29.5.11

A la mafia dile ¡No!

En una entrevista al pintor Fernando de Szyszlo hoy en el Decano de la prensa nacional, el artista dice lo siguiente de Keiko Fujimori, el caballo de Troya de la mafia fujimontesinista:

La verdad es que me cortarían el brazo y no votaría por Keiko y todo por lo que pasó. Que hayan ascendido al grupo Colina por haber cometido asesinatos, que la presión pública los haya obligado a juzgar, que luego de la condena los indulten, para mí eso fue definitivo, sin contar el manejo del dinero que tuvieron. Esa sensación de que todo el mundo está a la venta, de que todo se puede comprar. Desgraciadamente no encontraron gente que dijera un no rotundo y suficiente. Los banqueros, todos estuvieron a su favor. No, ni siquiera necesito recordarlo, a mí el fujimorismo no me gusta. Que Kenji sea el congresista más votado del Congreso es una vergüenza.

Este ejemplo de memoria histórica viene a conjugarse con el patético “sinceramiento” que han tenido la mayoría de encuestadoras hoy. Hace tan solo una semana, siete días, algunas de ellas daban varios puntos de ventaja a Keiko sobre Humala. Hoy, sorpresivamente, todas dan empate técnico, e incluso hay una, Imasen, que da ventaja de dos puntos a Ollanta. ¿Qué hicieron de significativo los candidatos para que las distancias se acortaran drásticamente en solo 7 días? Nada, que yo recuerde.

La impresión que empieza a generalizarse es que Ollanta Humala tiene una ventaja considerable sobre su oponente, pero esta ventaja la han querido minimizar muchas encuestadoras durante semanas. Sin embargo, siempre llega el momento de decir la verdad, pues al fin y al cabo las encuestadoras son empresas que viven de su “credibilidad” y, en el caso de las elecciones, no pueden quedar lejos del resultado oficial, pues significaría mellar su propia imagen.

Las encuestas también dan un cierto descenso del voto viciado y en blanco, con lo que la postura “ni con uno ni con el otro” de nuestro artista (“a Humala simplemente no lo creo”) se corre más hacia el terreno de lo anecdótico, o de lo muy personal, que hacia los predios del momento histórico que vivimos.

Ello porque votar por uno de los dos candidatos es hoy un imperativo mayor. Denota una actitud responsable, entusiasta con el futuro del Perú, positiva. La indefinición que el artista propugna, cada vez tiene menos asidero, y los indecisos tienen poco tiempo para definir su voto, pero estoy seguro de que lo harán luego del debate de esta noche.

Ya lo sugerí antes pero lo recalco: votar viciado o en blanco es no ser capaz de ponerse a la altura de la historia en estos momentos. Es darle la oportunidad a esa mafia fujimontesinista cuyo accionar tan bien ha recordado de Szyszlo en su entrevista de hoy, de retomar el poder y proseguir con sus pútridos planes de envilecimiento de las instituciones y de la gente más humilde, además de su consabida angurria de dinero mal habido y corrupción a todos los niveles.

Por eso, hay que decir ¡No! a la mafia de los Fujimori este 5 de junio, y abandonar posturas esteticistas (“no me gusta ninguno de los dos candidatos”) e inseguras de una buena vez. El país y su futuro así lo exigen.

28.5.11



Apenas empiezo la lectura de En un lugar solitario (Debols!llo, 2011), del maestro Enrique Vila-Matas. Pronto verán una reseña aquí. Por ahora los dejo con lo que dicen de este libro en el excelente blog El Lamento del Portnoy:


En un lugar solitario contiene la narrativa de Vila-Matas de 1973 hasta 1984. Lo cual supone la reedición de novelas prácticamente inencontrables, como la primera novela del autor, Mujer en el espejo contemplando el paisaje, ahora retitulada (o recuperando su título) En un lugar solitario, los relatos de Nunca voy al cine o la novela prohibida-maldita Al sur de los párpados, junto a La asesina ilustrada, e Impostura.

ESCRITORES CONTRA LA MAFIA

CARTA DE ESCRITORES PERUANOS, EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA

CONTRA EL REGRESO DEL FUJIMORISMO Y A FAVOR DE LA DEMOCRACIA



Quienes suscribimos esta carta expresamos nuestro enérgico rechazo ante la amenaza que, contra la democracia y la libertad de los peruanos, supone la posible resurrección de la dictadura fujimorista.

El régimen de Alberto Fujimori marcó el periodo más siniestro en la historia de nuestros gobiernos republicanos. Fue una década criminal cuyas funestas consecuencias no debemos olvidar, relativizar ni pasar por alto. En los últimos años, el mayor triunfo de la democracia peruana ha sido el rechazo a esa dictadura, el procesamiento judicial de sus líderes y el castigo legal a los innumerables delitos y crímenes contra la humanidad que cometió. El Perú debe rechazar una vez más la impunidad y reforzar su fe en una democracia con justicia para todos y con posibilidades de progreso dentro de un orden legítimo.

Los escritores que firmamos esta carta venimos de lugares muy distintos del espectro político peruano y tenemos ideas divergentes sobre cómo debería ser el manejo económico y social del Perú. Creemos, sin embargo, en el valor de la libertad, el rechazo a la criminalidad y a la violencia de estado, la defensa del orden legal y el respeto a los derechos humanos. Pensamos que estos son cimientos cruciales para la construcción de una nación justa y solidaria.

El candidato presidencial Ollanta Humala ha jurado públicamente defender esos principios. Creemos que nuestro deber en este momento es escuchar ese juramento y que nuestra obligación inmediatamente posterior será vigilar su cumplimiento. El presente nos ha dejado con esa alternativa que es la vía válida de oposición a la reinstauración de la dictadura.

La democracia es el ejercicio de una negociación: todo gobierno debe escuchar a su sociedad civil. La sociedad civil tiene el deber de guiar a su gobierno, hacer sentir su poder y su mandato y fiscalizar su rectitud. Pero esa negociación sólo es posible cuando el poder lo ocupa un movimiento político. El crimen está fuera de ese espectro: no se negocia con quienes han abandonado la política y han elegido la criminalidad.

Por estas razones, los abajo firmantes llamamos a la sociedad a mantener su poder de representación, rechazando el regreso de la dictadura y solidificando, mediante el voto por Ollanta Humala, con una actitud activa y vigilante, nuestro orden democrático. El nuestro es un llamado esperanzado y optimista a la unidad nacional: este 5 de junio, los peruanos debemos defender, a través de un voto responsable y cívico, nuestra dignidad, nuestra libertad y nuestra democracia.

