Se escuchan voces, venidas de poetas, por supuesto,
reclamando que se vuelva a instaurar el Premio Nacional de Poesía. La idea no
es mala, aunque tiene una candorosa carga de ingenuidad. En primer lugar,
muchos poetas, muy valiosos, en el Perú jamás recibieron dicha distinción, y no
por ello dejaron de ser lo grande que son.
Luego tenemos que resulta poco probable –ojalá me equivoque-
que el gobierno actual preste importancia a temas de esta laya, dada su casi
desesperada obsesión con los temas mineros y de ayuda social, que son los que
dan más réditos políticos y electorales, sobre todo el último de los nombrados.
Que la literatura no es un tema importante para el gobierno
de turno lo demuestra la inercia en la que se encuentra la Casa de la Literatura,
que carece de un norte precisamente definido, aunque haya gente valiosa allí trabajando,
como Agustín Prado y otros. El activismo sin plan y el celebracionismo
cronológico reemplazan a ideas más englobadoras y duraderas sobre cómo se puede
promover con mayor calidad la literatura en nuestro país.
Entiendo que muchos poetas, en su abandono, clamen por un
reconocimiento de parte del gobierno; pero esto debe ser mejor pensado. Tal vez
salidas más duraderas y eficaces deberían plantearse por intermedio del
Congreso. Una Ley del Poeta que, al menos, proteja los últimos años de vida de
estos, y una serie de becas de escritura como existen en tantos otros países,
pueden ser dos ideas primeras a discutir.
La experiencia nos enseña que, salvo notables excepciones,
la elección del premiado en aquel tipo de reconocimientos poéticos, responde algunas,
o muchas veces, a criterios extrapoéticos. Un sistema de breves becas de
escritura, en cambio, podría tener un cariz más democrático e impulsar mejores
resultados para nuestra reconocida tradición poética.
Dejo el tema en este punto esperando propuestas o críticas.
9 di tu verdad y rómpete:
Soy de España, y la verdad que es mucho más interesante el sistema de becas que el de premios más interesados en las habilidades extrapoéticas. Subvencionar la poesía es un error.
Un saludo
no conozco la realidad peruana pero creo que ambas cosas se pueden dar, de hecho un sistema de becas de escritura ayuda mucho, como sucede en mi país, México, donde funciona hace años, pero un premio nacional sería también importante dada la calidad de la poesía peruana.
saludos, buen sitio buen blog.
Regis
DF
otra ves das en el clavo Coral!!!!
Una cosa no quita la otra. Un premio consagra y le abre posibilidades de enseñanza, becas, lo que sea, inmediatas y de origen privado. Una ley exige reglamento, presupuestos y sobre todo esos largos debates que amamos los peruanos para procrastinar (por qué no una ley del cantante, del alfarero, etc etc)
Estamos hablando específicamente del Premio Nacional de Poesía, no de otros premios.
Luchito Fernández
Ley del poeta? Y por que no una Ley del novelista y otra del dramaturgo y otra mas del ensayista y otra mas del blogger? Que estupidez. Lo que debe hacerse es estimular la actividad creadora en cualquier ambito.
realmente hay que ser bien sonzo para comparar la situación socioeconómica de un poeta en el Perú, con la de un actor o un dramaturgo. La poesía no provee el nivel de entradas económicas que tienen esos otros rubros. Incluso un novelista mediocre gana mucho más que un poeta como Domingo de Ramos o Carlos López Degregori, quien tiene que perder su tiempo de creación en la enseñanza.
Si lees con calma te darás cuenta, además, que tu "genial" propuesta de estimular la actividad creadora ya está prevista.
A NOSOTROS LO QUE NOS PREOCUPA ES QUE EL ESTADO META SUS MANOS EN LA CREACIÓN POETICA QUE DEBE SER SIEMPRE LIBRE Y CONTRA EL SISTEMA. NO A LAS BECAS Y A LOS PREMIOS, LA POESÍA ESTÁ EN LAS CALLES!!!!!!
dE QUILCA CON AMOR Y SORDIDEZ
sr Coral
el estado debe intervenir, pero con una política cultural. lo del premio, lo observo como algo menor.
saludos
r
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