22.11.12

POESÍA PALESTINA CONTEMPORÁNEA






TENGO LA SABIDURÍA DEL CONDENADO A MUERTE

Mahmud Darwish.

Tengo la sabiduría del condenado a muerte:

No tengo cosas que me posean.

He escrito mi testamento con mi sangre:

“¡Confiad en el agua, moradores de mis canciones!”.

He dormido ensangrentado y coronado con mi mañana...

He soñado que el corazón de la tierra era mayor que

Su mapa

Y más claro que sus espejos y mi cadalso.

He creído que una nube blanca me

Ascendía,

Como si yo fuera una abubilla con el viento por alas.

Y al alba, la llamada del sereno

Me despierta de mi sueño y de mi lenguaje:

Vivirás en otro cadáver.

Modifica tu último testamento.

Se ha retrasado la fecha de la segunda ejecución.

¿Hasta cuándo?, pregunto.

Esperaré a que mueras más.

No tengo cosas que me posean, respondo,

He escrito mi testamento con mi sangre:

“¡Confiad en el agua,

moradores de mis canciones!”

Y yo, aunque fuera el último,

Encontraría las palabras suficientes...

Cada poema es un cuadro.

Pintaré ahora para las golondrinas

El mapa de la primavera,

 para los que pasan por la acera, el azufaifo

y para las mujeres el lapislázuli...

El camino me llevará

Y yo le llevaré a hombros

Hasta que las cosas recobren su imagen

Verdadera,

Luego oiré lo genuino:

Cada poema es una madre

Que busca a su hijo en las nubes,

Cerca del pozo de agua.

“Hijo, te daré el relevo.

Estoy encinta”.

Cada poema es un sueño.

He soñado que soñaba.

Me llevará y le llevaré

Hasta que escriba la última línea

En el mármol de la tumba:

“Me he dormido para volar”.

Y llevaré al Mesías zapatos de invierno

Para que camine como los demás

Desde lo alto de la montaña hasta el lago.

....................................................

LLENÉ UNA COPA CON MIS PALABRAS

YABRA IBRAHIM YABRA (1926-1994)

(De cualquier poeta a cualquier lector)



Llené una copa con mis palabras,

las destilé, las hice fermentar, las dejé envejecer

y las escancié generosamente

en las bocas de quienes las deseaban para expresarse.

Y dijeron amor y la mejor broma,

y el deseo se tornó en palabras

que salían de gargantas de oro, de gargantas de plata,

en las que tarareaban las palabras

y hacían albórbolas en las bodas de nuestras aldeas...

Llené una copa con mis palabras,

las destilé, las hice fermentar, las dejé envejecer

y las escancié generosamente

en las bocas de quienes las deseaban para expresarse.

Y dijeron odio y la broma más amarga,

y la puñalada se tornó palabra

que salía de gargantas de cobre, de gargantas de plomo.

En ellas se carcajeaban las palabras, ladraban,

y ladraban las prostitutas en los arrabales de la ciudad.

Este es nuestro vino: nuestras palabras destiladas

para que peregrinen por nuestras entrañas,

para que las sintamos bullir en nuestra sangre,

para que nos aterren las visiones.

Escanciamos las palabras con cicatería

a quienes nos aman y a quienes nos odian

y les sueltan, como el vino,

el corazón y la lengua.

Os mantenemos ocupados,

al menos durante una noche,

con nuestras entrañas, nuestra sangre y nuestras visiones.

 ..............................................................


Ibrahim Nasrallah. (3 poemas)



SEPARACIÓN


Un asiento en el jardín

y un frío negro.

Un silencio inmenso ha caído

desde la altura del espacio,

llegando al sorprendido momento.

Estaban aquí los dos,

hace cinco minutos,

han hablado mucho

y no han dejado

más que el frío de dos manos en su pecho

y el llanto de una rosa marchita.

  _____________________________________

 UN FIN

Unos asientos de piedra

en la arena.

Aquí... desde hace siglos

ha pasado por encima de ellos la oscuridad,

y han pasado épocas.

¡A cuántos reyes y emperadores vieron entronar

como si el tiempo no fuera a cambiar!

Eran unos asientos orgullosos de la seda

y de las nubes de perfume,

ahora sueñan con cualquier gente,

gritan...

lloran.

___________________________________

MUERTE

Los asientos se reirán

cuando los abandonemos

seguros de que estamos de acuerdo.

Los asientos

nos perseguirán para ver nuestro silencio

en las camas

o alrededor de las mesas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.