18.12.13

INSOBORNABLE HONESTIDAD DE RENÉ CHAR

Cada vez que leo algo de o sobre el poeta René Char, mi admiración hacia su obra y su posición frente al hecho poético se incrementa. Es una lástima que por estar momentáneamente muy lejos de Lima, no pueda postearles la entrevista completa que encontré en la página del Festival Internacional de Poesía de Medellín.

En dicha entrevista, Char habla contra las imposturas en la poesía, y contra quienes quieren erigirse como celadores o policías de lo que se debe hacer en el campo de las letras. Viniendo de un poeta como él, que jamás estuvo persiguiendo premios, haciendo "carrera literaria" o entrando en contubernios para forjarse imágenes falsas de poeta, esto es muy importante.

Cuando habla, uno siente el aroma de autenticidad, de honestidad, de la lucidez algo hosca de quien no tiene por qué callarse nada.

¡Qué distinto al 80 o 90 por ciento de nuestros poetas vivos!

Hablo de aquellos que forman clubes de Tobi poéticos para echarse flores entre ellos y adquirir, según ellos, el poder que no pueden forjarse con su obra y por su desconocimiento sostenido del hecho poético y sus consecuencias.

Hablo también de los que en las redes sociales y blogs despotrican contra los diarios tradicionales y su bazofia cultural, pero en cuanto uno de esos diarios tradicionales se fija en alguno de sus libritos, saltan de emoción dejando al descubierto su impostación intelectual (algo a lo que se refiere en específico Char en la entrevista).

Me refiero a poetas mayores que dan pena pidiendo reseñas por correo a los críticos de quienes se han hecho amigos, de los críticos literarios que no tienen entendimiento de la poesía y cuya visión superficial de esta los aleja de una valoración digna de tomarse en cuenta. Valoraciones enanas (dicho esto con alusiones personales) y nimias cuya falta de profundidad y de una mirada vertical que se sumerja en el hecho poético las condena al olvido casi súbito.

Y hablo de la estafa blanca de los impresores locales --pues no se les puede tratar como editores--, que se ganan los frejoles aceptando cualquier libro con tal de que el poetastro incauto adelgace su billetera con el sobreprecio pactado.

Vergüenza ajena y asombro por la lucidez es la rara sensación que me deja leer esta entrevista de Char. Vergüenza ajena por algunos de mis congéneres y muchos de los poetas de otras generaciones. Asombro ante la luz de un poeta que nunca fue dominado por los intereses y deseos de baja calidad que hoy domeñan el medio literario.

1 comentario:

  1. Anónimo28.12.13

    bien Victor, es una realidad, que pocos poetas son los genuinos y originales.. solo el Tiempo, como Hacedor juzgara las obras que permanecerán perennes en la Poesía..
    Raúl Solís

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