9.8.14

DOS POEMARIOS LÍRICOS: VÁSQUEZ E ILDEFONSO

Un joven poeta me interceptó en la FIL Lima y me dijo si yo creía que el lirismo ya no tenía espacio en la poesía moderna. Supongo que lo decía por cosas que yo había publicado en mi blog. Le dije que no. Que el lirismo auténtico funciona tan bien hoy como hace 200 años, porque siempre hay nuevos elementos y temas que incorporar.

Ello coincidió con que dos poetas muy queridos me hicieron llegar sendos poemarios: "Todos se han ido", de Édgar Vásquez, y "Escrito en los afluentes", de Miguel Ildefonso.

Luego de haberlos leído, me parece que, junto con la obra de un Ñaupari, el lirismo tiene nuevo cielo en nuestra tradición. Vásquez es más centrífugo y dramático:

La distancia que nos une es hermana
de la lluvia que golpea las calaminas,
no permite ver lágrimas mansas en tu rostro;
menos, amar el cascabel de tu boca.
Sacrificar la noche que te asfixia de recuerdos:
ver llover por la ventana
duele más que lo hijos de los muertos".

Ildefonso, luego de algunas experiencias poéticas esquivas, retorna con una fuerza moderada por su destreza para incorporar referentes, para conmover:


William Carlos Williams

antes que olvides Rutherford
antes que olvides las casas llenas de oraciones
antes que olvides los techos de dos aguas
y las aguas de las lágrimas que secan bajo el moteado sol
antes que olvides los troncos caídos
las antenas y el rencor
antes de olvidar los tractores los plásticos que vuelan
las llantas los umbrales ¡los afluentes!
antes de olvidar las banderas las rayas las estrellas
las sillas caídas, las camionetas los buzones de cartas
antes del olvido de las chimeneas de los faroles de las pistas
de las tuberías rotas de los grafitis
antes que olvides el semblante con espinas
y te entregues de lleno a la solitaria muerte
tienes que escribir de este viaje

Si Ildefonso da cuenta al lector de su mundanidad en términos de viajes y lecturas, de una manera mucho más depurada que en libros anteriores; Vásquez, por su lado, como afirma el poeta Leoncio Bueno no se vale de "la esmerada educación, ni de la calidad de vida, ni la erudición (pues no) valen mucho para hacer un poeta (...) Vázquez es un poeta de alta tensión, intuye como un mago y luego se inspira y nos entrega sus hallazgos".

Acaso Ildefonso haya ya pasado por lo de Vázquez. Su madurez es incomparable en este nivel. Lo innegable es que se abre la posibilidad de un NEOLIRISMO, una nueva vertiente poética que tendremos que buscar cómo definimos, si se animan. 

Por lo pronto, bienvenidos ambos libros.

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