23.11.13

Cummings: novedad y voluntad transgresora



Acaba de llegarme de Buenos Aires una nueva antología de poemas del genial poeta estadounidense e.e. cummings. La edición es de Editorial Descierto (Bs. As., 2013) y, por supuesto, es bilingüe. 

En el prólogo, el traductor y antologador, Jorge Santiago Perednik, discurre un poco arduamente sobre los problemas de traducción de cummings, que son muchos y en gran medida insalvables, al menos para nuestro idioma.

Como recordamos, e.e.c. fue uno de los grandes impulsores de la vanguardia norteamericano en las primeras décadas del siglo veinte. Libro a libro, su vocación por la exploración expresiva, además de su natural tendencia a hacer explotar la sintaxis y la morfología de la lengua inglesa, lo alejaron de entrar en carrera para el Nobel y otros premios tan codiciados ayer y ahora, pues estaba muy despreocupado de encontrar “su propia voz” y explotarla dentro de una línea de hacer carrera poética antes de hacer poesía (tomo el término de una contundente reseña de J. C. Yrigoyen sobre el reciente libro de Ildefonso, al cual no me referiré, pues aún no lo he leído).

Volviendo al poeta gringo, es ostensible que dos pilares marcaron su producción poética: una natural y fresca voluntad de novedad –ojo, Yrigoyen, la búsqueda de la novedad no es negativa per se: el reciente libro de Pimentel junior es completamente novedoso con respecto a sus libros anteriores)-- pero sobre todo una voluntad de descomponer su propia lengua (toda su obra podría tomarse como una extensa Trilce) para lograr formas expresivas polivalentes, cuestionadoras, arriesgadas.

Creo que, releyendo a Cummings, obtenemos un buen camino para renovar ese cierto pasmo en el que nos encontramos desde los 80, salvo excepciones individuales, hasta los poetas post 2000. Estimo que la concepción de muchos de los poetas menores de 40-45 años es demasiado cómoda, sin alma de riesgo, de aventura transgresora (por no decir cobardía poética), pues se refugian unos en la conservación de un público cautivo, pero poco conocedor; otros dedicados a repetir fórmulas que alguna vez le dieron premios y ahora solo le dan la abulia de los críticos y lectores de poesía; los más, enquistados en una poética adocenada, liricona, previsible, cotidiana en el peor sentido, y que lamentablemente empieza a repetirse libro tras libro.

Cummings es demasiado especial y peligroso como para tenerlo como un ícono a seguir. Pueden obtener verdaderos esperpentos vanguardistas siguiéndolo, aún dominando bien el inglés. Sin embargo, podemos tomar su admirable despreocupación por los reconocimientos; su voluntad de buscar novedad y cambio constante; la transgresión y deconstrucción de su propia lengua.

Si siguiéramos al menos al cincuenta por ciento las enseñanzas poéticas de e.e.c., nuestro futuro poético podría superar la superlatividad –supuesta o real—de poemarios aislados y llegar a un bloque consolidado de poetas que buscan poéticas inteligentes y novedosas sin calcular ni llevarse por egos que esconden carencias interiores.


10 comentarios:

  1. Anónimo24.11.13

    cuando comentas el libro del mayor poeta de los noventa, el gran Miki Ildefonso?

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  2. Anónimo24.11.13

    toda la razòn lo màs fàcil es repetirse una y otra vez libro tras libro no aporta nada a la poesìa y malogra el poeta su propias carrera.

    bien ahì Iirigoyen.

    cachito/

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  3. Anónimo24.11.13

    Envidia, me tienen envidia, envidia, me tienen envidia

    Miki

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  4. Anónimo24.11.13

    cummings es mi poeta favorito, su frescura y su juventud eterna no se han ajado como en el caso de otros poetas que solo se repiten.

    Carina

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  5. Anónimo24.11.13

    cummings es mi poeta favorito, su frescura y su juventud eterna no se han ajado como en el caso de otros poetas que solo se repiten.

    Carina

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  6. Anónimo24.11.13

    cummings es mi poeta favorito, su frescura y su juventud eterna no se han ajado como en el caso de otros poetas que solo se repiten.

    Carina

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  7. Anónimo24.11.13

    Coral: envié un mensaje al blog de tu amigo José Carlos Yrigoyen donde le digo que sus reseñas las hace con mala leche y que se ensaña con poetas que recién empieza y en cambio levanta a sus amigos como Jerónimo Pimentel.

    Nunca lo publicó a pesar de que el comentario fue hecho con respeto.

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  8. Mira, "anónimo". En primer lugar, conozco a Yrigoyen más por su poesía que personalmente. No lo considero mi amigo y espero que esto sea recíproco: las amistades literarias enturbian las evaluaciones críticas.

    En cuanto a la supuesta mala leche de Yrigoyen, sinceramente no coincido contigo: a partir de las res reseñas que le he leído, tiene un estilo rudo, sarcástico, confrontativo; pero no creo que lo haga con mala intención.

    En cuanto a eso de "levantar" a sus amigos, te podré dar una respuesta más certera cuando lea el libro de Jerónimo.

    No tengo más que decirte (por ahora)

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  9. Anónimo26.11.13

    el libro es una nueva edición pues esta traducción salio en la editorial TRES HACHES en 1995, llegas tarde!!

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  10. Está desinformado el anónimo: la edición de DESCIERTO que comento es una "EDICIÓN CORREGIDA"; es decir que la antigua traducción pasó al olvido. Una pena.

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