21.11.11

Adiós Sada

Una noticia lamentable recorre las redacciones de los principales medios de Latinoamérica, y apresura a cientos de bloguers: el escritor mexicano Daniel Sada, dueño de una pluma neobarroca y severa, acaba de fallecer en México a los 58 años de edad.

Tuve el gusto de entrevistar a Daniel hace unos años, para la revista Cosas. Recuerdo que fue con ocasión de que ganó el premio Herralde de Novela con su novela Casi nunca. Sada es considerado por Juan Villoro, uno de sus grandes amigos, como un escritor íntegro en un medio de escritores ligeros:

“Entendió el lenguaje como un organismo vivo. En tiempos de una literatura descafeinada nos invitó al gran banquete del idioma. La valentía y la audacia de su escritura seguirán creciendo con el tiempo.”

Algunos de sus libros fundamentales son las novelas Albedrío (Leega Literaria, 1989, Tusquets, 2001), Luces artificiales (Joaquín Mortiz, 2002), Casi nunca (Anagrama, 2008) y A la vista (Anagrama, 2011). Escribió también volúmenes de cuentos, y los poemarios Los lugares (UAM, La Rosa de los Vientos, 1977), El amor es cobrizo (Ediciones Sin Nombre, 2005) y Aquí (FCE, 2008).

Demás está decir que lo que él llamaba su “paisaje interior” estaba influenciado por Juan Rulfo, Alejo Carpentier y José Lezama Lima.

(El escritor, para el recuerdo...)

1 comentario:

  1. Carlitos21.11.11

    "– ¿Qué es la poesía para Sada?

    “Es un enigma, y hay que preservar al enigma. Nunca la poesía puede ser una aclaración, por lo tanto no escribo sobre experiencias, en términos prácticos, para eso me sirve la narrativa, ahí sí experimento todo un recurso de cosas, pero la poesía está entre tinieblas y luces, sombras. No sé qué es, pero quiero que la poesía siga siendo un enigma. En el momento en que yo trate de revelar algo a través de la poesía, para mí como que se pierde todo el sentido".

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