Atentamente,

Alfredo Bryce Echenique, Abelardo Oquendo, Alfredo Pita, Andrea Cabel García, Alexis Iparraguirre, Antonio Angulo Daneri, Alonso Rabí do Carmo, Armando Arteaga, Bernardo Rafael Álvarez, Carlos López Degregori, Carmen Ollé, Carlos Yushimito del Valle, Carlos Dávalos, Cecilia Podestá, Claudia Arteaga, Christian Reynoso, Carlos Chang Cheng, Daniel Alarcón, Diego Trelles Paz, Diego Otero Molinari, Diego Salazar, Domingo de Ramos, Dante Castro Arrasco, Enrique Planas Ravenna, Emilio Bustamante, Ezio Neyra Magagna, Eloy Jáuregui, Ernesto Escobar Ulloa, Eduardo González Viaña, Eduardo Adrianzen Herrán, Edward Chauca, Emmanuel Velayos, Elba Luján, Fernando Iwasaki, Fernando Obregón Rossi, Félix Terrones, Fredy Roncalla, Gabriela Wiener Bravo, Gustavo Faverón Patriau, Gustavo Rodríguez, Grecia Cáceres, Giancarlo Stagnaro, Gladys Basagoitia, Giancarlo Huapaya Cárdenas, Hildebrando Pérez Grande, Harold Alva Viale, Irene Vegas Seminario, Juan Carlos Ubilluz, Juan Manuel Robles, Jorge Eduardo Benavides, José Carlos Yrigoyen, Jorge Frisancho, Jaime Rodríguez, Jorge Eslava, Julio Villanueva Chang, Juan Cristobal, José Antonio Galloso, José Güich Rodríguez, Juan Carlos Lázaro, Jeremías Gamboa, Julio Carmona, José Luis Ayala, Juan Mauricio Muñoz Montejo, Jorge Hurtado Caballero, Luis Hernán Castañeda, Luis Freire Sarria, Luz Vargas de la Vega, Lucy Martínez, Luis Alvarado, Mario Vargas Llosa, Miguel Gutiérrez Correa, Miguel Ildefonso, Martín Guerra Muente, Maurizio Medo, Mariela Dreyfus Vallejos, Miguel Ruiz Effio, Max Palacios, Oswaldo Chanove, Olga Rodríguez Ulloa, Oscar Málaga, Otilia Navarrete, Pedro Escribano Taipe, Patricia de Souza, Percy Encinas C., Pedro Flecha, Rodolfo Hinostroza, Roger Santiváñez, Ricardo Sumalavia, Rosina Valcárcel, Richard Parra, Rodolfo Ybarra, Rafael Inocente, Rafael Espinosa Montoya, Rossella Di Paolo, Reynaldo Santa Cruz, Ricardo Falla Barreda, Roberto Revoredo Castro, Santiago Roncagliolo, Sergio Galarza Puente, Sandro Chiri, Tatiana Berger Vigueras, Tulio Mora Gago, Teófilo Gutiérrez Jiménez, Ursula León, Victoria Guerrero, Víctor Quiroz, Víctor Coral Cordero, Violeta Barrientos, Walter Lingán, Willy Gómez Migliaro, Wilfredo Jesús Ardito Vega, María Elisheba Fuenzalida Bustamante, Gabriel Arriarán, Yulino Dávila, Juan Manuel Chávez, Robert Baca Oviedo, Gloria Mendoza Borda, Patricia Roberts, Roxana Crisólogo, Jorge Nájar, Maynor Freire, Carlos Meneses, José Manuel Gutiérrez Sousa, Miguel Angel Malpartida, Jesús Cabel, Herbert Morote, Reynaldo Naranjo, Jorge Tume, Leda Quintana, Carolina Feernández, Raúl Heraud, Winston Orrillo, Robert Baca Oviedo, Patricia del Valle….(siguen firmas)

27.5.11

Viciado, ¡no!



VOTAR VICIADO ES UN DERECHO INDIVIDUAL, QUÉ DUDA CABE. PERO, EN CIERTAS CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS, NO PRIMAN NUESTROS DERECHOS, SINO NUESTROS IMPERATIVOS COLECTIVOS. EL IMPERATIVO COLECTIVO HOY ES IMPEDIR LA REINSTALACIÓN EN EL PODER DE LA MAFIA FUJIMONTESINISTA QUE YA ROBO, MATÓ Y ENVILECIÓ EL PERÚ EN LOS NOVENTA.

ELLO -AUNQUE NO LO SIENTAN LOS QUE SE MIRAN LOS ZAPATOS, EL OMBLIGO- ENVILECE, DESVALORIZA LA OPCIÓN DE VOTAR VICIADO. EL QUE VOTA VICIADO LO HACE ADUCIENDO QUE ES UN DERECHO LEGÍTIMO, Y LO ES; PERO DETRÁS DE ESA CUASI COARTADA HISTÓRICA (MEJOR DICHO: COARTADA PARA NO ASUMIR EL PESO DEL MOMENTO HISTÓRICO), SE ESCONDEN EL PRAGMATISMO, LA IRRESPONSABILIDAD, LA INCAPACIDAD, EL TEMOR, EL FACILISMO, LA INDIFERENCIA. ES DECIR, TODO AQUELLO QUE FUJIMORI Y MONTESINOS SEMBRARON EN TODA UNA GENERACIÓN Y QUE AHORA, TAL VEZ, LE DARÁN SUS NEGROS FRUTOS.

MILES DE PERSONAS HAN MARCHADO HOY POR LAS CALLES DE LIMA RECHAZANDO LA CANDIDATURA DE KEIKO Y, SOBRE TODO, EL RETORNO DE FUJIMORI AL PODER. INTELECTUALES DE TODAS LAS TIENDAS Y CALIBRES HAN DADO EL PECHO Y HAN DEFINIDO SU VOTO POR HUMALA. ¿QUÉ ES LO QUE IMPIDE QUE UN PORCENTAJE APRECIABLE DE LA POBLACIÓN VOTANTE, ESTIMO QUE DE CLASE MEDIA, SUMIDOS EN SU ENDEBLE SEGURIDAD, SU RACISMO SOLAPADO Y SU MIEDO INFUNDADO, PUEDA DEFINIR SU VOTO POR UNO DE LOS CANDIDATOS?

CADA UNO DE ELLOS TIENE LA VERGONZOSA RESPUESTA EN SU INTERIOR...

24.5.11

Campos en el país de la cultura, el amor, la poesía



Por Víctor Coral*

Marco Antonio Campos (México, 1949) es uno de los poetas vivos más importantes de un país de poetas como México. En su reciente entrega, Dime dónde, en qué país (Visor, 2010), conjunto de poemas en prosa que mereció el XXXI Premio Internacional Ciudad de Melilla, confirma sus conocidas dotes de poeta multifacético, y anuncia, acaso, nuevos horizontes poéticos en su plena madurez creadora.

El libro está compuesto de 26 poemas en prosa y una suerte de cuento o fábula narrativa que cierra el conjunto, titulado “James Ensor en Palacio Nacional”. A contracorriente de lo que se manifiesta en la contraportada del libro, no es que haya una “aparente sencillez” en los textos de MAC, mucho menos una real sencillez; coexisten, más bien, tres vigorosas raíces que se entrelazan entre ellas y, además, engarzan los poemas dándoles unidad y cohesión: las referencias históricas y aun cronológicas, un suave eros amoroso y la presencia recurrente de homenajes poéticos (esto, desde el título, tomado de un verso de Françoise Villon).

