5.6.12

Un poema de Marco Martos







Muestra de arte rupestre




Io sonno stanco.

¿Para esto matrimonio?

Mis hijos viven en jaula de locos,

Rodeados de extraños agrupados

vagamente conmo el nombre de parientes.

En el pequeño jardìn

nadie sabe de quién son los pañales,

de quién son las camisas, de quién el aire.

Si me descuido

me cambin un hijo por otro.

¿A quièn echarle la culpa?

¿A la matrona en esencia dbondadosa?

¿A mi mujer, plena de amor y desde hace años

Embrujada por un verso que me costó

noches en vela?

¿A mí mismo, de tristes oficios?

Mi sueldo (y el tuyo lector)

no alcanza.

Muchos miran con envidia estos ingresos.

Y hay en el Perú varios millones peor que nosotros.

¡Quiero una casa! Sueño.

Engels, de profeta, opinaba que aquí,

con este sistema, no hay solución al asunto.

Con rabia y sin vergüenza

sobre las páginas de Engels,

salen con duelo mis lágrimas corriendo.

Quiero una casa. Sueño. Io sono stanco.

Maldigo. Yo soy el muerto en vida.

El que hace reglamentos.



(Publicado como “inédito” en el nùmero 19 de la revista HARAUI, fechada en Lima, en octubre de 1969.)

1 comentario:

  1. Anónimo5.6.12

    de lo mejor de Martos

    FRIEDRICH

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