28.3.14

UN ERROR LITERARIO INFANTIL


 




 Muchos escritores y poetas sienten sus libros como extensiones de su propio cuerpo. Creen que sus poemarios, novelas y libros de cuentos son como un tercer ojo, un segundo pene, un tercer brazo.

De ahí que salten hasta el techo cuando se les toca ese miembro imaginario, es decir, cuando se critica lo que escriben. Se llenan de ira, prometen venganza, se embriagan, ll
aman al mejor amigo para ahogar su rabia e indignación...

Nada más ridículo y falto de seso.

Un libro, una vez editado, ya no nos pertenece; es carne para lectores y críticos de toda laya. Todos tienen algo de razón en su lectura; nadie la tiene absolutamente.

Mario Vargas Llosa es un gran ejemplo de lo que digo. Ni se inmuta con la andanada de críticas negativas que tienen sus últimas novelas. Siempre está pensando en la novela que vendrá.

Esa es la actitud de un escritor maduro, dueño de sus capacidades y sabedor de sus limitaciones.

 Al estilo Nadine: ¿es tan difícil entender eso?
 
---MVLL con escritores y críticos jóvenes y otros no tanto.

2 comentarios:

  1. Anónimo6.4.14

    ¿Quién es el de corbata michi?. Parece Pee-wee Herman.

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  2. Es Jorge Eduardo Benavides.

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