Todo ello, por cierto, le otorga al volumen cierta textura y complejidad muy difíciles de hallar ahora en, por ejemplo, la poesía de muchos jóvenes creadores, sin que con esto quiera decir que aquellos noveles sean necesariamente deficientes en su creación. Para refrendar lo dicho, empezaré con algunas citas de la primera de las raíces citadas:

“Me despedí de los viajes sin regreso. En aquel 2001, con banderas rotas, con tañido de campanas apagado, percibía que entraba sin sed a un pozo oscuro de una larga enfermedad”. (Nótese el afán de fechar el suceso, rasgo que se repite a lo largo del libro).

“¿Estuviste aquí el otoño del ’86 como te dice Juan José? Solo recuerdas (…) los rostros de dos muchachas, una más hermosa que otra, una tan alondra y otra, y una estrofa de canción que te repercutía en las sienes…”. (Aquí asoma el eros amoroso).

“Abro el cuaderno y me veo con mi padre una mañana de 1956 en su recámara de calle 8 número 34. Padre pone en vinilo discos de 33 revoluciones para oír tangos de de los años gardelianos”. (otro rasgo, aunque minoritario, se revela: lo confesional).

Como se ve, hay un afán marcado del poeta por registrar, casi como en un diario, los sucesos poéticos que nos va revelando, todo ello imbricado con múltiples referencias culturales (“Regreso a Buenos Aires”, donde Bioy Casares tiene presencia notoria; “La joven del arete”, en torno al famoso cuadro de Vermeer; “Caminando con Juan Gelman por el barrio de La condesa”, entre otros).

En cuanto a la raíz erótica amorosa, los ejemplos son muchos. Baste con indicar uno de los más explícitos, y una pregunta:

“La recuerdo con sus jeans y su blusa abierta. Yo tenía 23 años y ella casi 17 (…) Sus nalgas y sus piernas estaban hechas para la desesperación de las manos. Fue un amor a primeros dientes y aún conservo en la boca el sabor de la transpiración de su piel”. (“Gaviotas en el Escalda”).

“Pero ¿te das cuenta? ¿Cuántas veces al día exactamente deseas a mujeres que pasean al azar?”. (“Alguien vigila”).


La raíz poética

“Noviembre en Madrid” es un poema-homenaje donde están presentes figuras de la poesía castellana como Ramón López Velarde, César Vallejo y Federico García Lorca. Lo mismo ocurre en un poema ya citado, “Caminando con Juan Gelman…”, donde concurren a la cita transhistórica Francisco Urondo, la maravillosa Olga Orozco, Rodolfo Walsh, San Juan de la Cruz, e incluso músicos como los tangueros Discépolo y Mazi.

Apenas hace falta señalar el conmovedor homenaje al gran poeta Efraín Huerta: “Quizás estas líneas se vayan (…) se irán, será así, nos iremos, nos veremos. Por esta vida que desérticamente es angustia y aflicción, tú escribiste, Efraín, con el puño a lo Huerta, con la pluma furiosa, unos poemas que uno lee de pie”. (“Insurgentes sur”).

En el poema que da título al libro, en poquísimas pero lúcidas líneas, se retrata a Jorge Borges, J. J. Arreola, Juan Rulfo, Jaime Sabines, Claudio Rodríguez, de una manera a la vez entrañable y magistral, configurándose de esta manera la raíz poética como la más consistente de las tres señaladas, sin demérito de las otras.

Coda

Dime dónde, en qué país, así, se configura en un universo donde lo personal, lo vivido, se conjuga con una admirable fluidez con las referencias culturales, las ansias del amor, los recuerdos poéticos y hasta con ciertas ráfagas –felizmente esporádicas- confesionales, que terminan por constituir una gravera sobre la que el poeta edifica su armoniosa maraña de sutiles modulaciones emocionales, de fijaciones activas de la memoria íntima e histórica, pero, sobre todo, de construcciones verbales donde la eufonía y lo humano concreto llevan lo poético a niveles pocas veces alcanzados dentro de la prosa poética en castellano.

*Lima, 1968. Estudió Ciencias Administrativas y Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1998 fundó la revista literaria Ajos & Zafiros. He publicado los poemarios Luz de limbo (2001), Cielo estrellado (Santo Oficio, 2004), Parabellum (2008) y Poseía 2005-2010, y las novelas Rito de paso (Norma, 2006) y Migraciones (2009). Ha hecho crítica literaria y periodismo cultural en los diarios La República y El Comercio. Ha publicado poemas, artículos y ensayos en Letras Libres, Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, Hueso Húmero, Periódico de Poesía (UNAM), Quehacer, Letras S5, La Siega, y más.

(Marco Antonio Campos, poeta.)

LOS LAPSUS DE LA MAFIA

Tiene mucha razón Jorge Bruce cuando señala que expresiones (o explicaciones) como “frase desafortunada”, “comentario infeliz” y otros, para referirse al lapsus linguae del por ahora defenestrado vocero de los Fujimori Jorge Trelles, no son más que eufemismos que esconden la naturaleza de verdad de lo que el inconsciente de estos mafiosos quiere revelar (http://www.larepublica.pe/22-05-2011/matar-al-padre).

Como para confirmar ello, ayer me sorprendió una nota de La Primera, donde PPK, durante su extraño mitin de perdedor del sábado, dijo lo siguiente:

“Tenemos que votar por la menos mentirosa y corrupta”. (http://www.diariolaprimeraperu.com/online/archivo-politica-2-2249).

Alucinante lapsus que, por supuesto, ha sido elidido de todos los noticieros y de todos los demás diarios. ¿Qué significa aquello? Primero, que tanto PPK, allegado al fujimorismo e innoble acompañante en el sicariato de Jaime Bayly, piensa que todos son corruptos, que todos mienten (por supuesto, él en primera fila), y por eso tiene “viabilidad” votar por el candidato que menos lo hace…

Pero hay algo más grave. Estos lapsus indican que la mafia y adláteres esconden sus verdaderas intenciones. Los lapsus surgen cuando hay una verdad “indecible” escondida tras los velos glamorosos o albos del discurso político que busca adeptos y votos. ¿Cuál es esa verdad inconfesable traicionada por el subconsciente? No se me ocurre otra que la continuidad, perfeccionada y aumentada, de la pútrida performance gobernativa que hicieron Fujimori y Montesinos en los noventa.

Luego de ver la tunda, y a la vez clase maestra, que ayer le dio el equipo de asesores de Ollanta a los de Keiko –que además tienen todos rabazo de ichu-, me queda una sola duda: ¿será capaz de vencer la mentira y la verdad hedionda escondida de los Fujimori, a la voluntad de concertación y el conocimiento exhaustivo de nuestros problemas más profundos?

Espero, deseo, buscaré, que no sea así.

