23.4.16

CINCO POEMAS DE SALOMÓN VALDERRAMA



TE CALLAS PURO

Te callas puro te estás muriendo
Quieto invisible impuro
Irrelevante puro y por fin contemplas algo
En el signum infinito de la intimidad
Evocas una tradición sin tiempo
Ya pervives en el futuro
Donde toda sutileza sobrevive
Extraviado puro delicado impuro
Sueñas una profunda percepción
Es el paisaje en su estado unánime
El ánimo único y natural representado
Te callas más puro y te abres
Al registro imposible del amor



SER DE ESTA MAÑANA

Ser de esta mañana
Extraña al tiempo
No siendo hombre siendo
Algo de día algo de noche
Vislumbrar en este arte oscuro
La tarde del poniente
Ser del futuro constante
Del mundo no determinado

Todo los estadios
Para la muerte
Atrapar la vasta estación
De los océanos negros
Ser algo en afección
Algo de tierra algo de salvaje
Heredad de lo extraño
Hacia las horas libres

Vida que busca su sombra
Diferencia retornada
Ser la Realidad
Que no nos encuentra ya
De día más que solar
De noche más que lunar

Prever los eclipses
En los frontispicios
Para liberar siempre
Una rosa más lejana



NOCHE LIBERADA

Oh, to vex me, contraries meet in one
John Donne

A dónde miras oh vida
A dónde huérfana tus esquelas extrañas
Me increpas –fondo inútil—
Haces que me pregunte hasta cuándo los paisajes infantiles
Vida eres y serás porque siembras en el aire –imbricas— algo tomas
A veces me pregunto desde la primera soledad: ¿Buscas la exactitud?
Lo que encuentra la luz y se torna y te confronta
¿Vida acaso desconoces el concepto de transformación?
En ti es un hecho la soledad que acerba el día
Pero la muerte llega y la vida no trasciende
¿Esto es un ejemplo de redención?
Sé que ya estás en las nubes y en este desierto no llueve
¿Vida te reformaremos para abrazar lo más cercano?
El templo de la luz huia –la palabra se fomenta—
Es la fragua armonizante de la nada
La muerte la espontaneidad vencida de la vida
Contra el tiempo el fenómeno del agua al instante
Llegas… en qué apareces por el mandato de qué temporalidad exterior
O teatro de las luces extrañas
Vida entregada de lo inverosímil te vuelves real en la muerte
No hay ser apacible hay ser expuesto --noche liberada--



