1.8.13

ENTIÉNDASE: FESTIVAL, NO ANTOLOGÍA

 
Como es su costumbre, el venerable crítico Abelardo Oquendo da en el clavo ardiente de la poesía con respecto al mal criticado FIPLIMA 2013. La idea general fue invitar esta vez a poetas que no estuvieron presentes en la primera versión.
 
En esa primera versión, la selección de los poetas peruanos participantes estuvo a cargo de una camarilla de poetitas amigos (y amigos, aparentemente, de mi amigo Ruiz Ortega), quienes por supuesto no tuvieron mejor idea que programar a sus amigos y a los amigos de sus amigos. Es decir...
 
Ahora, vienen a discutir la "calidad poética" de los participantes de esta segunda versión. Como si la calidad poética tuviera que ver con personas (poetas) y no más bien con libros: hay cientos de poetas que alcanzaron la calidad poética (sic) con un solo libro, y luego la perdieron de vista; hay otros que tienen varios libros extraordinarios y luego se perdieron en el bosque de la locura verbal. Hay otros quie dieron o darán con la inasible "calidad poética" recién luego de varios libros, como Diego Otero, por poner un ejemplo a la mano.
 
Mi amigo Gabriel Ruiz Ortega, estoy seguro, esgrime sus críticas con la mejor buena fe. Los que se ponen -ojo, no están detrás de él, se ponen detrás de él esgrimiendo sus frágiles trofeos poéticos- detrás de él, no tanto.
 
Hay allí una mezcla de incomodidad por la presencia de ciertos poetas que no son de su agrado --esa tontería pasa cuando se es más amigo de los poetas que de los poemarios--, y de piconería limeña comprensible por no estar en un Festival mucho más grande, con mayor cobertura y con mejor organización que el anterior.
 
Por mi parte, toda esta cosa extrapoética me aburre soberanamente y, desde ya, le digo a mi gran amigo y poeta Renato Sandoval que me exima de participar en sus magníficos festivales en adelante:
 
Simplemente, cuando el higadito de ciertos poetines mejore y el peruanísimo "si no están mis amigos, no sirve", se deje de lado (calculo que más o menos en dos generaciones, como mínimo), aceptaré ser convocado a festivales donde la celebración, la apertura y la vitalidad no dejen lugar a la petulancia injustificada.
 
Y si algún poeta que se sienta aludido por lo que digo quiere decirme algo: lo invito a un debate abierto, público y alturado sobre este tema y otros relacionados con la poesía peruana última.
 
Lo demás son niñerías.
 

2 comentarios:

  1. Anónimo1.8.13

    BIEN DICHO, ¡CARAJO!

    :)

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  2. Anónimo1.8.13

    puta madre coral pusiste las cosas en su sitio, a ver pues quien recoge ese guantazo en el cacharro y te acepta el reto. felicitaciones.

    RL

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