19.10.11

Reencuentro con Wang Wei




Removiendo cosas de mi biblioteca, me encontré con un libro publicado por la desaparecida colección "Orientalia", que dirigía el narrador Ricardo Sumalavia. En La montaña vacía, así se titula el libro, el poeta de estirpe budista –así lo taxonomiza el traductor y gran sinólogo peruano Roberto Dagnino- ofrece unos poemas de serena contemplación, de un misticismo natural y humilde que pocos oídos perturbados por el ruido amenazador de la urbe de hoy, podrán captar en su plenitud.

Según Dagnino, en la China antigua Li Po es el poeta taoísta, Tu Fu el confucionista y Wang Wei (701-761) el budista. Aunque suene un poco esquemática esta clasificación, no está lejos de la verdad si uno ha visitado las apacibles páginas de aquellos poetas. Como suele suceder, las versiones de Dagnino están entregadas en un castellano reluciente y suave, que transmite mucho del poeta.

Recuerdo que la primera vez que leí este libro estaba mal internamente, y su lectura amainó mis tribulaciones. Hoy repaso sus páginas desde otro ángulo de la vida, y siempre tiene cosas que decir el viejo Wang Wei, tal vez el más límpido de esos tres enormes poetas de la gran dinastía Tang.




(El poeta en antigua representación del siglo VII)

3 comentarios:

  1. Anónimo19.10.11

    Las nubes: si me vuelvo, contra mí se cierran. (Montes de Chungnan)

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  2. Anónimo21.10.11

    Yo tengo dos libros de guillermo dañino.
    si mucha filosofia en los poemas.

    Ricardo prescot

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  3. yo diría que mucha poesía en esa filosofía.

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