24.4.12

SOBRE EL ÚLTIMO POEMARIO DE ENRIQUE VERÁSTEGUI





Sabrá el lector disculparme el empezar una reseña con una afirmación tan contundente; pero realmente hay que ser un caradura, un ignorante o un hipócrita profesional para llenar de elogios a este intolerable tratado de lugares comunes, errores de todo tipo y demostraciones penosas del ego más superficial y vano.

 Aquellos que nos habíamos entusiasmado con El teorema del Yu, los que habíamos aumentado un poquito nuestra esperanza de recuperación del poeta Verástegui con Teorema de los cambios, hoy nos vemos simplemente decepcionados con las simplezas y estridencias con que ha rellenado las páginas de su nuevo libro Tratado sobre la yerbaluisa.

 Por cierto, esto no va contra esa infusión maravillosa y reparadora a la cual el yo poético adjudica valores que no tiene, y toma como punto de partida absurdo para mostrar supuestas realidades interiores que, de existir, no tendrían ni siquiera que nombrarse. No. Es por el rosario de autoelogios de alarmante ineficiencia que el poeta se autoofrece prácticamente en cada página:

El krisolismo –proceado mentalmente en Perú pero encarnado allí donde se celebre la ceremonia de la lectura de Albus/Splendor (se trata de un libro de Verástegui, obviamente), el libro sacrosanto de los Andes-- expresa la necesidad genética de unir las diferentes sangres de la humanidad, no solo como anhelo, o deseo, sino, sobre todo, como necesidad genéticamente impostergable de producir un salto cualitativo en la humanidad. (pp 17)

Otro hubiera sido el derrotero de este librito si Verástegui hubiera seguido el rastro de verdaderos experimentadores, como Henri Michaux y Francis Ponge, quienes demostraron una lucidez extrema, una vocación científica acendrada para describir estados de conciencia, sensaciones –la de tomar yerbaluisa, por ejemplo, es una extremadamente sutil, y, por lo tanto, todo un reto—además de objetivaciones (en el caso de Ponge) que se han inmortalizado en poemas como “La papa” y “el guijarro” (Ver La parti pris des choses).

Pero ¿qué tenemos a cambio? Common places, semiverdades y creencias:


Arte + ciencia: he ahí los inconmensurables avances de la humanidad (pp. 17)


Si quieres éxito: estudia. (pp 19)


Si estás cansado por el deporte o por el trabajo excesivo, levanta ambas piernas, descansando los talones contra la pared de tu habitación, mientras, con ambos codos apretados contra el tórax, descansa el cuerpo. Esa posición reconocida como yoga peruano es fantásticamente acertada para lograr un descanso absoluto del cuerpo (pp. 23)


Belleza = praxis, tan inmediatamente igual que poesía = poiesis (pp 26)


El espíritu es macho, y el alma es hembra (…) Sobre el eje axial (SIC) de estos contrarios… (pp 16)


En fin, la lista de afirmaciones de este tipo, que no puedo sino llamar “verastigueadas” es muy larga. Además de sus aportes a la lingüística moderna, como escribir “trabsuxtansiándose” en una parte y, como debe ser, “transubstanciándome” en otra; sus pleonasmos (ver arriba), y tenemos sus revelaciones de grueso calibre:


En abril de 1970 (…) fui presentado a los poetas de Hora Zero, que acababan de formarse, a quienes conduje a la novedad, la calidad y la producción. (pp 30)


Además de revelarnos a los peruanos de corazón sencillo y mente corriente que en el mismo mes del '70 aparecieron sus primeros poemas, los cuales “fueron alborozadamente recibidos tanto por las feministas peruanas como por el pueblo peruano” (pp 30). Así que ya saben: las feministas son una cosa y el pueblo peruano, otra. Plop.

Podría ahondar más sobre las verasteguiadas de Tratado sobre la yerbaluisa, por ejemplo cuando afirma que hasta los 19 años su vida fue igual a la de Buda (!); pero lo considero inútil. Este libro pasará como tantos otros libros del poeta que no están contenidos en el conjunto llamado “Ética” y que ni de broma se acercan a Monte de Goce, el gran legado del poeta a la poesía peruana y latinoamericana.

7 comentarios:

  1. Anónimo25.4.12

    Víctor,
    "Monte de goce", no "Monte de Venus".
    Saludos

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  2. Gracias por el recordatorio. Saludos.

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  3. Anónimo27.4.12

    Que tal cantidad de idioteces por dios, y alguien se atrevió a elogiar este bodrio????

    No me imagino quién habrá sido el infeliz.

    /Jonathan/

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  4. Anónimo28.4.12

    OBVIO QUE SU SANTIDAD ildefenso, digo ildefondo, digo, ildefonso...

    gogor

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  5. Anónimo29.4.12

    Pero es obvio que Enrique está mal, no?? Hay videos suyos recientes que lo muestran en muy mal estado, tal vez habría que preocuparse más por eso que por cualquier otra cosa que resultaría anecdótica nada más si es cierto aquello. En fin, ojalá esté cerca de personas que lo quieran y lo cuiden de verdad.

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  6. creo que no lo han reseñado antes; mi afirmación inicial es general.
    Pero, claro, hay presentadores profesionales que tienen su arsenal de elogios para todo tipo de mamotretos.

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  7. Anónimo1.5.12

    Sr Coral

    coincido con usted. el nombre "verástegui" no autoriza de por sí el elogio. se critican los textos, no la iconografía. el libro de verástegui es por lo menos ingenuo.

    saludos
    R

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