23.4.12

DOS POEMAS SOBRE BARRANCO Y UNO MÁS



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La cometa roja que volaba en los barrancos de barranco

todavía brilla en el cielo de mis ojos

lindísima

se mueve al son del viento

juguetea, cabecea, menea la cola afanosa



                                                             ¿qué significa ese recuerdo?



Los recuerdos no significan

existen en el intermundo de lo mejor ido

de donde los traemos o vienen despacito

bien educados



                   --Solo la memoria es volitiva
                     Solo ella es necesaria y vital
                     para seguir siendo
                     un poquito humanos--



Pero ¿y si somos más humanos

por el asalto sutil de los recuerdos

porque no se apagó como un filme

nuestra infancia nuestros colores?



porque infantilmente decimos:



                                              ¡porque sí!



Recuerdo haber jugado a las escondidas en casonas derruidas

y a lo lejos escuchaba:

‘saltar una verja, verte a ti’

y me dejaba descubrir para que no sigas 'llevándola'


(aunque al final mi mejor amigo te llevó con él)



--Espera un cielo azul en Lima (debes tener paciencia)

y busca con los ojos esa cometa roja que aún

está cabeceando feliz:



                                         le mandes un beso volado te quedes

                                         mirando absorto o la mandes
                                        
                                         a la mierda seguirá existiendo:





Los recuerdos no mueren ni con tu muerte

Si sabes compartirlos si sabes meterlos en los ojos ajenos

quedarán por mucho tiempo



(No tanto como lo que duren estos versos tal vez

pero allí estarán

gatos en la oscuridad

esperando lamerte la mano

la muerte en tu mano)






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Y de frente me dijo:


‘¿a ti te gusta el pescado o el pecado?’


El cine balta tenía horarios de medianoche

y habían los que se iban a sobajear al raimondi

pero tenías que llevar tu ladrillo

bruce lee

alado

jamás dejaría que digan nada contra ti

pero eras un machista cojudo y arreglado

(lo fueron todos)

                             --juro que debe haber algo más fluido que la verdad



                             --siento que el horizonte tiene que ver con lo mejor



¿menos dolor?


‘Creo que ahora nos duelen menos cosas’


-¿Ah sí? Cuéntame


--No me duele dejarte

No me duele ir por allí con un tipo fuerte y protector y que luego

se emborrache sobre mí

No me duele que ni me hables

otros me hablan por ti



-Niña: eso que llamas sufrimiento no es más que un pañal

mal cambiando o un cocacho por ver tanta tv


--Nadie nació sabiendo y usted menos señorito






                                              (¿Qué será todo esto?)






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Viajar a la sierra y pedir concordia sin helar

(hace mucho frío)

y te traen esa botella rústica

de etiqueta azul

y líquido amarillo

La inka cola pasará

pero la concordia es nuestro futuro

aunque haya desaparecido


                                             (tal vez por eso mismo)



El olor de los viajes en bus

los vómitos los soroches

los hombres bajan a orinar al costado de la vía

--yo le digo a mi mami: “quiero bajar”

y me mira con cara de mierda—

Soy una niña de 9 años que mira la bola gigantesca

de la palanca del conductor

(vamos en primera fila)

hay un cangrejo completito atrapado en esa bola transparente

todo el viaje alucino con el cangrejo

me duermo

me despierto

anochece

la noche viene

y es bueno obedecer a la noche

(aun a los 9)



Froto la ventana con mi frazada

y aparecen los brillos

constelaciones que se mezclan

algo he leído pero hay más para leer allá arriba

intuyo --sin saberlo--

que se juegan cosas grandes entre los astros

me siento más pequeña de lo que soy

ya ni me siento

me voy hacia arriba como una estrella fugaz

inversa

pero no le digo nada a mamá

ella siempre se molesta si le hablo ‘cojudeces’



El bus necesita reparación

La gente se inquieta se despierta se desentumece

Ahora sí bajo de su mano

y orino sobre un charquito de lluvia

Ella también lo hace pero me aleja unos pasos

No sé por qué



                                             --¿no se está poniendo muy narrativo este poema?—



¿y qué?



Yo soy y no soy la niña de 9

Soy y no soy la carretera

Soy los astros

el cielo negro

los cerros escabrosos

                                 (a los 15 años leeré cumbres borrascosas y recordaré esto)


Pero nadie me quita el frío en las piernas

El hombre que ayuda a mamá a subir al bus de nuevo

huele a alcohol y jabón camay

y antes de dormir

pienso en quién habrá sido el malo malo malo

que metió al cangrejito en la bola transparente

para que el chofer la mueva de acá

para allá

                como si no fuera nada


eso no me gusta



                                 --a nadie debería tratarse como si no fuera nada

5 comentarios:

  1. Anónimo24.4.12

    que buenos poemas


    Aruba

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  2. BRONCO24.4.12

    cuando publicA UN LIBRO????

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  3. Anónimo25.4.12

    la infancia es la tierra fértil del poeta. La buena poesía siempre vuelve a la infancia que es como el paraíso perdido del creador. Felicitaciones por las imágenes y la fuerza, casi rabia, con que escribe. Se ve que escribe con el corazón, con la cabeza y con todo el cuerpo con órganos o sin ellos.

    Su tocayo

    Víctor.

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  4. Anónimo28.4.12

    que mariconada, publica los anónimos pues...

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  5. Anónimo28.4.12

    Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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