26.4.12

La ayahuasca y las letras: Sophie Canal




Hace poco tiempo la filósofa y narradora francesa Sophie Canal tuvo una experiencia, al parecer imperecedera, con la ayahuasca, junto a su esposo y gran amigo el periodista Gabriel Gargurevich, en plena selva amazónica. Producto de ello es este texto que Canal escribió en francés y ella misma tradujo para todos los lectores de este blog. (El maravilloso cuadro es del recordado pintor y chamán Pablo Amaringo)


La paciencia es un árbol de raíces amargas pero frutos dulces

Por Sophie Canal

Extraña suerte la del héroe que se vuelve árbol al cambiar de brebaje, cuando cercano de toda la eternidad a un poderoso rey, una gallina de huevos de oro se ofrecía a él y lo despertaba cada noche con sus brillantes cacareos. Acepta aquel nuevo liquido porque en su época medieval oyó contar que el llamado de la selva promete un mejor porvenir al que haya soñado por lo menos tres veces en su vida que nutría ciervas perdidas cantando un dos tres iremos al bosque/cuatro cinco seis, para recoger cerezas, y eso en un idioma desconocido. Se pregunta mientras tanto desde su época microeconómica si es que allá los ruidos del oro no le harán depositar por error en las gargantas frágiles de las ciervas hambrientas, los residuos indestructibles de una nieve carbónica. No basta con interrogar y a su rey y a su corte, para que le garanticen otro futuro que el del mago Merlín, amenaza de un tiempo posible del fin definitivo del reino de las hadas, elfos y espadas mágicas. Decide sin embargo beber con serenidad y entregarse al canto fosforescente de las luciérnagas, se deja invadir por el amargo vino verde y marrón hasta que un árbol no identificado reclame dentro de él su derecho a la expansión. Entonces extiende sus brazos para vivirlos ramas, ofrece sus pies unidos al nacimiento de un sólido tronco, lejos de pensar que ya algunos pájaros han dirigido sus piares de alegría hacia un ramaje que buenos genes le han dado denso y flexible al igual curiosamente que los cuerpos que le correspondían en su época medieval y también en su época microeconómica, la de la cual parte esa silvestre metamorfosis. Se asusta un momento frente a la multiplicación de las hadas que parecen haberle elegido para su reunión política anual, pero prefiere creer que se trata en realidad  de una importante ceremonia de la cual él siempre será la base mítica, y autoriza el aire nocturno a encantar aquel ritual. Allí en el ojo de una tormenta selvática siente por fin el acercamiento tímido de las ciervas y consiente a bajar sus más  carnosas hojas a fin de que una lengua atrevida lo saboree como se merece. Prolonga entonces sus raíces con un tremendo dolor y ama por fin a su tierra como uno ama a la mujer de su vida.

La patience est un arbre aux racines amères mais aux fruits sucrés
Drôle de sort que celui du héros qui devient arbre en changeant de breuvage, quand depuis une éternité auprès d’un puissant roi, une poule aux œufs d’or s’offrait à lui et le réveillait chaque nuit par de brillants caquètements. Il dit oui au nouveau liquide car il a oui dire à l’époque médiévale que l’appel de la foret promet un avenir meilleur á qui rêve au moins trois fois dans sa vie de nourrir des biches égarées, en chantonnant un deux trois nous irons au bois, quatre cinq six cueillir des cerises dans une langue inconnue. Il se demande cependant à son époque micro économique, si  là bas les cliquetis de l’or ne lui feront pas déposer par erreur dans les gorges frêles des biches affamées, les déchets indestructibles d’une neige carbonique. Il a beau interroger et sa cour et son roi, rien ne lui assure pourtant un autre sort que celui de Merlin, risque constant d’un temps possible de la fin définitive du règne des fées, des elfes et des épées magiques. Il décide pourtant de boire sereinement et se livre au chant phosphorescent des lucioles, se laisse envahir par l’amer liqueur vivante verte brune jusqu’à ce qu’un arbre sans identification réclame en lui son droit á l’expansion. Il étend alors les bras pour les vivre branches, il offre ses pieds joints à la naissance d’un tronc, loin de penser que déjà quelques oiseaux ont dirigé leurs pépiement d’engouement vers un feuillage que de bons gènes  lui ont fait  dense et souple à l’égal curieusement du corps qui lui correspondait á l’époque médiévale et encore á l’époque micro économique d’où part très incompréhensiblement sa sylvestre métamorphose. Il s’effraie un moment devant l’affluence des fées qui semblent avoir élu son ramage comme lieu de meeting politique. Mais il choisit de croire qu’il s’agit en fait d’une importante cérémonie dont il est surement le siège mythique, et il autorise la brise nocturne à enchanter le rituel. Là, au cœur d’une luciole, il sent alors le frôlement de l’approche timide des biches, et consent á offrir ses branches les plus fournies afin qu’une langue plus téméraire que les autres ose enfin le gouter avant de peut-être s’en délecter. Il prolonge alors ses racines avec douleur et aime enfin longuement sa terre comme on aime la femme de sa vie.   

2 comentarios:

  1. Anónimo28.4.12

    TRA LALALALALALA TRA SPA...
    GENIAL

    GOGER

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  2. Anónimo29.4.12

    excelente texto.

    Jean-Pierre

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