28.9.11

ARGUEDAS: POETA DE LA VERDAD





Como sabemos, el 23 de junio de 1965, un grupo de intelectuales y críticos peruanos participaron en un debate llamado La mesa redonda sobre Todas las sangres, donde básicamente se cuestionó la capacidad mimética (como si ello fuera algo valorable per se para la literatura) de la obra arguediana, y se criticó su falta de “valor testimonial”.

La Biblioteca Nacional acaba de publicar, en un libro bellamente editado, Arguedas, poética de la verdad (2011), volumen que recoge las principales ponencias y opiniones sobre la obra del autor de Los ríos profundos en la que fue la Segunda Mesa Redonda sobre Todas las Sangres, realizada entre el 19 y 20 de enero de este año en las instalaciones de la BNP.

Como bien dice Ramón Mujica en su prólogo al libro, Arguedas, tal vez a pesar suyo, no escribió “cuentos y novelas de ficción, sino testimonios verdaderos del alma que no todos somos capaces de descubrir en nuestros cuerpos”. Su mundo, entonces, no tendría por qué reflejar, a la manera del espejo stendhaliano, la realidad de su tiempo; lo que hace es interpretarlo, e interpelarlo, desde una interioridad muy especial, la de un poeta, según mi parecer.

Aunque todas las ponencias son interesantes, reconozco tres posiciones centrales en torno a la obra del escritor apurimeño. Por un lado está la lectura sociológica, muy sólida, de Aníbal Quijano. Quien insiste con argumentos en relacionar Todas las sangres con la cuestión del poder colonial y afirma que “el proyecto arguediano era un proyecto de subversión de la colonialidad del poder”, para lo cual el escritor necesitó un nuevo idioma y apelar a una subversión lingüística y narrativa, que es lo que hace tan distinta su propuesta literaria.

De otro lado tenemos la lectura que hace Mujica Pinilla de la obra de Arguedas. Mujica recupera y resalta a un Arguedas cuya obra “trasciende toda dimensión política e ideológica”, de manera que lo mágico, el mito, la fábula, el relato oral permanecen en sus obras como topói literarios. Encuentra, además, Mujica, una interesante simbiosis entre la teoría del lenguaje de Arguedas y las propuestas sobre ese tema, de San Agustín y San Buenaventura.

Finalmente, el director de la BNP recuerda que en un artículo furibundo de 1962, publicado en "El Dominical" de El Comercio, Arguedas señala como peligroso el hecho de que el arte del retablo peruano esté pasando del retablo “mágico”, con simbología tradicional y ancestral, hacia el retablo “mercantilista”, donde se representaban escenas poco significantes y que ponían en peligro el sentido más profundo de ese arte antiguo y ligado a contenidos tradicionales.

Una tercera postura frente a la obra de Arguedas la tiene el crítico Abelardo Oquendo, quien rescata la dimensión estética del corpus arguediano, y encuentra su narrativa esencialmente lírica, además de destacar la singularidad del escritor Arguedas, quien habría utilizado una “desficcionalización” de su narrativa, técnica acaso inconsciente que se basa en el uso de una primera persona que mezcla elementos de la biografía del autor con elementos de la realidad.

Sin duda es un gran aporte a los estudios arguedianos este libro que acaba de lanzar la BNP. Recomendable incluso para los que no han leído al gran poeta, escritor y etnólogo apurimeño.

1 comentario:

  1. Anónimo30.9.11

    Un ejemplo de reseña. Tu blog está cada vez mejor. Saludos.

    Ricardo
    UNMSM

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