22.5.11

PAUL GUILLÉN SOBRE POSEÍA (2005-2010)




Esta reseña, sobria y enjundiosa, del poeta y crítico literario Paul Guillén, acaba de ser publicada, en físico, en una revista mexicana. Ahora la comparto con ustedes porque aclara algunos aspectos de la relación entre el libro y el llamado Neobarroco.



Poseía (2005-2010). Víctor Coral. Paracaídas editores, 2010.



Solo gracias a la voz entenderemos / lo que aquí luchaba y se resistía, / y llevaremos el áspero grafito / por el camino señalado por la voz
Osip Mandelstam


Por Paul Guillén.


Cuarto libro de poesía de Víctor Coral (Lima, 1968), anteriormente había dado a la imprenta los volúmenes Luz de limbo (2001), Cielo estrellado (2004) y Parabellum (2008). Ninguno de estos libros guarda un parentesco notorio ni en estructura, lenguaje o imaginario con este Poseía (2005-2010). El libro se abre con un epígrafe de Heidegger: “Es posible, y a veces incluso necesario, / un diálogo entre pensamiento y poesía”. Desde este inicio, el poeta está reforzando la envergadura de su proyecto, de lo que se trata es de pensar la poesía/poseía desde el propio pensamiento. En este libro el mundo no se encuentra en crisis ni en guerra, como en su anterior poemario, Parabellum, la guerra en este nuevo libro se daría a otros niveles, uno de ellos es el sentido como llamada universal y necesaria.

Ordenémonos, y avancemos por partes: si se pudiera buscar una filiación de estos poemas con la tradición de la poesía peruana contemporánea, solo encontraría ecos en el Diario de poeta y Mi Darío de Martín Adán; y en la tradición poética occidental también es difícil ligar este poesía con algún sistema poético –su segundo libro Cielo estrellado recorrió algunos de los vectores propuestos por Mallarmé en Un coup de dés–, yo percibo un parentesco a nivel de condensación de sentidos o multisentidos con el poeta de La siesta de un fauno, y a otro nivel con Paul Celan; en cuanto a estructura o tesitura se puede rastrear dentro del poema en prosa el influjo de Edmond Jabès (El libro de las preguntas) y de René Char (Hojas de Hipnos); y en la tradición oriental son reconocibles las influencias del zen y del sufismo. Pero ¿qué otras tradiciones están involucradas en la composición del libro? La repuesta la podemos encontrar en los diálogos que establece con la filosofía (Heidegger, Derrida, Nietzsche, Wittgenstein), la mística (Meister Eckhart), el cine (Béla Tarr, Peter Greenaway), la música (los vinilos del hermano mayor: Slade en vivo, Astral weeks de Van Morrison, Who’s next de The Who, The white album de The Beatles; el soundtrack se complementa con Stockhausen) y la infancia (la madre, la primera casa, las calles, los crepúsculos), que podrían ser los pivotes principales por los que avanza este Poseía (2005-2010).

Como afirmábamos antes el poeta nos informa que el mundo está en ruinas y no solo el mundo, sino el lenguaje, el modelo de representación, el logos, el sentido, el hombre y, por ende, él mismo: el poeta de alguna forma es ruinas. El tema de la anulación y disolución del lenguaje, un motivo tan caro a Celan, se puede percibir desde las primeras páginas del libro, pero este proceso más bien estaría vinculado a la anulación y disolución de lo lírico, entendido este último término como lo transparente circunstancial y gramatical. Las expresiones son solo simulacros que transmiten otra expresión para la misma expresión, así, el poeta estaría condenado a vivir y escribir atado a una lógica perversa. El hombre es igual a vacío, a nada.

Un tema primordial para situar este libro es responder a la interrogante de si participa de lo que en América Latina se ha denominado neobarroco o neobarroso. Para aclarar este asunto debemos decir que la crítica literaria peruana, salvo pequeñas excepciones, no se ha detenido a estudiar el neobarroco latinoamericano, menos aún el peruano, si aceptamos que algo semejante pudiera existir. Para puntualizar estas miradas diremos, siguiendo a Néstor Perlongher, que el neobarroco no es una escuela ni un estilo, sino ciertas formaciones escriturales. Daniel García Helder ha resumido estas formaciones de la siguiente manera:

“El vínculo vulgar entre un sonido y su significado directo (la transparencia) es burlado por los neobarrocos mediante diversos procedimientos, como la proliferación, la aliteración, la pesquisa de anagramas, hipogramas y demás calembours (...) Las palabras entran en un estado de opacidad, se remiten entre sí y no se subordinan a un fin comunicativo (...) El significado está elidido, y elidido quiere decir que no está o que está debilitado. Si el lector ha de alcanzar un sentido, no será en el desciframiento de una metáfora complicada o en la atención al desarrollo de una idea, sino en las reverberaciones y asociaciones de sonidos, en las magnificencias verbales, sugestivas” (Helder, D.G. “El neobarroco en la Argentina”, en Diario de Poesía, número 4. Buenos Aires, marzo de 1987).

Lo que se puede intuir es que los neobarrocos proponen antes que una preceptiva, diferentes miradas para encarar el acto poético, si seguimos la taxonomía propuesta por José Kozer, de poetas neobarrocos pesados, medianamente pesados y ligeros, situaría a Poesía (2005-2010), dentro del primer modelo, rasgo que comparte con poetas como Gerardo Deniz, Wilson Bueno, Eduardo Espina o el propio Kozer. Si bien es cierto que el libro transita varios de los derroteros del neobarroco actual, posicionar al libro desde esa clave de lectura es disolver otros componentes tanto o más importantes; creemos que hemos apuntado lo suficiente esa triple vertiente de filosofía, budismo-sufismo y post-Mallarmé que caracteriza a los vectores del libro.

Para cerrar el tema del neobarroco, me gustaría polemizar con dos ideas recurrentes en algunos poetas o críticos peruanos: 1) El neobarroco es retorcido y no difícil, se escuda el término “poesía de la palabra” para retornar a las ideas de la poesía pura y no tiene compromiso político, y 2) El neobarroco surge como una forma de resistencia frente a la represión de las dictaduras, lo que buscaban dentro de su hermetismo y sintaxis compleja era encontrar un lenguaje alterno para cuestionar las estructuras del poder. De estas perspectivas se puede decir que son opuestas; para el primer caso, si hay algo más impuro en la actualidad en la poesía latinoamericana eso es el neobarroco, una poesía que mezcla registros, voces, lenguajes, imaginarios, conversaciones, la idea no es que el neobarroco sea lo opuesto al coloquialismo y se constituya en la poesía pura de los años 50. Por otro lado, la crítica del retorcimiento versus lo difícil fue también un factor que el propio Perlongher detectó cuando le preguntaron si el neobarroco no corría el riesgo de caer en un neorretoricismo: “Por eso tiene que haber un éxtasis serio, grave, un real desgarramiento. Me parece que un cruce interesante podría ser Lezama Lima-Antonin Artaud. El oropel de uno con el buceo en las profundidades del otro”.

