5.11.15

UN POEMA DE MIGUEL ILDEFONSO

Felipe Guamán Poma de Ayala



--- El caballito frío descansa en la pampa yerbosa
La cumbre de las montañas son ojos que contemplan
La tranquila muerte
El abultado trance de los dientes y la frágil respiración
Del celeste cielo reposando con vagos silbidos de pájaros
Secos acompañan al caballito frío

--- Hay un triste lenguaje en el manantial de las piedras
Sobre mis manos la sed que no se llena de la vida eterna
Pasajero de las altas montañas por cuyo lenguaje el dios
De hielo siembra en los tallos el mensaje imperecedero
De la lluvia herida en la tierra que borra de la memoria
El dolor

--- En la inmortalidad de estas piedras construyo lo efímero
Mi agonía con hilos de sol mi sombra que se retrata en el río
El aire que me hincha disuelve los pensamientos
Que se arrastran hasta el abismo
Me compongo de mitos y choclo con queso y todo lo dejo
Pasar en este viaje de heladas voces
De la cadena de montañas perdidas manos arrancadas por el sol
En su lento sueño los burritos que mastican el tiempo
Inútilmente yo no puedo añadir nada que no sea poesía
Lenguaje que cree articularlo todo

--- Lo que es transparente no es lo humano
Lo real no es del hombre por eso creo en las formas del río
Que viajan como los antiguos pueblos
Los pueblos saben que está muriendo la forma
Algo de esta locura de palabras en el aire se refleja
En los cristales verticales sin embargo alas de sangre
Ocupan la madera mastico las hojas del tiempo cenicero
Contemplo todo lo que nace y muere y en ese instante
Recurro a los colores: el hombre es fragmento
De este paisaje a punto de llover

--- Trenzado el viento sobre la piedra que mide la existencia
Multiplicada en los profundos vacíos donde arrojo el lenguaje
Todo lo que no se comprende con el lenguaje ni con el grito
Yo recuerdo un sol de alas de mariposa
Que me abrazaba y provocaba un canto a mí que no sabía
Ninguna canción ahora solo veo monedas arrojadas
Al cielo mordido como un plato viejo de casa
El descorazonado fulgor del pasto que ordena vivir
Que obliga a ser felices la polvorosa entrada del invierno
En el pestañeo de las ovejas y el candil hecho pedazos
No deja que recuerde al sol de las celestes granadillas
La razón de ordenar un canto amarrado al tiempo
Abrázame cuando dejes de temer
Cuando caiga todo ese murmurio del horizonte blanco

--- Detenido como la nube en la piedra
O las vacas sobre el agua junto al camino
Un viento de sufrimiento limando un rostro
Nadie que rompa el silencio
Sin embargo un lenguaje de eucaliptos y tumbas
Deciden mi presencia sobre esta tierra
Y yo vivo en el tiempo del olvido

--- ¿Quién duerme bajo los ficus desgreñado en la superficie
De los sueños?
El agua más transparente como la muerte vestida de tierra
Un bello girasol que sigue el aleteo de lo sublime
Y la imperecedera nube en la montaña
¿Qué silencio de perfección y qué vaina en la sombra
De las palabras?
El camino de las mulas de carga aprisionando el zumbido
De la desgracia en esta lágrima de hielo de viento de más viento
Que peina a las llamas en las llamas

--- De lejos veo el paso lento de las vicuñas
Las tierras donde perdí mi memoria ahora son el barro
Salpicado en el amargo dolor el sordo zumbido de la batalla
Y los cadáveres sin enterrar
De lejos veo una legión de nubes negras que se reúnen
Lo de arriba no es más duradero que el mate caliente
Lo futuro eso que era el tiempo ahora resbala
Como lluvia en el cementerio
El futuro es ese perro muerto junto a la pista
Hinchado aun caliente
Pero bien pudo ser cualquier cosa aun caliente
Porque todo está en el presente
Y todo es el centro de sí mismo



--- Vivir el largo despido hacia la muerte
Las altas cumbres que vi con cierta esperanza
Mientras camiones se veía en las madrugadas
La anciana que cierra la puerta
Tomar un caldo de cabeza caliente con ají
Y los dioses que andan borrachos
Pero qué tranquilidad es la muerte
La Plaza donde mataron a Túpac Amaru
Donde puse mi nombre a una estrella y me conformé
De que sea la estrella muerta
Morir con las aguas que caen como un lamento
Pequeños ríos ramas montañas
Donde abandonar el alma ruin como el grito
De un animal sacrificado y el amor más simple
Y con la voluptuosidad del maíz del rocío la nieve
Nubes sobre los caminos yertos
Cerrados horizontes como un cuchillo
Morir para no morir después
Era el paisaje y era el que lo miraba
Ambos como hermanados con la imposibilidad
De la palabra: ahora ni siquiera el silencio

--- Es la hora del párpado sobre las malas hierbas heladas
Y la oscura pasión de los gallos
Como alma en pena deseando que no llueva para no mojarme
Lo que me queda luces que se encienden humo del café
La leña que es dios por fin hallado como extranjero
Busco refugio en la tienda el frágil calor de los posillos
La mesa de tantos viajes que conducen al mismo sitio
La leña ardiendo de llanto la leña de humo que busca calor
En su seno como una madre

--- El lenguaje – que poco ayuda – es un gato muerto
A un lado de la pista
Una anciana camina en la calle desierta
Lleva una canasta y frutas envueltas en mantel blanco
El liviano paso de la tarde me dice que he desperdiciado mi vida
En el lenguaje que se pregunta por qué hay poca gente aquí
Pero como todo está lleno de preguntas no hallo el esperado maullido
Al ras de las paredes o las ventanas
Solo brillan los vidrios partidos de las botellas
Y solo hay voluntad en el sueño que ha comido el gato
Cuando estaba vivo
Yo sé de estas cosas que no afectan a nadie
A veces es difícil expresarlo sin amor
Como esa pequeña anciana que se aleja de todo esto

--- ¿Cuán real es este tiempo y en qué medida puedo destruirlo?
La única función de la palabra es acabar con el instante
Mastico hojas de coca hasta sacarles su jugo
Aquí puedo hacer el amor cerca al río
Puedo construir una casa al pie de un gran cerro
Cortar leña hacer la chacra sin más religión que las canciones
Que saldrían de mi boca

¿Pero cuán real es el tiempo y en qué medida puedo destruirlo?

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