7.8.13

brolis, brolis brolis





Gracias a un maravilloso librero de Surco --mis labios jamás proferirán su nombre--, tengo en mis manos, por fin, el magnífico Ulysses Annotated (1997), de Don Gifford y J. Seidman, en edición revisada y ampliada de la Universidad de California.

Con casi 700 pp, para mi gusto abusa un poco de entradas previsibles y hasta anodinas, pero tiene logros admirables, como esta cita que paso a copiar en su integridad:

14. 289-90 (391:18). time's ruins build eternity's mansions - From a letter by Wiliam Blake to William Hayley, 6 May 1800: "Thirteen years ago I lost a brother, an with his spirit I converse daily and hourly in the spirit, and see him in my remembrance, in the regions of my imagination. I hear his advice, and even now write from his dictate. Forgiveme for expressing to you my enthusiasm, which I wish all to partake, since it is to me una suerte of inmortal joy, even in this world. By it I am the companion of angels. May you continue to be so more and more; and to be more and more persuaded that every mortal  loss is an inmortal gain. The ruins of Time build mansions in Eternity."

Fíjense en la diferencia gramatical de la construcción de Joyce, al principio, en bold, y la cita real de Blake. Sin duda se trata de una idea de corte eminentemente romántica: para obtener la gloria eterna tendrás que perderlo todo acá en el mundo material, lo cual incluso nos recuerda ciertos versos famosos de San Juan de la Cruz...

Si quieren hacer un poco de hígado, han de saber que conseguí por solo 20 soles Rainbow's Gravity, este libro y Finnegans Wake en perfectas condiciones.  

6 comentarios:

  1. Anónimo7.8.13

    se agradece la cita

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  2. Anónimo8.8.13

    Coral, mira esto!!!!

    Estimado Gabriel Rimachi Sialer, Editorial Casatomada:


    En la tarde del domingo 4 de agosto, es decir en el último día de la Feria Internacional del Libro de Lima, me buscó Arthur Zeballos solicitándome que le prestara una mesa y una silla para que el escritor Oswaldo Reynoso realizara una firma de libros en la parte externa de tu stand de Editorial Casatomada, o sea, al pie de una escalera que comunicaba al área internacional. Le dije que no tendríamos ningún inconveniente en acceder a su pedido si fuese cualquier otro día, pero ese último día era casi imposible brindarle ese espacio pues habían miles de personas transitando por los corredores, explanadas, auditorios y stands de la feria y, por indicaciones de Defensa Civil, no era recomendable obstruir ningún pasadizo. "Oswaldo comprenderá perfectamente", le dije. En ese diálogo le comenté mi percepción sobre la calidad moral de los detractores de la feria que no desdeñaban en participar en la misma mientras la desaprobaban y llamaban a su cancelación. Te confieso, aun no entiendo esa recurrente práctica de repudiar algo pero disfrutarlo a la vez. Con la franqueza que me caracteriza, y que tú bien conoces, le hablé de mi postura personal y le dije que de todos modos me debía a mi institución, por eso mi civilizado silencio ante tanto ataque visceral. Nada más.



    Grande fue mi sorpresa cuando diez minutos después, mientras me encontraba coordinando con una invitada en el stand de Puerto Rico, una figura se acercó y me espetó "¡Eso se llama censura!". Jamás, en ninguna de las ferias de libro, había sucedido tan abrupto y sorprendente abordaje. Cuando la figura se fue alejando me di cuenta de que se trataba de Diego Trelles. ¿Qué lo hizo estallar de esa manera, si sus visitas a la feria hasta ese último día habían sido tranquilas?... Atando cabos comprendí que Arthur Zeballos le había mentido tanto a él como a mí, o nos había tendido una trampa para conseguir una última noticia... El que quería firmar era Diego Trelles y no Oswaldo Reynoso.


    Ahora, con esa mentira, Diego Trelles habla de una censura que jamás existió: jamás se le negó ningún espacio o acceso, siempre tuvo tribuna para manifestar sus malestares, y entraba y salía de la feria sin ningún impedimento. Así fue como participó en media docenas de actividades; las fotos y las personas pueden atestiguar este hecho. En resumen, a nadie se le censuró o coactó dentro del recinto ferial, ni fue declarado persona no grata. Las actividades culturales -y te consta- se realizaron con estricta disciplina y puntualidad, y jamás hemos necesitado del abuso ni la mordaza porque confiamos en la calidad de cada iniciativa y propiciamos la libertad de las expresiones. Tú mismo viviste esta feria del libro: fue un derroche de pluralidad e inclusión.


    Si bien las personas que me conocen saben perfectamente que toda esta estridente campaña no se ajusta a la verdad, y no es más que un burdo intento por manchar el éxito de la última feria, te envío este correo personal y te pido, por favor, aclarar esta mentira que está siendo utilizada por inescrupulosas personas para manchar mi imagen. Sé que comunicaste que Diego Trelles no es autor de tu editorial, pero en ningún momento informaste que esa mentira salió de Arthur Zeballos y de tu stand.

    Desde ya te agradezco la atención, y quedo pendiente de las acciones que tomarás para aclarar esta incómoda situación.


    Doris Moromisato Miasato

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  3. Cumplimos con exponer el punto de vista de Moromisato.

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  4. Anónimo9.8.13

    Nunca estuve de acuerdo ni con la Feria ni con los Fujimoristas, pero un tipo como Trelles que se hace llamar revolucionario y es un asalariado de COSAS es sospechosazo.

    Gabriel.

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  5. Anónimo9.8.13

    tremendo posero no se pierde ni una foto, fuiiiiiira!!!!!!!

    Richi

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  6. Genial Brother, esta cita; buscaré ese libro
    Viva el Bloomday.

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