El neobarroco no es ajeno a un “compromiso” político, pero no se le puede pedir que se relacione de la misma manera que los poetas de los años 60 y 70. Un ejemplo de esto se puede ver en el poema “Hay cadáveres”, de Perlongher, donde con el estribillo de “hay cadáveres”, se hablaba de los muertos en la dictadura argentina de esos años. La segunda perspectiva que trata de relacionar el neobarroco –como un lenguaje alterno– con la represión dictatorial de manera directa, comete el error de creer que el neobarroco surge solamente como una forma de resistencia y que buscaba “otro decir”, ¿al final no comprometido políticamente? La respuesta la da el mismo Perlongher: “Hay cadáveres” se escribió tratando de entrar en la retórica de la poesía social argentina de los 70, en propias palabras de Perlongher, “había que combatir a Juan Gelman en su propio terreno. Hay toda una producción de poesía social en los años 70, de la cual es un exponente interesante Gelman”. Este poema de Perlongher fue rechazado por la revista Xul, porque tuvieron una lectura de la categoría de un metatexto de tipo socializante, cuando ese mismo texto se puede abordar desde lo paródico y lo humorístico, sigo en este caso unas apreciaciones de Eduardo Milán.

Para terminar, quisiera citar una de las muchas frases de Perlongher sobre el neobarroco: “Transformar las fuerzas en reverberación. Intensificar esa fuerza en sí misma. Y esperar lo que vendrá”.



Poseía (2005-2010), de Víctor Coral, desde los vectores que ya hemos descrito, posee esta rara cualidad que demandaba el poeta de Alambres. Si uno lee cualquier pasaje de Poseía (2005-2010) en voz alta, esos textos empiezan a reverberar como si fueran mantras. Esos son los mantras que trae este libro que ha venido a rechazar el platonismo y el ultralirismo de la poesía peruana y se instala desde otras esferas del lenguaje en un no lugar. Por eso, este libro se ubica en un lugar incómodo y tiene la capacidad de crear nuevos espacios para la escritura del Siglo XXI.



(El poeta y crítico literario Paul Guillén, próximo a asumir una beca litraria en EE. UU., en plena lectura. Es también administrador del prestigioso blog especializado en poesía Sol Negro.)

20.5.11

ARTÍCULO CENSURADO DE GREGORIO MARTÍNEZ

Rafael Inocente, muy amablemente, me hace llegar este artículo que no publicaron en un diario al escritor peruano Gregorio Martínez. El artículo devela las zonas oscuras del controvertido ex alcalde de Nueva York que vino a "asesorar" al clan Fujimori hace una semana. Va.


RUDY GIULIANI: KEIKO Y SU CUCHILLO DE PALO

Por Gregorio Martínez
Escritor peruano radicado en EU



Pueden confirmarlo en Internet y hasta verlo en vivo y en colores. El miércoles 4 de agosto del año pasado, Caroline Giuliani, la hija del mentado ex alcalde anticrimen de Nueva York, fue arrestada por robo. Entró muy campante a la exclusiva tienda de cosméticos Sephora, en la Quinta Avenida, y sustrajo un producto muy apreciado. La policía le cayó encima y fue conducida a la comisaría de Manhattan, 19th Precinct Police Station. Al lugar solo llego la madre para rescatar a su hija, mientras
Rudy Giuliani observaba desde las sombras. Caroline Giuliani, así como Keiko Fujimori, hizo estudios de economía en la ponderada Universidad de Harvard.

Rudy Giuliani no puede enderezar a su familia, pero embaucó al gobierno mexicano con el cuento de que poseía la receta efectiva para erradicar el crimen organizado o caótico, no importaba. Viajó a México como consultor y por un solo día de asesoramiento cobró un millón de dólares. Embuste tan escandaloso que aun el diario reaccionario The Wall Street Journal criticó el hecho. Desde entonces el crimen adquirió visos monstruosos en el país azteca. Al parecer, Keiko Fujimori no se enteró de dicha faena de Rudy Giuliani y por esto lo llevó al Peru con tanta fanfarria y obscenidad.

Por supuesto que Rudy Giuliani sabe a quienes puede engatusar más fácilmente. No le cuajó cuando propuso a su socio Bernard Kerik para que asumiera la recién creada secretaria (ministerio) de Homeland Security, establecida por George Bush después del atentado que derribó las Torres Gemelas de Nueva York. Inmediatamente muchos miraron con desconfianza la catadura del tal Bernard Kerik y pronto asomaron sus anticuchos en The Washington Post. Era un vulgar guardaespaldas y extorsionador que hacía negocios turbios con Rudy Giuliani. Su candidatura fue rechazada de plano aun por los corruptos republicanos y el ex - alcalde quedó en ridículo.

Sin embargo, Rudy Giuliani todavía tiene, en America Latina y en Asia, jamás en Europa, admiradores que lo consideran el genio de la erradicación del crimen. Elogian que pacificó Nueva York a bala y palo limpio. Que en dicha acción la policía sodomizara con un palo de escoba a un migrante haitiano apenas se considera un efecto colateral del remedio. Aunque los especialistas creen que el crimen amainó cuando se empezó a usar dinero plástico en lugar de fajo de billetes. Ya no valía la pena asaltar por unas míseras chauchas que únicamente servían para pagar el metro.

Keiko Fujimori puede parecer medio cándida, pero sus asesores saben lo que buscan y Rudy Giuliani también. Ya cocinaron el plan que si Keiko Fujimori gana la elección, inmediatamente firmarían un contrato caudaloso con la corporación asesora de Rudy Giuliani. Así podrían drenar millones de dólares del estado peruano que irían al exterior. Luego se haría la repartija entre Giuliani y Fujimori. Pero sería un robo protegido por escritura pública y hasta con la aprobación del Congreso. Rudy Giuliani podrá ser cuchillo de palo, mas tiene gato encerrado.

18.5.11

REENCUENTRO CON RAMOS SUCRE



Hace un par de semanas estuve, luego de algún tiempo, en El Comercio, buscando a un amigo. Lo encontré con una joya literaria en las manos: la poesía de José Antonio Ramos Sucre, en mi opinión, uno de los grandes creadores del poema en prosa de la lengua castellana. Como casi siempre hago con un libro que me gusta –luego, este amigo me prestó el libro-, lo abrí en cualquier página y leí lo que cayó bajo mis ojos. Fue este poema –sin alusiones, eh ;)-:


EL RETÓRICO
Una lámpara de arcilla, usada por los romanos, perfila una figura de sombra en la pared. El discípulo de los alejandrinos combate la victoria del cristianismo, afeando la sandez y la ignorancia de sus fundadores y eclipsando la austeridad de los feligreses por medio de una sobriedad elegante y recatada. Escribe disertaciones para contrastar la fábula necia de los hijos del desierto con el mito juvenil de los helenos. Observa en torno de sí una humanidad inferior, empecinada en el seguimiento de una doctrina vasta y absurda y se da cuenta de haberse extinguido la clase privilegiada del senador y del oficiante. Mira en la conspiración universal, dirigida al exterminio del júbilo y a la ruina de la belleza, el retorno y el establecimiento definitivo de los antiguos fantasmas del caos y de la nada y se arroja en brazos de la desesperación. Acaba de saber el sacrificio de Hipatia en un desorden popular, animado contra la fama y la existencia de la mujer selecta por la envidia de unos monjes cerriles, y decide refugiarse y perecer de hambre en el santuario de las Musas.

