12.10.11

EL CRÍTICO IMPERFECTO O



cómo confundir al autor con uno de sus personajes y, de paso, confundir al público


Qué un lector común y corriente, cuyo conocimiento de la teoría literaria se acerque al grado cero, confunda, como se hace casi naturalmente, al autor con el narrador, y termine, por ejemplo, achacando los vicios y problemas psiquiátricos del protagonista de American Psycho a Bret Easton Ellis, es algo común y propio de una lectura asaz ingenua de las novelas y narraciones en general.

Pero que alguien que ha estudiado Literatura, tiene más de 20 años leyendo libros y comentándolos en un diario, y a estas alturas debería haber adquirido un mínimo de pericia en separar esa triada autor-narrador-protagonistas, atribuya las características psicológicas de un personaje a su autor, es cosa de delirios, estúpidos delirios, claro.

Vean esta cita de la reseña de Ágreda a El Peruano imperfecto:

Es difícil entender por qué Ampuero ha delegado sus experiencias más personales en un personaje tan cuestionable como Pedro José. Acaso la clave esté en la concepción que el autor tiene de la literatura, en la que priman aspectos como el entretenimiento, la facilidad de lectura y un cierto “buen gusto”.

¿Cómo diablos sabe el crítico imperfecto Ágreda que Ampuero “ha delegado” sus experiencias más personales a su personaje? ¿Conoce tan bien a Ampuero como para afirmar esa barbaridad? ¿Acaso ha olvidado Ágreda que un personaje, aun en una novela biográfica -y esta no lo es- no es nunca homologable con el autor?

Podemos decir de El Peruano imperfecto que es una novela entretenida (es lo que busca Ampuero, tengo entendido), que es de fácil lectura (y eso qué tiene de malo en sí mismo), y que despliega un tipo de buen gusto que justamente la novela cuestiona y pone en ridículo mediante las contradicciones sociales y estéticas que envuelven a su personaje.

Mas no podemos decir que el personaje de Ampuero, es Ampuero, de la misma manera que no podemos decir que la prostituta de La romana, de Moravia, es Alberto Moravia. Así el personaje de un autor tenga todas las características físicas y psicológicas del autor, esa identificación es espuria; es producto, o de la ignorancia más atarantada, o de la mala entraña más biliosa.

Lo peor es que, con este tipo de críticas, el lector queda confundido, pues a la próxima que lea una novela erótica de una joven narradora, por ejemplo, pensará que la autora tiene una vida disipada, o que es una chica fácil o cualquier idiotez producto de esa aún más idiota identificación entre autor y personaje.


(Ágreda al centro, con polo azul.)

8 comentarios:

  1. Anónimo12.10.11

    Fragmento de una entrevista realizada por Carlos Sotomayor a Fernando Ampuero ...


    –Si bien en tus novelas y en tus cuentos uno percibe tu experiencia vital, en El peruano imperfecto lo autobiográfico está muchísimo más presente.

    Claro, si tú ves mi trilogía callejera de Lima (Caramelo verde, Puta linda y Hasta que me orinen los perros) es un poco más externo, a pesar de que conozco muy bien ese mundo. Pero aquí vuelvo a los escenarios que se dan en la mayoría de mis cuentos, que son escenarios de la clase media alta, o de la burguesía; y hago una cosa más, doy un paso más adelante, HAGO UNA ESPECIE DE AUTOBIOGRAFIA EN CLAVE FALSA. HAY ALGUNOS EPISODIOS QUE ME HAN OCURRIDO Y QUE LOS EXAGERO. Hay otros episodios que los invento. Y hay otros que fueron tan inverosímiles que, al ser difícil de contar, los atenúo (risas). Pero son episodios que corresponden a una simulada autobiografía. Es, en realidad, un juego de espejos permanente entre el personaje de ficción y el personaje real. Y esa es la gracia de la novela.

    –Y hay un elemento de auto confrontación…

    Claro; el sentimiento que está detrás de este juego de espejos, de esta autobiografía en clave falsa, es, creo yo, el de la autocrítica. Porque soy bastante duro conmigo mismo a lo largo de la novela. No hay mucha auto indulgencia, voy contando las cosas como creo que debe ser. Hay autocrítica, que es indispensable para convivir en sociedad. Y hay, inevitablemente, crítica a secas: crítica social, crítica al medio en el que vivo.


    Ampuero nunca ha negado que la novela tengo mucho de autobiografico, pero quizá Ágreda exagero al colocar que son sus experiencias "más personales".


    Tranquilo, no más, no es para que dediques varios post al trabajo de reseñista de Ágreda...

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  2. Anónimo12.10.11

    CORAL has algo por los jovenes viejos poetas que se presentan en festival d epoesia
    MAy Rivas esta porque le dio beca a mexico a varios poetas

    LOLO

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  3. Me parece muy bien que May Rivas esté en el Festival por la razón que fuere. Solo espero que no se haya equivocado al dar esas ansiadas y disputadas becas para jóvenes, a poetas que no tienen calidad pero sí muchas ganas de trepar en el derruido parnaso local.

    Lee al revés el comentarista primero. no es que Ampuero niegue que haya algo de autobiográfico en su libro, es que eso NO AUTORIZA AL CRÍTICO A HOMOLOGAR UN PERSONAJE CON SU AUTOR. ¿No entiendes?

    Además, Ampuero dice que su libro está en clave irónica y es autocrítico, ¿por qué entonces pensar tontamente que su personaje es un exacto alter ego del autor?

    Ágreda siempre deja dudas sobre su capacidad, solo que yo soy el que se atreve a decir esto en público, esto que dicen la mayor parte de los escritores locales.

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  4. Anónimo13.10.11

    Ágreda comete un error crítico en casi todas sus reseñas, alguien sabe por qué lo mantienen en La República?????


    Richi Lakra

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  5. Anónimo13.10.11

    cómo sabe este señor crítico que Ampuero, el autor, le transfiere "sus experiencias más personales" a su protagtonista? Tiene bola de cristal o qué?


    Fidelio
    Universidad de Puno

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  6. Anónimo14.10.11

    Hola Víctor,

    lo que hace Ágreda parece una infantilada; pero quien, mínimamente, conozca a Ampuero, como tú, sabe que la materia de la cual se alimenta su literatura es una suerte de, como decía el poeta Calvo, "tratado de filosofía miraflorina" y que él, con su elefantiásico ego, encarna muy bien; ergo, lo tuyo es una infantilada también.

    JorgeC

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  7. jajajajajaja. Ahora a la ignorancia se lle llama "infantilada"

    Por favor, hombre, no insistas con tonterías. Yo solo he señalado la grave deficiencia conceptual de ese crítico, algo que lo descalifica totalmente porque ese tipo de errores son de los que cualquier gacetillero debe evitar, ya no hablemos de alguien con la larga experiencia (desperdiciada) de Ágreda.

    Y lo que tú llamas "lo mío", no es más que un aporte a que la confusión no cunda en un medio que, de por sí, está ya confundido en lo literario. Saludos.

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  8. El anónimo que intentaba una discusión con argumentos enclenques, al quedarse sin más que decir para defender su tonta posición, apela ahora a los insultos.
    No me rebajaré a su nivel. No mato moscas; opino lo que pienso sobre gente que creo importante. Lo siento, querido gacetillero, tendrás que pelearte con tu sombra.

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