilización. Dilaten y piensa por dónde sería mejor tu penetración. Los objetos sexualizados recogen nuestro activismo y se frotan contra el aprendizaje. A esta distancia ya sabes qué ropas interiores huelen a multiplicación.



B
En la parte bdsm del asunto amaremos máquinas diseñadas por los pezones heridos. Rojo es el invierno y la nieve roja ilumina los nudos que sujetan las succiones cuando les aplicamos el desfibrilador, el orden lo define la temperatura de los dedos. Los colgados bocabajo recibirán las descargas en las exageradas nalgas, latan el pie como al principio, los que están boca arriba nos servirán como columpios.
El tránsito de las sondas resistirá y recordaremos el tramplin del siquiatra y al puto cura transmitiéndonos el epicureísmo del Cantar de los Cantares, luego nos daremos cuenta que el shibari es el diagnóstico y el refinamiento se notará en tu epidermis. Deberás decidir que glándula masticarás al donarle un músculo al otro. Yo prestaré mi perineo. Se trata de que cada destello se disfrute al elevarse
o levitar es sus sacrificios.
Es inútil negar las lesiones.


E
El telón es un collage de vídeos caseros y telas usadas por trabajadores sexuales de trajín y choque. En los lienzos están gimiendo lxs poetxs sonorxs: rompe los tambores sobre lo derramado como danza, resbala y se revuelca sobre lo derramado: chapotea lo delicioso sobre lo delicado como idea una comunidad idiófona de vertederos: fotocopia sonidos y los arruga como brama su perro astronómico con movimiento fulgor: silencia porque tensa como cilíndrico similar a explosiones de nervios: ojea su lengua sobre el borde del cristal como la nota es venal: consecuente es la máquina que regula los volúmenes de los discursos como la caterva en una curaduría esquizoide
inicua la lengua sinfónica
por los acentos de sus censuras. Todxs somos pornostars
a veces como es el adverbio de renuncia
al abuso de la desilusión de la velocidad.
La grabación exclama amateurismo y evolución. Utilicen la cosa más rara que vean para ilustrar sus distracciones.


G
Somos la disolución del dulce. Un limbo de moda. Partamos el verso con crueldad. Copyleft. Las micropolíticas criminales operarán quirúrgicamente las estrategias de disciplina. En disonancia. Disminuyamos la masculinidad sin aumentar lo femenino. La mina incrusta la lágrima, en cursivas antoja psicotrópicos amuletos contra la melancolía del azufre. Son curvas de antologías en aerosol, stickers postgrafitis de parques de diversiones. Somos curvas de gestión contaminante, casi autónoma, entre artes.
Hielos son colgados sobre caminos de inestables calaminas. Ventilación que motoriza equilibrios de fatalidades preñadas de amantes niega la ligera posibilidad del ensayo. Un erizo medio disecado habla con su cirujano, ve la pirotecnia de los puntos ges en retinas quemadas y tristes. Se divide la sopa dentro del túnel de audiencias acomplejadas que enlutan a las sombras. Gira una taza corpulenta con íntima mentira en la cúpula de una fábrica desierta. Mi niñez corre entre los regazos de cultivos transgénicos. Se refina el fin de las falibles hablas. Son ustedes escenas de contagio y dependencia entre ramas odoríferas dedicadas a impertinentes divinidades.


S
Giren la letra cada vez que terminen. El reloj es la ilusión óptica del monumento. Busquen la respuesta en las próstatas de las velas encendidas. Las eses perpendiculares que gravitan biónicas en sus lunas menguantes mientras le grito a los grillos ruinas de constelaciones, ahora se adhieren a sus nubes como ráfagas de recuerdos, esta noche las historias terminarán en las desagracias de los sentenciados. Mutilarán arlequines de crímenes no resueltos, con los desechos se nombrarán y atacarán entre ustedes. En sus ganglios existen nuevos cráteres chisposos de devastadora lava soñadora.
Esa S recorrerá las vocales de tus aúllos, los terciopelos. Someterá la primera letra de tu nombre, la paseará atada, le ordenará que lama las flemas y la alimente desde su boca. Reciban las instrucciones de aguante en el hecho de trasfondo. Destrucción de sus vanidades gracias al lengüeteo de sus almendras. Voraz tacle en el viento. Escondan los códigos por descifrar en el indiscreto lector. Fugaces fósforos rugirán contra la oscuridad.
Esa S también es el látigo que caerá pesadamente en tu destino. Los animales fornicarán en el grafiti mientras se marca la seda en el interior de tus dientes. Los cerros son las curvas de los cuerpos eróticos de una cumbia guerrillera.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.