7.2.12

Para terminar con la idea de Thays: amiguismos y enemiguismos



Una calculada generalización –todas las generalizaciones son desconfiables y farsescas- de Iván Thays en un blog del diario El País, ha desatado en los últimos días un bombardeo de insultos y burlas en las redes sociales peruanas.

Sin haber probado ni siquiera el 10% de la gastronomía nacional –lo que se come en Puno, Cusco, Pataz, Arequipa, Áncash, Satipo, etc--, y haciendo demasiado caso de su debilidad estomacal, este escritor no opinó, DICTAMINÓ que la comida peruana es “indigesta”, y punto. Por que a mí me parece, ¿manyas? Porque yo lo digo.

No demoraron ni lo que dura en cocerse un picarón los amigos (pocos) de Thays en levantar su voz para defender el derecho del escritor a dar su “opinión”, aunque esta fuera solamente una estupidez lógica. Lo hizo Rocío Silva Santisteban, dejando a un lado su habitual capacidad crítica, y lo hizo el inefable Faverón, esgrimiendo argumentos populistas y realmente cojudos.

¿Por qué tanta ceguera frente a un evidente yerro lógico?

Por el amiguismo, pues, ese que te lleva a decir que tal poeta es bueno porque juega fulbito semanalmente contigo y se pone los drinks en el bar de moda de Barranco o Miraflores, ese que hace que un grupillo de poetas tropicales de intermezzo para abajo se alaben los unos a los otros y se sobajeen sin vergüenza para darse unos a otros becas en el alicaído EE. UU.

El amiguismo es una tara social que corroe al país desde siempre y no hay posibilidades de que cambie gran cosa, por lo menos en el mediano plazo. Dejémoslo ahí.

Algo que puede parecer nuevo es el enemiguismo. La otra cara de la moneda de lata del amiguismo. Lo definiré como la costumbre de considerar a una persona, prácticamente para siempre, como un enemigo personal, solo porque en algún momento hizo, dijo o simplemente se comportó de una manera que no te gusta o no te conviene.

Ese enemiguismo se puso en juego inmediatamente en cuanto Thays lanzó su pachotada internacional sin fundamento racional. Salieron sus antiguos y actuales enemigos a lanzarle improperios, a maltratarlo, a humillarlo y a morbosearse sádicamente con él.

Creo que la conversa de hoy en la mañana entre Jorge Bruce (lucido y displicente), Javier Wong (sencilla y hermosamente indignado) y Beto Ortiz (acucioso), dejó en claro todo.

El enemiguismo tiene un ingrediente adicional: si bien el amiguismo puede ser visto como “natural” en un país democrático donde cada quien es libre de comer sus viandas favoritas solo con sus amigos, el enemiguismo se guía por lo más perverso: sentimientos de odio y de venganza; es algo irracional y repulsivo.

Frente a estas dos taras sociales, me inclinó por la primera: finalmente, el amiguismo siempre existió, y dio frutos –de una manera directa, y a veces de una manera indirecta (recordemos la soledad de Vallejo al irse a Europa)--; pero el enemiguismo lo que único que logra es, o darle más importancia de lo que tiene a unas declaraciones torpes, o incrementar la querencia entre supuestos pares que conforman camarillas donde solo si eres enemigo de tal o cual “proscrito” por un padrino cebo (esta descripción es casi literal) puedes acceder a los “bienes” que puede otorgarte la mafia de odiadores.

Así estamos. Y no me vengan con comentarios indignados, por favor, no me malogren la digestión.

7 comentarios:

  1. Anónimo7.2.12

    come caca!!!

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  2. Anónimo7.2.12

    "Frente a estas dos taras sociales, me inclinó por la primera"

    inclínate nomás

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  3. Anónimo7.2.12

    Faverón s un enano resentido que fue a dar a parar a una oscura unviersidad del noreste de USA, mal pagado y pero considerado.

    El profesor Mazzotti estuvo de profesor en Harvard, la mejor universidad de USA y si no le haces la cagada se iba para profesor fijo.

    Benito.

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  4. "Benito", no sé de qué cagada me hablas; cada uno caga su vida con sus acciones...

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  5. Anónimo7.2.12

    Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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  6. Anónimo10.2.12

    el chato Faverón insiste, ahora dice que hay que comer menos rico para ser mejores, tú qué opinas??????????????????????????????


    ñam
    ñam
    ñam

    ta bueno este arroz con pato a la chiclayana con su botellita de jora!!!!

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  7. Anónimo11.2.12

    Iván: Decir una cojudez de vez en cuando es de humanos, te comprendo. Pero Faverón: defender una cojudez a rajatabla es de verdaderos cojudos.

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