EL GRAN INCIERTO

Vana muerte ignorante más efecto que vida o lo que fue
De conocimiento de imagen para tierno olvido
Que pretendes sacarle a la guitarra un sonido de muerte
Mas el poeta qué abrirá escondido en sofocante estancia
Lo imposible tal vez
Algo más que cambiante que temible
Que recomience la danza de la muerte
La sonrisa de su figura
Incierta esbelta
Su curva parlante que se dilate y que tiemble
Son los propios ojos negándose en la celebración nada santa
Si pasaba algo y si pasaba y si alguien moría
El gran incierto perenne
–Si creyese que la rosa es mía moriría—
No por ser persona o nada sino por tomar algo del mundo
Como una flama instantánea –creer para desaparecer—
La muerte el viaje sin término la vida
Ser no ser el gran incierto sin todo o nada de veras
Por la conquista del arte lluvia vapor y velocidad
La rosa extraña en la naturaleza decía quién engaña a quién
El yo veo el yo abro el yo cierro
–Todo lo fuerzo naturalmente lo fuerzo—
El cielo impoluto una mácula mental
El sueño del sueño el sueño del pasado se aproxima una brizna mortal
Y en la asfixia una música tranquila The Mission de Morricone
Y extraño quieres morir y extraño ya no quieres hacer nada
Pero te asalta la danza la libertad extraña
Todos tus sentidos se estrellan un perro negro te muerde
Está atrapada en tu cráneo la isla de los muertos
Te ríes del futuro piensas la gente será simple ya es simple yo soy simple
Y habías pensado lo contrario incierto
Te siguen pareciendo complejos los puentes colgantes
Ya que no extinguen el vuelo del aire
Ya no buscas la perfección pero escuchas una y otra vez a Scriabin
Tienes miedo pero escupes a la noche
Sin explicación oras y tus dones te abandonan
Estás contra la estética
Loco y puro te ríes de todo vive en ti Juan Ramírez Ruiz
Amas la dificultad tan cara para tener la rosa
Amas el caos en la naturaleza extraña
Cuando el hombre no es hombre sino más
Cuando las bestias no son bestias sino más
Y cuando Dios no es Dios sino más
Más Génesis más Apocalipsis más Extrañamientos
Y en el imposible dado la Poesía imposible
Para anastomosar contrarios los absurdos del tiempo y de la vida
Y eres pequeño y por eso te demoras
Rebuscas en lo negro absoluto
Rebuscas en lo blanco absoluto en las arcas prohibidas
Un ángulo libre insólito mórbido
Te gusta descender más que subir y por eso vas al mar
A probar tus sentidos a perder tus sentidos
Y al no insuflar nada nada nada
A ver la muerte de los ríos fugitivos
Y en sus intentos de retornar transformados ves pegasos instantáneos
Te preguntas para qué la rosa si no los atrapa
Quisiera matarlos pero ya es tarde y no puedo y no debo
Tal vez todo lo impide el sol negro
Y ensayo una rosa lunar
Ya en crisis inesperados versos inconclusos de poetas muertos
De pronto te enfrentas a ti absurdo
Más absurdo sabes que hay algo sagrado en la vida
En la naturaleza muerta



NOCTURNO DE LIMA (fragmento)

El poder el no poder
En las botellas tan luminosas como los solos
Nocturnos para viajar en la noche estrecha
La noche sin rumbo sin miedo
En el delirio azul la lluvia azul ausente
Bajo los puentes donde las sonatas mueren en cascada de cráneos
Ante la palabra petrificada petrificante soñadora --no amas a nadie--
Te da igual si la rosa se quiebra lúcida o loca
Encendiendo las hogueras del nuevo amor el futuro irrealizable
Prisionero del nocturno marítimo
El crepúsculo desciende de toda compañía prestada
En el palacio de gobierno de la luz de la traición
Te devoras las manos otorgas los dones con un sentido con dos
Cierras el vislumbre los objetivos nulos
Sientes discurrir la ternura de la luz el cielo de las mutaciones
La luz para salvar la luz abyecta del oro aproximativo a la primavera
De pronto la tumba del sol y el colibrí volando que atraviesa la muerte
Un basural en flor donde el arte hace su revolución
La muerte de las cosas sencillas
Las muertes esas damas hermosas --qué formas son esas--
Imploro y toco la sombra de un piano incompleto
La sutileza es el ahogamiento la ternura a veces un asesinato
Artificio para enamorar a la luz en estos tiempos perdida
Los dioses aman los crepúsculos perennes los afluentes en el cielo roto
En el río de luz desechos banderas caballos tambores saxos
Antaras quenas quemadas nueve cimas te atormentan nueve cimas finiquitas
Quién asfixia a quién
Las ciudades en el cráneo están encendidas las rosas
Las inquisiciones para la pequeña diosa andina para ver la alegría siempre imposible alejándose
El sol de las ratas oh noche interior
Cuando el cadáver innumerable nos sonríe eres tú no soy yo



SALOMÓN VALDERRAMA (Chilia, 1979). Es autor de Amórfor (Paracaídas editores, 2007 / Edición ampliada y definitiva: Sol negro editores, 2008), Nigrublancu (Sol negro editores, 2010), Facción de imperdido al arte (Hipocampo editores, 2015) y de La Rosa Inalcanzable (Inédito).

---En la imagen: Valderrama con el recordado poeta José Pancorvo.

1 comentario:

  1. Anónimo23.4.16

    Hola, Víctor: ¿Cómo se puede colaborar con tu revista? ¿Algún mail...?

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