22.11.15

AUTOR, NARRADOR Y OBRA (PARA SU LIBRO)




No tiene la menor importancia el nombre del autor. 

Sí tiene importancia, en cambio, el concepto (aunque ni a eso llega) que este tiene sobre lo que ha escrito. Cuando uno escribe una investigación literaria, por más anecdótica que fuera, tiene la obligación no solo de ofrecer pruebas sobre lo que afirma –y no solo hacer reventar el libro de notas a pie para darle la apariencia de “rigor” de que carece-; también necesita tener bien en claro que en un trabajo de no ficción, digamos de chismografía literaria, no se puede separar autor y obra, ni mucho menos autor y narrador.


Si leo en una entrevista virtual echada que un 
supuesto escritor (es la única manera decente como podemos llamarlo) afirma que es su libro quien quiere presentar de cierta forma a unos escritores, no él como autor, eso me provoca risa. El autor del desaguisado textual ignora por completo lo que significa un texto de investigación y exhibe tal carencia de formación literaria que, realmente, es sorprendente que le den cabida en una revista seria.


Para fortuna de los lectores, el libro de marras acaba
de ser “pateado” de su presentación en la Feria del Libro en noviembre, hasta mediados de diciembre, y acaso no se presente nunca con la retahíla de juicios por difamación que se le vienen encima.



En mi opinión, el autor de esta chanfaina de medias 

verdades, mentiras, chismecitos de bar, insidias de 

envidiosos y demás excrecencias seudoliterarias, la 

sacará barata. 

Después de todo, el pago por reparaciones en caso
de difamación suele no ser muy elevada (aunque al menos son tres juicios los que afrontará, hasta el momento), y muy bien se compensa con el hecho inolvidable de aprender un poco de teoría literaria. 

Algo que le servirá, en adelante, para escribir un libro mejor estructurado y sustentado. Que 
se dé por bien servido.

3 comentarios:

  1. Anónimo22.11.15

    Escueto pero esclarecedor y pertinente

    ResponderEliminar
  2. No merece nada más un advenedizo que creyendo que le met{ia 300 notas a pie a su bazofia iba a convertirla en algo respetable. Iluso.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo23.11.15

    La culpa inexcusable es de los editores que supuestamnete somenten a un riguroso examen las obras que deciden publicar. Aqui la empresa editora no ne responsabiliza.... no los exonera porque Animal de Invierno no se dicen imprenteros

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.