30.7.14

MADUREZ Y PARNASO POÉTICOS PERUANOS I

Con mucha frecuencia leo en algunos espacios literarios locales que ciertos reseñistas hacen madurar a los poetas antes de tiempo. Lo he escuchado, por ejemplo, refiriéndose a poemarios de jóvenes poetas --talentosos, es verdad-- que tienen apenas 3 o 4 poemarios publicados.

Las cosas así, uno no puede dejar de preguntarse qué se podría decir de poetas mucho mayores que, por diversas razones, no entienden el ejercicio de la poesía como una carrera a la "madurez" o al reconocimiento de un reseñista de "Somos" o de otra publicación local. Las formas que asume la escritura poética y la suerte de los poemarios que los poetas sueltan al viento tienen mucho de poco cálculo y, a veces, incluso de decidida.

En mi opinión, la responsabilidad del poeta comienza en su formación literaria, en el conocimiento de su tradición y de otras tradiciones, y termina con la entrega de su versión final al editor o impresor. Lo que ocurra después es un plus en nuestro medio bastante triste, equívoco y de vuelo bajo. El reconocimiento literario en el Perú es más bien un desconocimiento literario mal disimulado.

Algo análogo pasa con la idea de haber logrado un lugar en el parnaso local. Nada más infantil y caduco. Hoy los parnasos son demodé, ridículos y pasmantes. El único efecto que tiene es que los ilusos te busquen para que presenten sus poemarios, que tu presencia sea un bolo fijo en todo festival poético habido y por haber, y que tu poesía empiece a ser un remedo de sí mismo, un saqueo personal de tu propia voz para alimentar una obra voluminosa, aburrida y sin vértigo.

Las ferias de libros son lugares, o no lugares, muy interesantes solo por ello. En las FIL, solo por la cantidad de libros que presenta el poeta que "tiene su lugar", uno se da cuenta inmediatamente de que ese antaño frescor creador ha cedido paso a una cabellera de figuras retóricas ajadas, sucias y mal cortadas, y que su casa ya no es suya y que su arte rupestre parece un dibujo de niño primarioso que apenas merece un 05 de nota. Lamentable.

Aquellos que asuman el hecho poético como un oficio sacro --no en el sentido religioso, sino en el de no hacer concesiones a las relaciones sociales, a la construcción de un lugar en un parnaso derruido y a la renuncia a la búsqueda integral, lingüística, formal y de nuevas sensaciones poéticas--, esos son los importantes. Sean conocidos o no, tengan o no un lugar en ese fantasmático parnaso. A ellos mis honores.


12 comentarios:

  1. Anónimo31.7.14

    pon la 2da parte, y luego te encajo un comentario

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  2. Anónimo31.7.14

    Allá ellos que se la creen...en el fondo, una de las mayores satisfacciones es de carácter personal: saber que aquello que escribiste está bien escrito, que planteas algo tuyo, que aportaste algo a la literatura, esa certeza, aunque no sea de un genio o gran poeta, esa certeza, es lo que uno debería buscar, y claro, tras un largo recorrido.

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  3. Anónimo31.7.14

    compare, por qué no haces una lista de los poetas jóvenes y no tanto de los poetas que buscan el "parnaso" artificial... y de los que merecen tus "honores"?

    No todos estamos al tanto como tu´y tu camarilla de los chismecitos letiratarios...

    Además, a qué le temes, si ya has destrozado al buen SAntiváñez?

    A propósito, qué pasó con tu ensayo sobre la Editorial PAracaídas? Es cierto que ya no lo harás porque te reconciliaste con tortugón porque te publicará un nuevo grupo de versos que tienes?

    Coherencia, por favor!

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  4. Ja! Cómo se ve que el anóni o no me conoce. Primero, nada de compadre que no conozco a tu mujer ni a tus hijos. Segundo yo no tengo esa costumbre vulgar, manchera y ochentera de hacer camarillas;me defiendo solo y para el nivel que hay, lo hago bien. Tercero al buen Santiváñez yo no lo he destrozado, él se destroza solo con las cojudeces que escribe, nada relevante luego de ese gran libro Symbol. Por último, si por tortugón te refieres a Mejía, no lo veo, por fortuna. Lo único que interesaba de ese personaje era cierta visión editorial que hace rato estropeó publicando cualquier bazofia por dinero.

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  5. Anónimo1.8.14

    Asu que maleado, ¿bazofia? ¿no es un término muy extremo?

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  6. Puede ser, pero por muy poco.

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  7. La calidad poética deja mucho que desear en nuestro medio cuando por el mero afán de figurar y hacerse de un nombre antes de tiempo, ciertos escritores se confabulan con editores y editoriales para dar a luz pública poemarios prematuros, abortos de bajo nivel expresivo; mafia meramente marketera que se suma a la llamada Civilización del Espectáculo banalizando así el noble arte de la poesía. Saludos.

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  8. Vaya!!! Alguien entendió el mensaje sin tomarse las cosas a pecho. Gracias por tu comentario, Jorge.

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  9. Anónimo5.8.14

    "El reconocimiento literario en el Perú es más bien un desconocimiento literario mal disimulado".

    Gran frase y loe mejor es que es cierta.

    Oscar.

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  10. Banana Joe5.8.14

    Recorcholis!!!!!!!
    no entender
    no entender
    no entender
    no entender
    no entender

    ñam ñam ñam
    ta wena esta salchipapa

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  11. Anónimo6.8.14

    Cuantas veces se escucha llamar a algunos maestros y luego de preguntarles sobre que libro han leído de ellos, se escucha un: "ninguno, pero si todos lo dicen..." ya ellos que se lo creen. La tradición literaria no debería formase de voladas y comentarios en borracheras, sino a través de lecturas y discusiones posteriores.

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  12. Anónimo6.8.14

    hay algunos reseñistas (no más de 2, creo) que entienden el poema sin parnasos ni reconocimientos.

    esperamos la parte 2 de tu reflexion

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