28.4.15

DE MI CORREO


Estimado Sr Coral,

he dado con su cuaderno en internet mientras buscaba ciertas cosas sobre Ernst Jünger. He podío medio leer su nota sobre la caza del cóndor en Eumeswil (pues está tachada en blanco), libro de cuya lectura he disfrutado dos veces. No conocía ni su cuaderno ni su obra publicada, pero después de ojear el primero me dispongo a poner remedio y a leer lo que buenamente pueda de lo que tiene usted publicado.

De la persona de Ernst Jünger no le voy a descubrir nada. Leí toda su obra traducida al español hace ya tiempo, y un día la repasaré. Hace sólo un mes publicaron mi primera (y vaya usted a saber si última) novela, en la que me permití incluir a cierto teniente alemán en un capítulo. Sin que se imite el episodio del toro y el cóndor, en esa novela he procurado describir varios tipos de combates, unos sordos, otros no tanto, muchos titánicos, más aun míticos. A mi manera, con cierto adorno, con cierto pudor, sin prisa. Quizá, vaya usted a saber, pudiera ser de interés, y por eso bajo le dejo los enlaces pertinentes.

No le distraigo más de sus quehaceres. Confío en poder curiosear más en su cuaderno.
Cordialmente



Jose Antonio Martínez Climent
Alicante
España

24.4.15

"DONDE MI CALLE ACABA", DE ORLANDO GRANDA





Otros paraísos perdidos

Voy a permitirme hacer lo que el 99% de los reseñistas peruanos hace cuando les toca reseñar el libro de un amigo. Pero en este caso está completamente justificado. Orlando Granda (Cusco, 1964) es, sin exagerar, un fraguador de versos, que, cual Vulcano, trabaja incansable y solitario en su taller-hogar para, de vez en cuando, cuando es necesario, entregarnos un puñado de hierbas arrancadas a la pradera feraz de la poesía mayor. “Donde mi calle acaba” no solo no es la excepción; es más bien un avance hacia la consolidación de una voz íntima, muy personal, añorante pero no plañidera, dentro de nuestra tradición:


Ya desde entonces –supongo—ardías
y no hubo mástil aunque sí ruiseñor
para el follaje de tu lengua
vivaz y desnuda

No diré que te conocí
ahora que celestas con palmas
las viejas nubes

Entre los escasos recuerdos
apenas si una foto con muchas sillas
reclamando vacías la presencia de quienes hoy
convenientemente
te aclaman

Para Josemári recalde a quien apenas conocí

(“Jueves será / 14.04.94”)



Creo que fue el Hölderlin quien dijo que la patria de los poetas es la infancia. Me atrevo a agregar que también lo es los amigos idos o dejados de ver, los momentos pasados con ellos, las anécdotas, las desgracias, la belleza encontrada en compañía de los que tienen ojos para soñar y ver, más allá del concreto, lo verdaderamente concreto… Saludo especialmente la aparición del segundo poemario de Orlando Granda y espero que no decline en su trabajo por restituir a la palabra poética ese sentir auténtico, enraízado en lo real, y no en la retórica, que siempre lo caracterizó.

23.4.15

RESEÑA SOBRE MI POEMARIO EN "PERIÓDICO DE POESÍA" DE LA UNAM

En el prestigioso Periódico de Poesía, de la Universidad Autónoma de México, acaban de publicar una reseña de la narradora y filósofa Sophie Canal, sobre mi reciente poemario tvpr (Mandala, 2015).
Muchas gracias a los amigos de la revista y a la autora de la reseña.

Pueden leer el texto y algunos poemas aquí:

LEER





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