22.8.11

Lo que leo y ¡Yo lo descubrí!



Lo que ahora leo. En primer lugar, me deleito con la Poesía de Ossip Mandelstam, una fina cortesía de El Virrey del centro de Lima, publicada por Vaso Roto Ediciones en España. En especial recomiendo Los cuadernos de Vorónesh, escrito en la prisión.

Otro libro clave, cedido muy amablemente por la gente de Íbero, es El pájaro pintado (Debols!llo, 2011), del algo olvidado narrador estadounidense de origen polaco Jerzy Kozinski. El libro registra el vagabundeo de un niño a lo largo de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial. Un "rescate" necesario.

Finalmente, acabo de recibir, enviado gentilmente a mi domicilio, el primer título de la flamante colección Katatay. Se trata de El elegido, un poemario de John Martínez donde el tema es la danza de tijeras. Tengo algunos reparos que plantearé en un post futuro; pero debo reconocer el notable esfuerzo del autor por asir esa compleja experiencia artística y cultural en un puñado de poemas.

Esa, estimo, es la esencia de la reseña literaria: comentar libros interesantes para el lector, rescatar lo mejor de ellos, y señalar con claridad lo que consideras errores o logros irresueltos. Para ello no se necesita mucho espacio, sino criterio y capacidad de síntesis. Aunque tampoco es la voz vaciar la vesícula biliar contra un libro que no te dice absolutamente nada. Esos peces esquivos hay que dejarlos ir, pues otros pescadores –más capacitados que uno, o más equivocados- tal vez puedan valorarlos de otra manera.

Pd: Veo que casi todos los diarios del mundo han reproducido la nota de la revista Forbes donde se consigna que el escritor John Patterson es el escritor que gana más en el mundo, con 84 millones de dólares recibidos el año pasado. Esto me trae a la memoria que hace más de una década, cuando trabajaba como asesor editorial en una editora multinacional, decidí recomendar la importación de los libros de Patterson, por considerarlo bueno y vendible. Parece que mi “visión literaria” mantiene su eficacia…


9 comentarios:

  1. Anónimo22.8.11

    Me encanta cómo comentas en líneas tus atentas lecturas.

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  2. Anónimo22.8.11

    muy sabias tus palabras sobre las reseñas. en realidad el tema nos es gran cosa: no es lo mismo que una reseña crítica académica, es algo mucho más sencillo: decir por qué te gusta un libro, o por qué no te gustan algunas cosas de ese libro, y fundamentar por qué.

    saludos

    g. ll.

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  3. 200 cocos22.8.11

    No me jodas Pichi de diablo

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  4. Anónimo22.8.11

    Es raro, mientras en el blog de Faverón y en nosotros matamos menos de Jerónimo Pimentel y compañía destrozan al reseñista de Somos sin compasión, tú silbas mirando para arriba como si estuvieras por encima del bien y el mal.

    Da tu posición!

    J.

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  5. Anónimo22.8.11

    hola Coral. yo leí los cuadernos de Vorónesh traducido por Clara Janés en otra editorial española. Estamos hablando de la misma traducción?????

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  6. No. La edición que debes de haber leído de ese poemario es de Jesús García Gabaldón, para Igitur. Esta es una nueva traducción, de Aquilino Duque.

    ¿Tomar posición? A mí nadie me obliga a tomar posición sobre nada. Menos un anónimo.

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  7. No. La edición que debes de haber leído de ese poemario es de Jesús García Gabaldón, para Igitur. Esta es una nueva traducción, de Aquilino Duque.

    ¿Tomar posición? A mí nadie me obliga a tomar posición sobre nada. Menos un anónimo.

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  8. Anónimo22.8.11

    Concuerdo contigo en que la crítica, en general, exige una buena dosis de capacidad de síntesis. Da igual si es crítica académica o crítica "divulgativa", pues ambas, cada una en su género, posee unas reglas diferentes de composición y, por tanto, suponen dosis diferentes de síntesis. No son equiparables porque no son idénticas. Cada una tiene una "naturaleza" distinta.

    En lo que no estoy de acuerdo es que se vuelvan sinónimas o se confundan las reseñas literarias y las críticas, que son subgéneros distintos. Esta diferencia debe siempre y claramente subrayarse. No es lo mismo reseñar un libro (narrar en breves líneas la línea argumental del texto, para lo cual sí se exige una buena dosis de síntesis) que justificar una valoración autorizada de su calidad. No se pueden ni debemos dejar institucionalizarse las "crítica twitter": aproximaciones-reseñas-valoraciones en apenas 120 caracteres. Es este el meollo del problema. La claridad no debe estar reñida con la extensión. En eso estamos de acuerdo. Pero una página de crítica debe poder tener un margen cómodo de espacio para que el crítico pueda argumentar, ilustrar o contextualizar su posición.

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  9. Cierto. Pero yo mismo ahora tengo una página de libros en una revista, y jamás he confundido los tipos de crítica ni mucho menos he utilizado el poco espacio para "reseñar" los libros, para hacer ajustes de cuenta o desvalorizar un libro. ¿Por qué? Por una cuestión de respeto; con tan poco espacio, exponer mi "opinión" sobre un libro que no me satisface sería injusto, pues no habría espacio para fundamentar esa opinión con citas u otros elementos.
    Por eso creo que solo se puede entender las páginas de libros como sitios de recomendación de libros, no de crítica, al menos en la mayoría de los casos.
    Ahora bien, en la página de libros de Somos hay un gran problema porque cada reseñita tiene tan pocas palabras que resulta ridículo acometer siquiera la empresa de recomendar el libro, pues hasta una recomendación requiere de una idea, un argumento, y eso no lo logra el reseñista, por lo visto.

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