Dice bien Salvador Garmendia en el prólogo a este libro, que el “contenido poético” de la obra de JARS, reposa en la esencialidad del lenguaje, “así como en un ritmo, una cadencia de caracteres ceremoniales”. Se le hace, pues, una injusticia tremenda a este poeta cuando se lo pretende vincular al supuesto libre albedrío creativo del surrealismo. Cada adjetivo, cada imagen, cada escena descrita está perfectamente pensada y diseñada en Ramos Sucre. Nada más alejado del inmediatismo de los seguidores de Breton.

Por supuesto, una semana después, devolví el libro a mi amigo –no puedo con mi sentido del deber-; pero a los interesados les aviso que está en oferta en la librería La Casa Verde. Vale la pena, y no por el buen precio sino por la alta calidad de la poesía del vate venezolano.

16.5.11

MI VOTO CASI DEFINIDO (Y UN DATO QUE SE TE ESCAPÓ ;)



Mis amigos más cercanos saben que una de mis hermanas es dirigente del proyecto político de Ollanta Humala Tasso e, incluso, ha participado en la elaboración de su plan de gobierno. Hace una semana estuve en su casa, disfrutando de una deliciosa parrilla marina por el Día de la Madre, cuando se desató una pequeña discusión entre dos de mis hermanos sobre las próximas elecciones. El argumento de uno de ellos era que iba a votar viciado "porque no le creo nada a Ollanta Humala". El otro hermano decía que se tenía que votar por Ollanta porque "votar por Keiko es votar por la mafia que organizó y dirigió su padre".

En ambos percibí matices que se podían rectificar. Primero, una votación presidencial no se puede definir por el grado de confianza que te pueda suscitar el candidato. Puede haber y ha habido, por ejemplo, profesionales, artistas, poetas, futbolistas muy buenos, pero cuyas virtudes personales (carisma, capacidad de convencimiento, irradiación de confianza) no estuvieron a la altura de sus capacidades. Hitler tenía un carisma increíble y una capacidad de convencimiento monstruosa, y ya sabemos cómo terminó todo eso.

Por otro lado, votar por Keiko no solo es votar por el tinglado de robo y muerte que armó su padre. Votar por Keiko es avalar el retorno al poder de una mafia poderosa y con ansias de venganza que traerá muchísima más inestabilidad al país de lo que se cree.

Actualmente hay muchos colectivos de escritores, jóvenes, universitarios, etc, que preparan marchas y protestas de diversos tipos en contra de la candidatura de la hija del ladrón. Sinceramente, no creo que ellos, y yo tampoco, nos quedemos con los brazos cruzados si la desgracia de un retorno al poder de Los Fujimori se cristaliza. Vendrán las protestas y tendrán los ojos de la indignación.

Mi hermana, la dirigenta, para muy ocupada y apenas puedo conversar con ella por teléfono a veces. Me dice que dentro del partido de Ollanta hay mucha fe y mucha confianza en el triunfo. Mucha alegría. Yo le cuento las cosas de más abajo y la pongo al tanto de movidas engañosas y veleidades políticas de diversa índole. Ella dice que la historia ahora es distinta y que se trata de hacer un gobierno inclusivo donde ganen todos, sobre todo los que menos ganaron con los años de crecimiento económico.

La imagen interna que me da mi hermana -de primera mano- del partido de Ollanta, sin convertirme en ollantista, me conforta y me anima. Tal vez el cambio esté por esos predios, estoy casi seguro de que sí. Tan seguro como de que de ninguna manera habrá cambios a favor de las mayorías en un eventual gobierno corrupto de los Fujimori, si regresan.

(La candidata de la mafia.)

14.5.11

EL VERDADERO RETROCESO



Vota por la hija de ladrón si piensas que desarrollo económico es igual a aumento de tus arcas, si crees que seguridad es más guachimanes y policías en tu barrio residencial mientras que los pandilleros sin futuro se matan en los conos. Vota por la hipocresía política, que te es tan familiar… y porque no quieres –ridículo y deleznable temor- que los otros te quiten tu casita, tu carrito y tu perrito.

Vota por ellos si eres tan infeliz como para no dejar que tu pueblo goce algo de las dos décadas de crecimiento económico de que has gozado tú. Vota por la hijita del reo, pero hazlo sin vergüenza, con convencimiento, no por un estúpido miedo sino porque realmente crees que el fujimorismo asesino, corrupto y ruin fue lo mejor que le pasó al Perú.

Y dilo así, no te escondas en los defectos del otro candidato; yo sé que admiras a los Fujimori y todas sus mentiras, incluida la de que "venció" el terrorismo. Dilo abiertamente, di que crees en ello y vota sin vergüenza por el verdadero retroceso: el retorno al poder de los mafiosos.

DELICIOSO HALLAZGO


Este poema de Rodolfo Hinostroza en Letras Libres de este mes. Provecho.

El tema es cualquier cosa
Que emerja entre las líneas del poema
No es un problema el tema
Problema es el poema
El hábito perdido de desmadejar la esfera por un punto
A partir de una sospecha concebida en el tacto
Y volverla a enrollar de otra manera
Para que todo quede igual y diferente
Como si apenas un soplo hubiera discurrido
Por sus íntimas curvas
Restableciendo las ondas enseguida
Su aleteo tornasolado
Apenas una línea imperceptible que es lo que queda luego de la visita
Una espina de tuna impertinente
Clavada en este dedo
Y es extraño que alguien pueda dedicar toda su vida a eso
Alimentándose de infelicidad el cráneo reventando por llegar a sus límites
El espíritu yugulado por la angustia
Como cuando se pugna por La Revelación
Que casi nunca llega
Y cuando llega desciende como Júpiter en su carro de fuego
Y nos quema por siempre
Y uno puede casi tocar las cicatrices cóncavas
Ya demasiado suaves entretanto
Un muñón hembra queda como recuerdo de su última visita
Un desconcierto grande como cuando el mundo
Vuelve a desordenarse por las noches
Y ya notoria
Se hace otra vez la ausencia
Del poema. ~

12.5.11

¿PARA QUÉ SIRVE HOY LA POESÍA?

En Letras S5 encuentro este texto sobre poesía que luego comentaré con detenimiento. Es de Rodolfo Alonso.


Los audaces impulsores de una esforzada revista literaria me ofrecieron cierta vez --más que generosamente-- la oportunidad de ocupar su sección “El oficio de poeta”, cuyo título siempre resultó para mí directamente estremecedor, y por más de una razón. Escrito originalmente en noviembre de 1934, Il mestiere di poeta fue uno de los dos textos en prosa agregados como apéndice por Cesare Pavese a la edición definitiva de su primer libro de poemas: Lavorare stanca (cuyo lanzamiento había sido de 1936, por Solaria, con aprobación previa de Elio Vittorini), que iba a ser publicada por Giulio Einaudi Editore en octubre de 1943.

