7.6.12

Roth y Bradbury: un día extraño



Ayer fue un día un poco extraño al menos para mí. En diez minutos me enteré del otorgamiento del Premio Príncipe de Asturias al estadounidense Philip Roth, quien deseó que Carlos Fuentes hubiera estado vivo para compartir ese momento, y de la muerte de Ray Bradbury, acaso el mayor cuentista de sci-fi de todos los tiempos y gran ejercitador de lo que el maestro Henri Corbin llama la imaginación creadora.

Lo de Roth era previsible. Tenía como contendientes a Haruki Murakami, un escritor al gusto del público mayoritario y pergeñador de débiles misterios, y a la magnífica Alice Munro, cuyos libros lamentablemente han sido traducidos al castellano recién en la última década.

Sin embargo, no es para nada olvidable la obra de Roth, si se sabe espigar en la maraña de novelas cortas que ha publicado en los últimos años, y si no se pierden de vista joyas como La mancha humana, Pastoral americana y El lamento de Portnoy.

Con la muerte de Ray Bradbury perdemos mucho. Primero, a un ejemplo de vocación por la escritura digno de otros siglos –pasados o venideros--. Luego, a un raro escritor con mantenimiento de la calidad literaria en varios géneros (tiene unos cuentos policiales muy buenos). Mas si tuviera que recomendar algún libro suyo, tendría que ser sin duda El hombre ilustrado, volumen perfecto que reúne no solo algunos de sus mejores cuentos, sino que es ejemplo tenaz de coherencia temática e imaginación al servicio de la crítica y el cambio a gran escala. Luego vendrían Crónicas marcianas y, tal vez, la distopía Farenheit 451.

Demasiada fantasía y ensoñación hay en la literatura de hoy, sobre toda en la ciencia ficción; pero poca imaginación verdadera, aquella que impregna para siempre la retina y la mente  de los hombres y que está ligada a la crítica de un mundo que cada vez pierde más en todo sentido. En el literario, con la ida de Bradbury, también.


1 comentario:

  1. Anónimo23.7.12

    Me sorprende que digas que Bradbury sea quizá el mejor cuentista de ciencia ficción de todos los tiempos. Me sorprende porque eso demuestra tu profunda ignorancia respecto a ese género tan apasionante. Bastaría mencionar a Isaac Asimov, a Robert Heinlein, a Robert Bloch, a Stanley Weinbaum, etc., como cuentistas infinitamente superiores a Bradbury, que era, de hecho, un buen escritor, pero nada más que eso. Que Borges haya prologado Crónicas Marcianas, no significa que tengamos que elevar a los cielos a Bradbury.

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.