Esa doble figura, la de aquel escritor y la de ese texto --casi me atrevería a decir la de ese título, porque lo de El oficio de poeta vino a convertirse con el tiempo en algo así como una metáfora-paradigma--, están raigalmente ligados a mi propia vida. Y no sólo por las resplandecientes consecuencias que, para mi formación, tuvo su descubrimiento en mi primera adolescencia. Sino también porque fue precisamente ése uno de los textos, y precisamente ese mismo título el elegido para el conjunto, cuando con Hugo Gola seleccionamos y vertimos al castellano (lo que constituye además el comienzo de mi no escasa tarea de traductor) una antología de ensayos de Cesare Pavese que Nueva Visión publicara en septiembre de 1957. Con tanto éxito que tuvo que reeditarla en varias ocasiones sucesivas. Y con tanta repercusión que, inclusive hace no poco tiempo, al publicarse ya en dominio español las obras de Pavese, se siguió utilizando como título de uno de sus libros al de aquel viejo texto. Que, como vimos, en realidad es sólo uno de sus primeros ensayos.

¿Cómo colocarme ahora, entonces, tantos años después, de algún modo bajo esta misma leyenda memorable, y pretender que puedo hablar --como si fuera fácil, como si me fuera fácil-- de cuál es la situación actual de la poesía? ¿Cómo hablar, hoy, en apariencia despreocupadamente, de algo que está tan bella, tan trágicamente unido a mi destino?¿Y justamente bajo el emblema de la llaga siempre abierta? (sigue leyendo)

gana perú: DEPURAR NO ES EXCLUIR


Si la gente de Ollanta quiere llegar con la mejor de las posiciones al 5 de junio y, luego, quiere gobernar evitando engorrosas denuncias que alteren su buena imagen, tendrá que recurrir desde ahora a un proceso necesario de depuración interna.

Lo que ha pasado hace poco con un congresista electo por Gana Perú, Eulogio Amado Romero, quien tiene un proceso penal y lo había ocultado –o no estaba estipulado que revelara el hecho-, puede ser solo la punta de un negro iceberg que implicaría a personas que se postulan como congresistas en calquier partido para blindarse judicialmente, o que se adhieren a la causa de Ollanta para “limpiarse” de asesinatos, estafas, difamaciones… y esto incluye, lamentablemente, aun a escritores desesperados por haberlo perdido todo gracias a intrincadas vicisitudes amorosas o laborales (en algún caso, incumplimientos editoriales).

Se hace necesario, entonces, que dicho partido diseñe un proceso fino de depuración interna, el cual se diferencie de la exclusión, pues la depuración requiere pruebas y debe beneficiar directamente a la imagen del partido, mientras que la exclusión es siempre arbitraria y tiene poco que aportar a la mejora del entendimiento y llegada del partido hacia la gente.

Si realmente la gente de Ollanta quiere tomar distancia del cinismo político y la desvergüenza que dominan en el partido de la hija del ladrón, cuyo entorno parece el morro solar por la cantidad de “antenas” que tiene encima -específicamente por gente como Jorge Morelli, Jorge Trelles, Víctor Nishiyama y el asesor principal, el reo Fujimori; pero hay más-, entonces desde ahora tendrá que desvincularse de personas nocivas al partido, por más carismáticas, talentosas o útiles que fueran.

Un partido que gobierna -a diferencia del que se va a sus cuarteles de gobernabilidad (sic) o de exilio en un par de meses- debe mantener una imagen sólida de limpieza, tanto política como moral, y eso no se logra, no solo con partidarios de pésima reputación y antecedentes, sino tampoco con simpatizantes que se acercan interesadamente a un partido que tiene muchas posibilidades de ganar las elecciones, solo para limpiar su imagen de asesina, timador, violentista o sectario. Mucho menos con personajes, cobardes y a la vez escabrosos, que ya han sido expulsados de otros partidos de moral laxa, como la Apra.

10.5.11

LA NOVELA MODERNA Y SUS PELIGROS (II)

Escribiendo un artículo sobre William Gaddis para una revista extranjera, reparé en algo aparentemente trillado: la complejidad no necesariamente es sinónimo de calidad literaria. No lo pensé por Gaddis, a quien admiro, sino por algunos compatriotas suyos, y algunos epígonos latinoamericanos, que han concebido la novela moderna, o si quieren posmoderna, como un atiborramiento sígnico, una proliferación semántica sin ton ni son, un oscurantismo lingüístico que no esconde nada más que una triste y profunda carencia de algo por decir.

Retomemos a Ulises, de James Joyce*. Esta novela tiene un poco de todos los elementos negativos que he señalado. La diferencia es que Joyce tuvo la suficiente fuerza (y talento) para tomar un argumento trivial y elevarlo a niveles pocas veces alcanzados luego. Aun cuando no hubiera en su novela referencias a la Odisea, seguiría siendo un gran libro, porque en él se encuentra como necesidad la vocación por parodiar –es decir, saldar cuentas- los estilos literarios ingleses de diferentes siglos, porque ironizó a la gente de su tiempo y la retrató con vivacidad, porque mejoró y afino el monólogo interior descubierto por Dujardin antes que él, porque sus personajes son, muchas veces, más humanos que seres de carne y hueso, entre ellos muchos “escritores” dispuestos a todo por un poco de figuración.

Mas Ulises no se agota allí. Si lo consideramos uno de los paradigmas de la novela moderna**, tendríamos que pensar en escribir una novela que entretuviera, profundizara en la existencia real, buscara voces diversas en lugar de encontrar una sola voz (esto vale también para la poesía), se enfrentara a toda su tradición con alegría, desfachatez y, sobre todo, valentía… Nada de eso vemos hoy. Cada vez más novelistas surgen con novelitas bien escritas, previsibles, contenidas, “sólidas”, con un estilo uniforme, cumplidor y… viejo. Es una pena decirlo, pero hoy Ulises es más joven que muchas novelas escritas apenas el año pasado.

Por ello, el gran reto de la novela contemporánea hoy radica no solo en escapar a las estupidizantes exigencias de las grandes corporaciones editoriales internacionales; también se trata de darle forma, tal vez, volviendo a los grandes paradigmas de la novela del siglo veinte (Jonathan Franzen hace ello con los del siglo diecinueve, y no le va nada mal) pero reciclándolos para engarzarlos con nuestra alarmante realidad, ya sea interior o exterior. La novela de hoy sería entonces la novela del simulacro, del mal, de la corrupción, de los sinsentidos con disfraz de verdad, de los amores enfermizos, efímeros y ya ni siquiera ridículos (Kundera), sino sospechosos de inautenticidad.

En un mundo lleno de ciudades que reúnen el primer y el quinto mundo en sí mismas (Toni Negri dixit), insistir con cómodas historias parciales, sectorizadas socialmente, lenguajes pulcros y personajes delineados y sosos, es un crimen contra la propia racionalidad del ser artista, contra su ser más especial. Eso, no podemos permitirlo ni permitírnoslo, porque es abonar al adocenamiento y a la trivialización que carcome actualmente el mundo occidental. Y para ese sucio papel ya tenemos a nuestros políticos.

*Me permito recomendarles el ensayo sobre Ulises de Luis Loayza, publicado en Libros extraños (Pre-Textos, 2010)-
** Algunos paradigmas serían:
En busca del tiempo perdido, Manhattan Transfer, Viaje al fin de la noche, Bajo el volcán, Berlín Alexanderplatz, Petersburgo, etc.

6.5.11

FUJIMORISMO: UNA SECTA POLÍTICA


Dos noticias referentes a la candidata de la familia Fujimori me hicieron pensar en la posibilidad de que el fujimorismo, que empezó como un movimiento supuestamente renovador y al margen del sistema político, se haya convertido hoy, luego de más de veinte años de existencia, y tan camaleónicos como inútiles cambios de denominación, en una secta política.

Lo que define a este tipo de organizaciones es la fidelidad irracional al líder, además de un nivel de cohesión frente a lo externo –porque internamente sí que tienen pugnas-, en especial A lo mediático, que un partido normal no posee, pues en ellos el nivel de libertad de sus miembros es mayor y, por lo tanto, la posibilidad de diferir en opiniones es más elevada. Otro rasgo interesante, derivado del anterior, es la uniformidad en las propuestas y declaraciones de sus voceros y lideres políticos; producto de un seguimiento a rajatabla de directivas bien precisadas por el o los líderes de la secta.

La primera noticia a la que me refería tiene que ver con unas desafortunadas declaraciones de Keiko Fujimori en un programa dominical, donde dijo que su padre, el reo Alberto Fujimori, es su principal y mejor asesor. Esto echa por tierra todas las declaraciones anteriores en el sentido de que la candidata de marras renegaba del írrito gobierno autoritario de su padre y repudiaba los actos innobles cometidos por él y sus secuaces. Evidentemente, abonan en contra del supuesto cambio de Keiko la presencia de conspicuos fujimoristas reciclados, maquillados y resucitados en su lista parlamentaria y entre sus asesores cercanos.*

El fujimorismo, un poco por el rechazo completamente merecido que ha sufrido por parte de los demás partidos y movimientos –salvo la "amistad" del sinuoso aprismo- luego de su salida violenta del gobierno, otro poco porque, como la mayoría de sus miembros han tenido que ver con actos dolosos contra el erario público u otro tipo de actos de corrupción (los cuales han creado un microclima político de encubrimiento y defensa cerrada entre sus miembros), ha devenido en una secta basada en la corrupción, las mentiras hechas “verdades” a fuerza de machacárselas durante años a la población, como esa que dice que Fujimori venció al terrorismo (sic), y en el cinismo más descarado y alevoso, como el que practicaba Carlos Raffo.

¿Qué puede significar el terrible regreso del fujimorismo al poder desde esta perspectiva? Pues que la desordenada corruptela y violencia contra el pueblo (y aquí incluyo la vil campaña de envilecimiento popular exhalada desde los diarios llamados chicha que el reo Montesinos comandó) puesta en práctica cuando aún no era una secta, se convierta en unos meses en un gobierno totalitario con un sistema de encubrimiento de actos dolosos, aconchabamientos con la prensa más servil a su régimen y recorte fino pero profundo, y progresivo, de las libertades básicas en tanto se vayan dando las inevitables protestas frente a la reinstalación en el poder de una forma de gobernar que se habrá “perfeccionado” con los años, y que no solo no ha aprendido de sus innumerables errores, sino que, como toda secta, los ha convertido muchas veces en virtudes, en paradigmas a mejorar.

Votar por Keiko Fujimori, la máscara japonesa que esconde el gusanero de la secta que su padre infame preside, es, por lo tanto, votar por una regresión política y social sin precedentes en nuestra historia. Es negar, negarse y negarnos la posibilidad de construir un país medianamente justo y civilizado. Es una autoeliminación colectiva.

*La otra noticia es la cada vez más difundida idea –la acaba de definir bien José Ugaz en La República- de que el fujimorismo no ha cambiado nada en realidad.

1.5.11

PROTESTAR EN LOS LUGARES PRECISOS



Me ha llegado a mi correo un mensaje con miles de destinatarios que cita a una velada antifujimorista para este lunes a las 7 p.m. en la Plaza Francia. Es para tomar "acciones" para impedir que la mafia Fujimori-Montesinos vuelva a instalarse en el poder, asunto aborrecible desde el punto de vista político, moral, ético e, incluso, estético.

Como, muy a mi pesar, no podré asistir, estuve pensando cómo podría aportar al encuentro. Se me ocurrió, leyendo ayer una sorpresiva columna de Mirko Lauer -propone que canal 4 contrate a Hildebrandt para que haga el trabajo contrario de demolición de un candidato que hará Bayly en su programa dominical- que lo que debería hacerse es una constante presión de protestas en las puertas de los canales de TV adictos a la cleptocracia fujimorista.

Por ejemplo, mientras se trasmite el programa de Bayly, pacíficamente, un nutrido grupo de jóvenes podría hacer bulla con pancartas y lemas alusivos a la condición de francotirador a destajo e inmoral del presentador, en la puerta del canal. Y así en la puerta de algunos diarios de indigna conducta con la conservación de nuestra precaria democracia.

La idea es que, dado que el candidato opositor a la hija del ladrón está siendo invisibilizado (y satanizado) en los principales medios, pues obligar a que estos medios, sobre todos los visuales, visibilicen al menos a la gente que no está dispuesta a "comerse" de nuevo a esta mafia espuria y sus planes para terminar de levantarse en peso al Perú. Con constancia, y evitando los desmanes minuciosamente, los canales tendrán que dar cuenta de estas protestas.

Esto es importante, sobre todo, porque los que definirán la segunda vuelta no serán los sectores duros de ambos candidatos, pues sus votos ya están más o menos "asegurados" (me refiero a los sectores C, D, E), sino los sectores A y B y lo que llaman la "clase media", que es sobre todo limeña.

Lamentablemente, precisamente es en estos sectores clasemedieros y privilegiados donde tiene más influencia Bayly y su cháchara perniciosa. Por ello es importante trasladar las protestas a lugares precisos y estratégicos, y hacerla con formas nuevas y creativas, sin violencia; si no, serán presa fácil de la invisibilización y de la satanización que sufre el opositor a la hija del ladrón. Esto, por ahora.

(Cuadro con las principales preguntas sin respuesta de la hija del ladrón, donde figura una de las pocas fotos de Rosa Fujimori, ladrona prófuga de la justicia y probable ministra de la Mujer en un impensable gobierno de Keiko, en agradecimiento por haberle pagado los estudios en EE. UU. con plata malhabida.)
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